La historia de Robel Kiros Habte, el atleta etíope del que se han reído por su cuerpo en Río 2016

La historia de Robel Kiros Habte, el atleta etíope del que se han reído por su cuerpo en Río 2016

El nadador etíope quedó último en la clasificación de 100 metros libres. Su baja forma física ha dado la vuelta al mundo y algunos medios le han puesto motes como 'Rob el Gordo' o 'Rob la Ballena'. Un acto lamentable.

Vida Manu Barrena Manu Barrena 11 Agosto 2016 17:00

Se llama Robel Kiros Habte, es un nadador de Etiopía y desde hace 24 horas, el atleta más famoso de los Juegos Olímpicos de Río 2016. Su actuación en la prueba de los 100 metros libres ha dejado imágenes para la posteridad que recuerdan a las vividas en Sydney en el año 2000. En dichos JJOO, el nadador Eric Moussambani de Guinea Ecuatorial realizaba la misma prueba que nuestro protagonista en un tiempo de 1:52:72, superando incluso al récord de tiempo que se había establecido para la prueba de 200 metros. A los espectadores les faltó poco tiempo para ponerle el sobrenombre de 'Eric la Anguila'. Poco después se supo que Moussambani, que por entonces tenía 22 años, nunca había visto una piscina tan grande y que había comenzado a practicar en una charca y después en la piscina de un hotel por la falta de infraestructuras en Guinea.

La historia de Robel Kiros Habte es similar, pero no tan histórica. El nadador etíope se disponía a realizar la clasificación en los 100 metros libres pero quedó último. La marca, 1:04:95. Inferior a la de Moussambani hace 16 años pero a catorce segundos de la primera plaza. En definitiva, último puesto. Un fracaso olímpico. Pero los medios no se han centrado en su dato deportivo. O sí, pero se han fijado más en algo que estéticamente debería ser indiferente.

Cuando salió en bañador para realizar la prueba, Robel Kiros Habte, de 24 años de edad, enseñó un cuerpo con poca musculación en comparación a sus compañeros. Tan pronto como la competición terminó, las fotos de su cuerpo empezaron a viralizarse en Twitter. Incluso medios de comunicación le llamaban 'Rob el Gordo' o 'Rob la Ballena', entre los motes más suaves. Las críticas por su peso se han generalizado y hay una gran cantidad de usuarios que opinan que alguien con ese físico no debería participar en los Juegos Olímpicos.

La verdad es que obviando el hecho de que esa no es la forma física más apta para un deportista, no se debería censurar la participación de alguien por su peso y más en unos Juegos Olímpicos que venden la unión y hermandad entre naciones y personas. Los medios de comunicación, al menos los españoles, han sido muy crueles con este atleta etíope y han llegado a preguntarse si atletas gordos debían participar en los Juegos.

El propio Robel Kiros Habte lo admitió tras la prueba. Tuvo un accidente de coche recientemente y engordó hasta llegar a pesar 120 kilos durante los dos meses que duró la recuperación. A pesar de adelgazar hasta los 82 kilos, al llegar a Río su forma física se había modificado. "Debería pesar 72 o 74 kilos pero no pude alcanzarlo. Mi novia me decía que tenía que perder peso pero no podía hacerlo".

Robel Kiros Habte antes de saltar a la piscina (Twitter) "Robel Kiros Habte antes de saltar a la piscina (Twitter)"

Para Robel Kiros Habte, lidiar con las críticas ha sido muy difícil. "Algunas de las cosas que la gente ha dicho o escrito no son bonitas. Soy una persona agradable, yo no diría esas cosas sobre otros. Han usado un lenguaje fuerte contra mí y me han llamado 'gordo' y 'ballena'". El nadador africano se fue de las redes sociales tras leer críticas muy fuertes hacia su físico: "Quizás dentro de una semana pueda volver a Internet". El etíope también se mostró agradecido por haberse convertido en atleta olímpico. A pesar de que Etiopía no es tierra de nadadores sino de corredores de atletismo, su sueño es ser nadador y participará en el Campeonato Mundial de Natación en Piscina Corta en Ontario este diciembre. Eso sí, ya ha confesado que no irá a Tokio 2020.

Las críticas sobre su físico son latentes. La cosa cambia cuando se descubre un hecho que sí es polémico dentro del contexto de los Juegos Olímpicos. Tal y como han señalado tanto medios como usuarios en las redes sociales, es el parentesco familiar que Robel Kiros Habte guarda con el propio presidente de la Federación de Natación de Etiopía, Kiros Habte Kinfe. Es decir, ambos son padre e hijo. Algunos señalan que el motivo de su participación en Río 2016 se debe a un motivo extradeportivo por encima de su habilidad en la piscina, pero ninguna de las partes ha hecho declaraciones sobre ello. La duda, por ahora, queda ahí.

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