Abusos sexuales, borracheras, disparos y machismo: la cara oscura de Río 2016

Abusos sexuales, borracheras, disparos y machismo: la cara oscura de Río 2016

Los Juegos Olímpicos de Río 2016 dejan a su paso un rastro de actos que empañan la celebración del deporte. Abusos, acosos, adicciones y, aunque fuera de los recintos, mucho machismo. Lacras que deberían ser eliminadas en 2020.

Vida Manu Barrena Manu Barrena 10 Agosto 2016 11:35

Los Juegos Olímpicos son el mayor evento deportivo que se celebra alrededor del mundo. En esta edición de Río 2016 se reúnen alrededor de 11.000 atletas de los más de 200 países que compiten en 28 deportes distintos con sus respectivas modalidades. Un hito que, a pesar de que se celebre cada cuatro años, aúna esfuerzo y dedicación en dos semanas muy intensas. En la ceremonia de apertura se respira un ambiente de alegría, unión y hermandad que, lamentablemente, queda empañado por algunos actos que no deberían tener lugar en un lugar como los Juegos.

Más allá de la poca preparación que ha tenido la ciudad de Río, donde hasta hace poco la Villa Olímpica no estaba terminada y los recintos sin apenas preparar, en los primeros días de los Juegos Olímpicos hemos sido testigos de algunas noticias que no solo van en contra del espíritu olímpico sino que también merecen ser señaladas por la opinión pública. Por ejemplo, los abusos y acosos sexuales llevados a cabo por parte de dos atletas africanos.

El boxeador Hassan Saada, de Marruecos "El boxeador Hassan Saada, de Marruecos"

Hassan Saada, boxeador de Marruecos, fue acusado y arrestado dos días antes de la ceremonia de inauguración por acosar sexualmente a dos camareras. De acuerdo al testimonio de las acosadas, Saada las llamó a su habitación para pedir información y, frente a otros dos atletas de su delegación, les tocó los pechos y las manoseó las piernas antes de que las mujeres pudieran escapar y contar lo sucedido. Tras presentar un recurso por parte de su defensa, esta fue denegada y el joven sigue en la prisión en la que fue encarcelado la pasada semana.

Algo similar ocurrió al también boxeador de Namibia, Jonas Junias. El atleta, abanderado por su país, también fue arrestado en la Villa Olímpica tras forzar besos con otra camarera y ofrecerle dinero a cambio de sexo. Junias se encuentra ahora en prisión y, aunque el recurso presentado por su defensa salga favorable, lo más probable es que el COI le suspenda y, por tanto, sus próximos combates sean anulados. A diferencia de España, en Brasil estos dos casos están tipificados legalmente como violaciones por lo que es muy difícil que ambos boxeadores vuelvan al ring como si no hubiera pasado nada.

Jonas Junias, boxeador de Namibia y abanderado "Jonas Junias, boxeador de Namibia y abanderado"

Otro caso notable ocurrido durante Río 2016 ha tenido como protagonista al gimnasta neerlandés Yuri van Gelder. El atleta había conseguido clasificarse en la final de aros masculina el pasado sábado. El hecho fue motivo de celebración para el holandés, que decidió pasar una noche de copas junto a su novia brasileña. Al regresar a la Villa Olímpica, admitió haber consumido alcohol ante el Comité Olímpico de los Países Bajos por lo que fue terminantemente expulsado y mandado a Ámsterdam en el primer avión de vuelta. Los motivos que dio el comité a la mañana siguiente es que el atleta había "violado gravemente las reglas del equipo".

La expulsión de Río 2016 supone un duro revés para Yuri van Gelder, puesto que había logrado ser anteriormente campeón mundial en aros y triple campeón europeo. A pesar de ello no es la primera vez que comete un acto de extrema gravedad para el equipo de los Países Bajos. En 2009 dio positivo en cocaína por lo que no pudo clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Tras estar en una clínica de desintoxicación, volvió a recaer en 2010 a tan solo cuatro días de que comenzara el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística en su propio país.

El neerlandés Yuri van Gelder "El neerlandés Yuri van Gelder"

El tercer acto remarcable durante estos Juegos Olímpicos tiene lugar fuera de los eventos deportivos. Ocurre todos los días en las redacciones de todos los medios que cubren los eventos deportivos acontecidos en la ciudad brasileña estos días. El machismo que se está viviendo en las decenas de pruebas deportivas femeninas a lo largo de Río 2016 está siendo alarmante. El caso que más se ha viralizado es el de la atleta Corey Cogdell que, tras ganar una medalla de bronce, el periódico Chicago Tribune la renombró como "La mujer de". Tras dos horas de quejas por parte de los usuarios de Twitter, rectificaron y pusieron su nombre.

Similares casos han seguido ocurriendo. En la cadena estadounidense NBC señalaron como responsable de la medalla de oro de la nadadora húngara Katinka Hosszu a su marido, un momento histórico para ella al batir el récord del mundo. Eso sin señalar algunos comentarios vertidos en redes a raíz del burkini del equipo egipcio de voley playa. Pero en España no nos quedamos atrás. El diario Marca lleva sucesivos días hablando sobre los Juegos Olímpicos de una forma machista que muchos tildan de repugnante. Los casos se cuentan por sí solos y cada vez que se encuentra uno, es peor que el anterior. Por suerte o por desgracia, tras la polémica, son editados y borrados.

Tweet de Marca borrado minutos después (Twitter) "Tweet de Marca borrado minutos después (Twitter)"

A estos incidentes se le suma la inseguridad que algunos periodistas están viviendo. El caso más destacable ha ocurrido en la madrugada del martes, cuando un bus de periodistas fue atacado cuando se desplazaba de la zona de Deodoro al centro de prensa. Aunque aún no hay versión oficial de los hechos, algunos medios apuntan que fue disparado con balas de bajo calibre. En cambio, otros medios aseguran que simplemente se trata de ventanas rotas debido a varias pedradas.

En cualquier caso, el ataque ha dejado herido por los cristales rotos a un periodista turco de los 9 extranjeros y 3 brasileños que se encontraban en su interior. Un testigo que viajaba dentro del bus declaró: "Estaba sentado al fondo cuando de repente hubo un ruido de cristales rotos. Todo el mundo estaba en el suelo. El conductor detuvo el autobus medio minuto después. La gente empezó a gritar 'Sigue conduciendo' pero después de un par de minutos la policía nos escoltó". Los periodistas venían de cubrir el partido de baloncesto femenino.

El bus de Río siniestrado "El bus de Río siniestrado"

Aunque la Policía de Río ya está investigando los hechos, todos los indicios apuntan a que podría deberse a grupos que se muestran en contra de la celebración de los Juegos Olímpicos debido a su excesivo gasto en una ciudad con una profunda desigualdad social, una tasa de crimen bastante elevada y un país en la incertidumbre política.

Estos actos dejan un impacto negativo en unos Juegos Olímpicos que deberían estar marcados por el honor del deporte, el afán de superación o la unión de distintos países. Pero como todos los eventos, tiene una cara oculta. Una cara oculta que más pronto que tarde debería ser eliminada.

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