Dimite el primer ministro de Islandia por el escándalo de los papeles de Panamá

Dimite el primer ministro de Islandia por el escándalo de los papeles de Panamá

Sigmundur David Gunnlaugsson había intentado por todos los medios conservar su puesto, pero el presidente del país se ha negado a dejarle que disolviera las cortes y convocara nuevas elecciones.

Política David Carro David Carro 05 Abril 2016 18:05

Sigmundur David Gunnlaugsson, el primer ministro de Islandia, ha presentado este martes su dimisión ante el revuelo levantado por el escándalo de los papeles de Panamá, una filtración del despacho de abogados Mossack Fonseca en la que se ha descubierto que, junto a su esposa, era dueño de una sociedad offshore llamada Wintris, en la que habrían depositado cerca de 4 millones de dólares. Si todavía no has entendido por qué es tan malo tener una sociedad offshore, no te pierdas nuestro artículo.

Desde que saliera a la luz su nombre y después de mucho negarlo, Gunnlaugsson había intentado hacer todo lo posible para evitar su dimisión. De este modo, este martes se reunió con el presidente de Islandia, Ólafur Ragnar Grímsson (una especie de jefe de estado elegido democráticamente), para proponerle disolver las cortes y convocar nuevas elecciones, lo cual habría permitido a Gunnlaugsson mantener su puesto al frente de un gobierno en funciones hasta que saliese elegido uno nuevo.

La respuesta de Grímsson ha sido una tajante negativa y el anuncio de su decisión de reunirse con los líderes del resto de partidos con el objetivo de que se forme un nuevo gobierno en Islandia o, si no fuera posible, de convocar nuevas elecciones. Esta falta de respaldo es la que ha llevado a Gunnlaugsson a anunciar su dimisión apenas dos horas después de haberse reunido con el presidente.

Grímsson, presidente de Islandia desde 1996 "Grímsson, presidente de Islandia desde 1996"

La caída del país de referencia durante la crisis

El escándalo de Gunnlaugsson ha supuesto un duro palo para Islandia y sus ciudadanos. Más de 10.000 personas se manifestaron en la capital del país al día siguiente de salir a la luz los papeles y, aunque en un principio dijo que se mantendría al frente de su gobierno, la presión ha podido con el primer ministro. Islandia había conseguido limpiar su imagen en el exterior tras el descalabro de la banca en 2008 gracias a una estrategia en la que se optó por las dimisiones, el encarcelamiento y la ruina de los bancos responsables, en lugar del rescate y el respaldo a los líderes implicados.

De este modo, en los últimos años la economía islandesa había logrado un espectacular crecimiento de un 4,3% en 2015, porcentaje similar al del desempleo, que todavía lo consideraban muy alto. Los papeles de Panamá ensombrecen ahora el mito islandés pero, sin embargo, Gunnlaugsson ha sido el primero en todo el mundo en caer tras la publicación de los dueños de las sociedades offshore, mientras que la Infanta Pilar de Borbón en España se niega a dar ningún tipo de declaraciones, por citar un ejemplo. Parece que, al final, Islandia sigue dando ejemplo, ¿no?

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