La venganza de Ángel Garrido contra el PP e Isabel Díaz Ayuso

La venganza de Ángel Garrido contra el PP e Isabel Díaz Ayuso

El expresidente madrileño y la actual líder del Ejecutivo regional son incapaces de verse, a pesar de la buena amistad que mantuvieron en el pasado.

De excelentes amigos a enemigos acérrimos. La ruptura de las relaciones entre Isabel Díaz Ayuso y quien fue su 'jefe' en el pasado, Ángel Garrido, no ha impedido que ambos se hayan visto obligados a compartir gobierno gracias a la coalición entre PP y Ciudadanos, que no pusieron vetos a ningún nombre.

Su abrupta salida del Partido Popular, cuando fue descartado como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid fue un mazazo. Algunos lo achacan a una relación sentimental que no era bien vista dentro del partido y otros a las diferencias ideológicas con la actual dirección de la calle Génova.

Garrido y Ayuso mantienen una fuerte enemistad "Garrido y Ayuso mantienen una fuerte enemistad"

Sea como fuere, cuando Garrido fue descartado, amasó una venganza que le permitió irse con las listas electorales ya cerradas y sin avisar a su líder, que se quedó estupefacto cuando encendió el televisor y se encontró al expresidente madrileño dando una rueda de prensa en la sede de Ciudadanos. Llegó a rechazar un cuarto puesto en Europa por un 13º a la Asamblea de Madrid, con menos sueldo y mucha incertidumbre.

Desde entonces, los desplantes han sido contínuos. El nuevo Gobierno madrileño no ha integrado al equipo de la anterior etapa y se ha excluido a personas como Rosalía Gonzalo, exconsejera de Transportes y muy cercana al expresidente, que ni siquiera es diputada en esta legislatura. Además, Pablo Casado no ha dudado en ningunear en todo tipo de actos públicos a Garrido, llegando a negarle el saludo como sucedió durante la recepción del 2 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid.

Pero en Génova, en el PP de Madrid e incluso en la propia Isabel Díaz Ayuso hay miedo. Garrido gestó su paso a Ciudadanos mientras aún era presidente de la Comunidad de Madrid, lleva décadas en los engranajes del partido, conoce todos los entresijos, puntos débiles y, sobre todo, ha tenido acceso a documentación. ¿Qué información y papeles se ha llevado Ángel Garrido?

El escándalo de Avalmadrid

Algunos miembros del PP están convencidos de que todo lo relativo a Avalmadrid pudo llegar desde alguna mano enfrentada a Génova, alguien que tuvo que abandonar el partido por la puerta de atrás.

El papel de Ciudadanos, que ha apoyado la comisión de investigación por las presuntas irregularidades en la concesión de un préstamo a su familia, ha sido el de oposición y gobierno: quieren investigar a una presidenta dudando de su confianza y a la vez formar parte de su mismo ejecutivo.

A Isabel Díaz Ayuso no le ha hecho mucha gracia el gesto. Quizás por ello ha enviado a su asesor Miguel Ángel Rodríguez a acusar al padre de Ignacio Aguado (el vicepresidente, el líder de Ciudadanos en la región) por haber cobrado "por la cara" un contrato de 102.000 euros en la Asamblea de Madrid. En concreto, una adjudicación a la firma Coyser para renovar la infraestructura de comunicaciones y que se realizó sin oferta pública. Ignacio Aguado ha mantenido silencio absoluto sobre este tema.

Dos gobiernos paralelos y el movimiento de ficha de Garrido

Este es uno de los mayores cismas que se abren dentro del Ejecutivo regional madrileño, que corre serio riesgo de vivir la imagen de dos gobiernos paralelos. Porque, a diferencia de lo que sucede en el Ayuntamiento de Madrid, Aguado y Ayuso están rectificándose constantemente y el apoyo a una comisión bajo la sospecha de mancha sobre la presidenta es un dilema de envergadura.

Mientras tanto, hay movimientos de Ángel Garrido que levantan sospechas en el PP. Por ejemplo, sus intenciones de colocar a Rosalía Gonzalo como la nueva dirigente de la empresa M-30, un puesto dotado de "un elevado sueldo".

El caso Avalmadrid ha escenificado la existencia de dos gobiernos paralelos "El caso Avalmadrid ha escenificado la existencia de dos gobiernos paralelos"

Este sería un movimiento y se enmarcaría en una serie de contactos que el expresidente madrileño estaría realizando para colocar a su círculo en la Administración madrileña. Hablamos de personas que continúan en el Partido Popular, cuadros de relevancia durante años, que irían a recalar bajo el ala de la formación naranja.

El partido de Albert Rivera, como bien es sabido, se encuentra en una ardua lucha con el PP por liderar la oposición a Pedro Sánchez y convertirse en el partido líder del centroderecha. ¿Qué sucedería en Madrid si hubiese un adelanto electoral? ¿En una región que históricamente ha votado al centroderecha y que se encuentra hastiada de la corrupción que ha dominado sus instituciones? ¿Qué ascenso viviría Ciudadanos gobernando por primera vez en una comunidad autónoma?

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