¿Por qué sube VOX a estas alturas?

¿Por qué sube VOX a estas alturas?

La extrema derecha había permanecido ajena a la crisis económica, el desafío catalán hasta la DUI y el atentado terrorista del 17-A en Barcelona.

El ascenso de VOX ha provocado un terremoto en la arena nacional. España se dirige hacia un sistema pentapartidista y un Parlamento especialmente italianizado, es decir, con gobiernos débiles, fuertemente dependientes de los pactos electorales y legislaturas que, poco a poco, terminarán antes de tiempo con mayor frecuencia.

Es la enésima era de la nueva política. Sin embargo, el ascenso de la extrema derecha llega en un momento que puede despertar cierta incredulidad. España ha sufrido durante la última década una fuerte crisis económica, un ascenso escalonado del independentismo hasta que tomó forma de DUI y un atentado terrorista de corte yihadista. Y, frente a todas las quinielas, se ha mantenido como una isla, junto a Portugal e Irlanda, en cuanto al ascenso de este movimiento de la paradójica Internacional Nacionalista-Populista dentro del Viejo Continente.

Ahora, nuestro país entra en esa entente por la puerta grande y con grandes oportunidades de marcar la política nacional. ¿Por qué hay un ascenso de VOX tras un período en el que nuestro país ha vivido, aparentemente, mayores dificultades? Vamos a exponer algunos factores que podrían explicar esta situación.

1 Los movimientos de Stephen Bannon y los socios europeos de la extrema derecha

El exasesor de comunicación de Donald Trump ha intervenido la política de medios de VOX "El exasesor de comunicación de Donald Trump ha intervenido la política de medios de VOX"

El ascenso de VOX cominza a fraguarse en abril de 2018. Por aquel entonces, sus colegas europeos no dudan en mostrar cierto desprecio hacia Santiago Abascal, a quien consideran un líder débil, incapaz de manejarse en el cotarro de las redes sociales con una estrategia comunicativa excesivamente conservadora y sin haber conseguido despegarse de manera efectiva del Partido Popular.

Hablamos de una época en la que la formación de Mariano Rajoy aún consigue mantenerse como el partido aglutinador de toda la derecha al completo, un dique frente al ultraconservadurismo, aunque Abascal se defendiese con un presunto veto de Soraya hacia los medios.

El movimiento de la ultraderecha se muestra preocupado porque no consigue penetrar en la cuarta economía de la UE y algunos de sus socios empiezan a moverse para relevar al líder de VOX, a quien envían al patio de butacas en sus actos internacionales ante los medios.

Los socios de Abascal en Europa siempre le relegaron al patio de butacas en sus actos "Los socios de Abascal en Europa siempre le relegaron al patio de butacas en sus actos"

Y, aquí, es cuando llega Stephen Bannon. El exasesor de comunicación de Donald Trump y responsable último de su victoria decide coger las maletas y dirigirse hacia España. Ante el problema real de montar un cisma en VOX, Bannon apuesta por intervenir la comunicación de Abascal y construir un nuevo líder capaz de calar en el electorado.

Desde entonces, VOX ha fortalecido su discurso antiinmigración, ha adoptado el "Make America Great Again" patrio y ha conseguido viralizar algunas de sus campañas en redes. Desde entonces, ha abrazado una estrategia basada en renegar de los medios, a los que señala por 'mentir' sobre la realidad del partido y, a modo de secta, ha conseguido imponer su visión única de cara a los votantes. Desde entonces se ha dedicado a elaborar un discurso de cara a las rentas más populares y a ocultar sus antiguos apoyos al denominado 'stablishment' (a quien apoya con medidas económicas ultraliberales basadas en bajadas de impuestos y privatizaciones). Y, sobre todo, desde entonces ha aprendido a exprimir al máximo la coyuntura nacional.

2 El enquistamiento de la crisis catalana y la desintegración de Podemos

La desintegración de Podemos ha cambiado de eje el voto del descontento político "La desintegración de Podemos ha cambiado de eje el voto del descontento político"

Sin duda, esa capacidad de exprimir la situación del país se debe a que el debate político posterior a la crisis ha abandonado los ejes izquierda-derecha y 'los de arriba frente a los de abajo', por la cuestión catalana.

El enquistamiento de la crisis catalana ha dejado abierta una herida nacional que supura y VOX ha abrazado la bandera sin cuartel. No hay que olvidar que, en las cuestiones nacionales, hay mayor presencia del sentimiento frente a la razón.

Pero hay otro hecho que no podemos olvidar. En nuestro país hay un gran sector que se mueve bajo el mantra de la indignación política y que ha abandonado el eje ideológico. Ese voto antes se canalizaba a través de Podemos. Ya no: su postura ante el referéndum catalán, la huída de sus líderes y el chalé de Pablo Iglesias (según Carolina Bescansa e Íñigo Errejón), han alejado a la formación morada de este sector.

Y VOX también ha sabido aprovecharlo, con un discurso vácuo, lleno de palabras contra la 'casta' y que Rocío Monasterio supo mostrar con éxito durante la celebración del famoso acto en Vistalegre (por cierto, con una escenografía 'muy a la americana').

3 La legitimación de un tipo de discurso por parte del centroderecha

El centroderecha ha legitimado en cierta medida el discurso de VOX "El centroderecha ha legitimado en cierta medida el discurso de VOX"

La caída de Mariano Rajoy y la llegada de Pedro Sánchez fue el mayor aliciente de un adelanto electoral, a pesar de que la legislatura parecía atada hasta 2020 después de que el PNV aprobase los presupuestos del PP.

Los partidos de la oposición a los socialistas aprovecharon este momento para intensificar sus discursos y las inestabilidades en el PP llevaron a un escoramiento hacia la derecha de Ciudadanos para captar un voto que, en el otro lado de la baraja, se estaba aglutinando en el PSOE.

El ascenso de Pablo Casado ha fortalecido esta carrera. El nuevo líder del PP tiene especial interés en captar la atención de las redes sociales y por ello (e influido por la vieja guardia) está endureciendo el discurso de los populares. El mayor ejemplo de ello lo representa la candidata madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que se ha convertido en una de las principales azotes del feminismo. Y no olvidemos la famosa foto de Colón, con los líderes de Ciudadanos, VOX y PP unidos bajo la bandera.

Este movimiento, que genera recelos en muchos barones territoriales, sin embargo daña la imagen de este partido. La historia ha demostrado que copiar el discurso de otro partido implica una fagotización, como la que ha vivido el PDeCAT posconvergente con su giro soberanista hacia ERC.

4 La espiral del silencio, el perfil del votante conservador y el márketing de Pedro Sánchez con el Aquarius

Pedro Sánchez terminó con una política de asilo a refugiados de bajo perfil mediático "Pedro Sánchez terminó con una política de asilo a refugiados de bajo perfil mediático"

La espiral del silencio es una teoría ampliamente conocida en ciencia política que señala que gran parte de los ciudadanos evita ciertos temas porque consideran que son contrarios a las tesis mayoritarias en la sociedad.

Sin embargo, hay una frase de Rosa Díez que puede escenficar el final de esta teoría: "A veces, basta con alzar una bandera para descubrir un ejército dispuesto a luchar". Y Pablo Casado, Albert Rivera y sobre todo ahora VOX, lo han conseguido con asuntos como el feminismo o la inmigración, a pesar de que algunos datos que comentaremos desmienten esos mantras.

Para ello, debemos remitirnos primero al rechazo de la huelga feminista del 8 de marzo. Parte del votante de la derecha vio legitimado su rechazo a las reivindicaciones que piden políticas para igualar la posición de las mujeres frente al machismo que aún impera en la sociedad. Las palabras de Albert Rivera, Inés Arrimadas o Cristina Cifuentes en este sentido fueron un aliciente para ello.

Luego llegó Pedro Sánchez con su manido márketing con la llegada del Aquarius (y la llegada de refugiados que huyen de guerras y miseria) y la activación de un pensamiento xenófobo que permanecía veladamente en nuestro país. No hay que olvidar, de paso, que gran parte del votante conservador se mueve por el miedo.

Hasta entonces, la política de asilo en España buscaba mantener un perfil bajo. Sánchez no solo la cambió: es que acabó con ella por completo. La oposición, pensando en las elecciones, apostó entonces por señalar un supuesto 'efecto llamada', un falso peligro para nuestro Estado del Bienestar (a pesar de que los datos demuestran lo contrario) y la ola de fake news recorrió todas las redes sociales. Adivinen quién fue el principal beneficiado.

5 La inhabilitación del perfil sociológico de centroizquierda en el votante español

La crisis catalana ha dinamitado el eje izquierda-derecha de la política "La crisis catalana ha dinamitado el eje izquierda-derecha de la política"

Hemos comentado algunos factores, pero debemos recordar un apunte importante: la crisis catalana ha dinamitado el eje izquierda-derecha en España a favor de la cuestión territorial.

Íñigo Errejón, por ejemplo, es consciente de ello, lo que le ha llevado a anunciar su intención de lanzar la bandera de España en sus mitines. En Podemos también lo ha manifestado Pablo Echenique, que muestra la rojigualda en su perfil de Twitter.

El perfil del votante español siempre se ha situado en el centroizquierda desde la era de la Transición y así lo ha señalado el CIS. José María Aznar ganó las elecciones virando al centro en 1996 y Mariano Rajoy hizo lo propio en el año 2011. Pero, ahora, estas cuestiones se quedan en un segundo plano y permiten a los partidos imponer unas posturas más escoradas hacia la derecha sin ningún problema.

6 Abascal viene para quedarse

VOX llega para instalarse definitivamente en las instituciones "VOX llega para instalarse definitivamente en las instituciones"

La llegada de VOX no va a ser una anécdota como la vivida con Fuerza Nueva y podemos decir que el partido verde llega para instalarse en las instituciones. Sin duda, el apoyo norteamericano será fundamental y los consejos de sus socios europeos, cuya experiencia permite nutrirse a la hora de evitar errores estratégicos, ayudan.

Por ello, Santiago Abascal acaba de prohibir las primarias y ha cerrado la entrada de nuevos militantes. A partir de ahora, los recién llegados permanecerán congelados durante nueve meses y podrán ser expulsados si la dirección aprecia algún movimiento extraño.

Abascal quiere evitar, sobre todo, que nadie pueda hacerle sombra. Las peleas internas en Alternativa por Alemania o el Frente Nacional han debilitado ambas formaciones. El líder de VOX quiere gente fiel y un liderazgo sólido y, lejos de sus antiguos vetos en Europa, lo está consiguiendo.

Su capacidad para centrar sus reivindicaciones en el debate nacional será fundamental. Pero, al menos en España, hay facilidades. La ausencia de un Frente Nacional histórico evita una mala imagen a aquel que no colabore con un cordón sanitario como el que propone Manuel Valls. La mejor muestra la ha materializado Ciudadanos, con su veto a PSOE pero no a VOX.

La formación de extrema derecha ya condiciona el Senado y lanza doctrina como llave de gobierno en Andalucía. Sin duda, sus perspectivas electorales, de cara al futuro, son muy positivas.

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