Crece la oposición en China contra el festival de carne de perro más grande del mundo

Crece la oposición en China contra el festival de carne de perro más grande del mundo

La ciudad china de Yulin ha vuelto a celebrar el festival de carne de perro, pese a que las críticas y los opositores crecen cada año. "Nos avergüenza que el mundo crea erróneamente que el cruel y brutal Festival de Yulin es parte de la cultura china".

Vida David Carro David Carro 23 Junio 2016 10:25

Yulin ha vuelto a acoger, como cada año, el festival de carne de perro más grande de toda China, haciendo frente a las críticas y manifestaciones que se hacen oír cada vez más y traspasan las fronteras del país. Ni estrellas de Hollywood como Matt Damon han podido detener esta festividad que, aunque se sustenta en una tradición de más de cinco siglos de antigüedad, tan solo se viene celebrando desde hace unos pocos años.

El Festival de Lichis y Carne de Perro se extiende a lo largo de diez días, en los cuales se estima que el total de perros y gatos que mueren para ser consumidos alcanza aproximadamente la escalofriante cifra de 10.000 animales. En algunas partes de China, así como de otros países asiáticos como Corea del Sur y Camboya, comer carne de perro con lichis es una tradición centenaria sustentada por la creencia de que ayuda a combatir el calor de los meses veraniegos.

Este año los activistas y manifestantes se han multiplicado en el festival para protestar por cómo se trata a los animales. Denuncian que pasan días encerrados en condiciones insalubres dentro de pequeñas jaulas, esperando a ser vendidos por una familia para el consumo. En muchos casos son sacrificados de manera brutal, a base de golpes, y las asociaciones incluso señalan que en algunas ocasiones los perros son cocinados estando aún vivos.

Vendedor de carne de perro en China "Vendedor de carne de perro en China"

Además, recientemente salían a la luz unos vídeos de perros encerrados en las jaulas llevando un collar, destapando una presunta trama criminal que consistiría en robar mascotas en grandes ciudades como Pekín o Shanghái para venderlas en el festival de Yulin para su consumo.

Es cierto que muchas personas y establecimientos se enorgullecen de este festival y lo defienden como parte de sus tradiciones, pero los detractores están aumentando en los últimos años a marchas forzadas. Según una encuesta de la agencia de noticias Xinhua, el 64% de los ciudadanos entre 16 y 50 años respaldaría la prohibición del festival, mientras que el 51,7% también prohibiría la venta de carne de perro y el 69,5% afirma que nunca la ha probado.

"Nos avergüenza que el mundo crea erróneamente que el cruel y brutal Festival de Yulin es parte de la cultura china", declara a la BBC el director de la asociación Capital Animal Welfare. Por su parte, Michael Zhao, de la Sociedad Asiática, afirma que el consumo de carne de perro no es una costumbre tan extendida como se cree en el resto del planeta. "Hay mucho mito", declara a la estadounidense ABC, aunque reconoce que hay una minoría de la población en la que sigue siendo un alimento muy popular.

Un hombre libera 1.000 perros del festival de Yulin

Se cree que comer carne de perro y lichis ayuda a combatir el calor del verano "Se cree que comer carne de perro y lichis ayuda a combatir el calor del verano"

Este año el festival de Yulin ha comenzado sin grandes incidentes a pesar de la gran presencia de manifestantes. La policía ha estado presente para evitar que se produjeran altercados, si bien las acciones han sido pacíficas, en muchos casos consistentes en comprar perros para liberarlos. El precio que pueden alcanzar los animales oscila entre los 500 y los 700 yuanes, alrededor de unos 80 euros.

En medio de todas las iniciativas para detener el festival destaca la figura del activista Marc Ching, que ha conseguido liberar un total de 1.000 perros de seis criaderos diferentes en los días previos al comienzo de la festividad, según informa Mashable. Para ello, en muchos casos se ha hecho pasar por un consumidor de carne de perro y, tras comprarlos, los enviaba a Estados Unidos. Ching asegura que las autoridades chinas le han impedido llevar a cabo estas acciones, que ya había llevado a cabo en otros países como Camboya.

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