Hillary Clinton sonríe en su discurso de concesión

Hillary Clinton sonríe en su discurso de concesión

La candidata demócrata, gran perdedora de la histórica jornada electoral en Estados Unidos, ha dado la cara para tender una mano a Donald Trump ofreciendo diálogo.

Política Raúl Araque Berjano Raúl Araque Berjano 09 Noviembre 2016 18:50

Una concesión muy elegante y esperanzadora la que hoy ha llevado a cabo Hillary Clinton en el tradición concession speech del candidato perdedor en las elecciones estadounidenses, tras su criticada ausencia anoche para agradecer a quienes la apoyaron durante esta campaña, lo cual fue achacado al mal perder de la de Chicago. Sin embargo, en este caso sí que dio la cara y recogió muchos de los guantes que le había lanzado Donald Trump en su victory speech.

Hoy, Hillary Clinton dio la cara y recogió muchos de los guantes que le había lanzado Donald Trump en su <em>victory speech</em> "Hoy, Hillary Clinton dio la cara y recogió muchos de los guantes que le había lanzado Donald Trump en su victory speech"

Como 'telonero' de la ex Secretaria de Estado apareció Tim Kaine, mano derecha de Clinton en esta campaña y candidato a la vicepresidencia de EEUU. En su discurso, muy emotivo y en el que se le vio profundamente afectado, agradeció enormemente a Hillary Clinton la oportunidad que le había dado escogiéndole como número dos, resaltando la dilatada experiencia profesional de Clinton y declarándose orgulloso de ésta por una "lealtad y compasiones inspiradoras" y por su gran amor al país. Su speech estuvo marcado por un tono de derrota y la ausencia de cualquier alusión a Donald Trump, posiblemente para fijar un contraste con respecto al tono de la candidata a la presidencia, mucho más esperanzador y aludiendo constantemente al nuevo presidente de Estados Unidos. El momento álgido se produjo al final de su intervención, en la cual recordó la frase del poeta estadounidense William Faulkner: "They kilt us but they ain't whupped us yit" ("nos han matado pero no nos han sometido, no han acabado con nosotros"). Como curiosidad, se refirió a Clinton al presentarla como "Secretaria Hillary Clinton" (cargo que no ocupa desde que le sucediera Kerry en el año 2013).

Clinton, como decíamos, fue la contraposición a Kaine: salió muy sonriente junto con su marido Bill Clinton, rodeada por un exagerado clamor de aplausos y gritos que se alargaron quizá demasiado en lo que pareció ser el recibimiento a la nueva presidenta más que la confirmación de una nueva derrota de Clinton. También en contraposición a Kaine mencionó desde el primer momento a Donald Trump, al aceptar los resultados de forma bastante vehemente, quizá queriendo dar una imagen de mayor deportividad y más valores democráticos que éste, quien dejó entrever que posiblemente no aceptara unos resultados adversos. De hecho, dijo que en su llamada de felicitación se ofreció a trabajar con él y desearle éxito "por el bien del país", e incluso animó a todos sus seguidores a ofrecerle "una mente abierta y la oportunidad de liderar" el país. 

'No dejes de creer que luchar por lo que creeis correcto merece la pena' "'No dejes de creer que luchar por lo que creeis correcto merece la pena' "

El discurso, además, se enfocó en tratar de buscar la unidad de un país que ella consideraba "dividido" tras los resultados electorales y en llevar a cabo la lucha por la justicia y los derechos sociales durante estos 4 años: "He pasado gran parte de mi vida luchando por lo que he creído correcto. No dejes de creer que luchar por lo que creeis correcto merece la pena", dijo. Sin embargo, el speech de hoy no iba dirigido a todos los americanos, sino a unos específicos targets que han sido los que han caracterizado su campaña, al apelar a un país inclusivo con discapacitados, inmigrantes, personas LGTBI y, sobre todo, mujeres (mujeres jóvenes, concretamente), a quienes animó a seguir luchando por romper un techo de cristal que aunque "quizá aún ni hayamos quebrado", está "más cerca de lo que pensamos".

De esta forma, con un discurso muy patriota y especialmente dirigido a unos grupos concretos, Clinton ha aceptado con una deportividad asombrosa unos resultados sin ápice de la pena que sí se veía reflejada en el tono de Kaine, sino con una mirada puesta en el futuro y un enorme agradecimiento para con los millones de personas "sin lo que esto habría sido imposible".

"Esto será doloroso, y lo será por un gran tiempo", dijo en un momento del discurso, pero remarcó que, como en su carrera política, siempre había que levantarse de los fracasos luchando por lo que se cree justo.

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