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Cuela una piña en una exposición y la exhiben como una obra de arte

Un joven ha conseguido trolear una exposición de arte contemporáneo gastándose tan solo un euro.

El mundo del arte se nos está yendo de las manos. Después del hombre que se dedicó a hacinar 20 ovejas para criticar el arte o aquella vez en la que unos "desalmados" colaron en la feria de ARCO un dibujo pintado por unos críos; llega otra noticia del estilo: la piña que se convirtió en toda una obra de arte.

El culpable de este troleo "máximo" ha sido Ruairi Gray, un joven de 22 años, que tuvo la genial idea de comprar una piña, entrar con ella en una sala de exposiciones y dejarla abandonada con el fin de averiguar qué podría suceder.

Bienvenidos al mundo del arte moderno "Bienvenidos al mundo del arte moderno"

Gray pensaba que, en realidad, al día siguiente la fruta no continuaría en su sitio. Pero se equivocaba: al día siguiente, la piña había sido colocada en pleno centro de la exhibición de arte contemporáneo de la Universidad Robert Gordon de Reino Unido.

Allí, como plato fuerte de la exposición, permaneció los seis días que duró dicho evento. Con el fin de que nadie rompiese o empañase la "gran obra artística", un miembro de la organización se dedicó a colocar una vitrina protectora. Sí, la escena daba para mofarse.... y mucho.

"La pasada semana colocamos una piña al lado de una muetstra de arte y al entrar hoy hemos visto que la Universidad Robert Gordon la ha puesto en una vitrina. Increíble", afirmaba uno de los jóvenes en redes sociales. El joven no podía parar de reírse cuando presenció la piña en la urna de cristal, cual Santo Grial o Mona Lisa.

Lo mejor de todo: algunos "expertos" habían realizado, incluso, un estudio detallado de la obra: al parecer, la clave de todo se situaba en el efecto que hacían las hojas de la piña al aplastarse contra el cristal de la vitrina, afirmó uno de los presentes-.

La clave residía en "La clave residía en "el efecto que hacen las hojas al aplastarse contra el cristal"

Ahora, con todo lo sucedido a las espaldas, el director de la exposición Sally Reaper, afirma que ellos ya sabían que alguien les había intentado gastar una broma, pero desconocían su identidad. Sin embargo, y dado el espíritu lúdico de la exposición, decidieron que la piña continuase a pesar de que tenían conocimiento de que la obra no era real.

Lo cierto es que deberían de haber ocultado todo lo sucedido. La piña tan sólo les costó un euro, y sin embargo la podrían haber vendido por millones. Mal negocio...

No es la primera vez que pasa

Pensaron que unas gafas en el suelo era arte moderno "Pensaron que unas gafas en el suelo era arte moderno"

El suceso recuerda al que se vivió en mayo de 2016. Por aquel entonces, un adolescente dejó sus gafas en el suelo del Museo de Arte Moderno de San Francisco.

Los visitantes, rápidamente comenzaron a fotografiar con curiosidad la montura, tal y como si se encontraran ante una escultura del mismísimo Picasso. Las fotografiaron y se situaron siempre lejos de ellas mientras las contemplaban, como si cumpliesen con el perímetro de seguridad que suele caracterizar a este tipo de obras.

La redes rápidamente comenzaron a mofarse de la situación y su hazaña consiguió más de 66.000 retuits y 73.000 favoritos.

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