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¿Cuál es la edad real de mi gato en años humanos? Esta es la fórmula definitiva

Los felinos tienen un desarrollo diferenciado al ser humano: así es la equivalencia de los años en gatos frente nosotros.

¿Cuál es la edad real de mi gato en años humanos? Esta es la fórmula definitiva

Al igual que sucede con nuestros perros, puede surgir en nosotros la duda sobre la edad que tendría nuestro gato si fuese un ser humano. ¿Cuál sería la equivalencia? ¿Su desarrollo sigue la misma lógica que nosotros?

Lo cierto es que no. Los felinos se desarrollan de manera diferente, de manera que atraviesan una larga serie de cambios a lo largo de sus dos primeros años de vida. Pasan de bebés a adultos en solo 24 meses.

A diferencia de los perros, no existe una fórmula exacta, pero sí equivalencias que ahora comentaremos y que nos permitirán acercarnos a la edad que tendría nuestro gato si fuera un humano.

Pero hay un dato importante: esos dos primeros años son determinantes. Los primeros 24 meses de un gato equivalen, nada menos, que a 25 años de un humano. En este período, por tanto, concentra gran parte de su desarrollo.

El desarrollo de los felinos no es igual que el de los seres humanos "El desarrollo de los felinos no es igual que el de los seres humanos"

A partir de aquí, entonces, ralentiza su desarrollo y cada año equivaldrá a cuatro de un ser humano. A partir de aquí podría aplicarse, por tanto la siguiente fórmula: habría que restar dos años a la edad del gato, multiplicar este resultado por cuatro y sumar 25 años. Es decir, si nuestro gato tiene ocho años, en realidad tendría 49 si fuera un ser humano.

Cierta divergencia

Hay cierta divergencia de criterios, aunque es mínima. Por regla general, se establece que el crecimiento se concentra en los dos primeros años y posteriormente se ralentiza hacia una fase de madurez que se consolida en una etapa adulta. En esa etapa adulta se puede también considerar que el gato ha entrado en la edad madura con los 7 años y que con 15 es un anciano. 

Los dfientes de los gatos mayores suelen presentar más manchas que los jóvenes. Un gato con un año o menos los tiene impolutos. Si amarillean puede tener entre uno o dos y cuando empiezan a tener sarro es porque superan los tres.

El tono muscular indica el nivel de actividad, que suele descender con la edad. Por ello, los gatos mayores suelen tener mayor piel sobrante. Su pelaje suele ser más grueso y áspero frente a la suavidad de los jóvenes, que además tienen los ojos más brillantes y el globo ocular blanco.

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