El fenómeno 'Sharknado': cómo pasó de serie B a saga de culto

El fenómeno 'Sharknado': cómo pasó de serie B a saga de culto

Analizamos por qué los tiburones voladores de Sharknado han traspasado la barrera de la serie B y se han convertido en un referente del género.

Cine Carlos de Antonio Carlos de Antonio 16 Marzo 2016 11:20

Abrocháos los cinturones, porque el estreno de 'Sharknado 4' para este verano ya está asegurado. No podía faltar a la cita: vuelve la saga que ha conseguido que veamos las motosierras de forma muy diferente (por alguna causa desconocida parecen ser el mejor arma contra los tornados de tiburones). Si algo caracteriza a la época estival son las canciones petardas, las gafas de sol encajadas indefinidamente en la cabeza y las películas de escualos voladores.

Aprovechamos que están en pleno rodaje, con el casting de actores principales y secundarios confirmado, para enumerar las claves de su éxito. Sabemos que la serie B tiene su público, pero el tornado de tiburones ha conseguido atraer a un tipo de espectador que normalmente no consume estas 'calidades cinematográficas'. ¿Qué secretos tienen estas películas para que tanta gente las considere filmes de culto? ¡Empezamos!

1 Si algo funciona, no lo toques. ¿O sí?

La pesadilla de los Beach Boys

La productora The Asylum tiene pleno conocimiento de lo que ha enganchado a la audiencia: comedia y tiburones por doquier. Las leyes de la física se vuelven más negociables si hay una escena divertida y sangrienta por mostrar. El "no dejes que la gravedad te estropee una buena dentellada" es el nuevo "no dejes que la realidad te estropee una buena noticia". Además, en una decisión acertada, se concede poco espacio y relevancia a una trama romántica que casi no se podría considerar ni trama, puesto que apenas rellena los huecos entre escena y escena de acción desenfrenada.

Aun con todo esto, el estreno de 'Sharknado 3: Oh Hell No!' consiguió un 28% menos de audiencia que el anterior título, aunque, paradójicamente, se comentase el doble en las redes sociales. Igualmente se frenó la intención de exhibirlas en salas de cine, ya que la segunda parte no cumplió las expectativas de los productores. Precisamente en las manos de estos y de los guionistas está el introducir nuevos componentes absurdos y surrealistas para vigorizar una franquicia que puede que esté dando ya algunas muestras de agotamiento.

2 Películas express

Lo único que no le ha pasado a Fernando Alonso

Echemos cuentas: la primera de 'Sharknado' se estrenó en 2013, nos encontramos en 2016 y el canal SyFy ya ha confirmado una cuarta entrega de la saga para este verano. Hay que reconocer que no están dejando que el concepto, ya de por sí pillado por los pelos, caiga en el olvido. Salir a producción por año es algo que solo se puede permitir Woody Allen... y 'Sharknado'.

Entre los fichajes para esta secuela, que se ambientará cinco años después de la anterior, sobresale el nombre de Gary Busey, nominado al Oscar en 1979 por 'The Buddy Holly Story' y también conocido por su trabajo en 'Le llaman Bodhi'. Anteriores incorporaciones como David Hasselhoff y Ryan Newman también volverán a poner su granito de arena. 

3 Cameos de todos los colores

No solo hay muertes en 'Juego de Tronos'

Cuando George R.R. Martin apareció en 'Sharknado 3' hubo tanta recepción positiva como negativa. Su director, Anthony C. Ferrante, explicó la intención del cameo en declaraciones a The Hollywood Reporter: "Me encanta el hecho de que vamos a joder a los fans de 'Juego de Tronos'. En vez de estar ocupado escribiendo el maldito libro nuevo, estaba ocupado con nosotros, ¡rodando un cameo para 'Sharknado 3'!".

Actores y personalidades norteamericanas de diversa índole han ido apareciendo por el rodaje con mayor o menor peso: Frankie Muniz, Bo Derek, Kelly Osbourne, Mark Cuban, Perez Hilton, Jerry Springer, Lou Ferrigno, Billy Ray Cyrus, Judd Hirsch, Andy Dick, Will Wheaton... La lista sigue y sigue, todo el mundo quiere ser engullido por un escualo.

4 No sin mis actores

El pan de cada día de Ian Zering

Es entendible que, al principio, los creadores eligieran a una pareja protagonista de actores venidos a menos, la opción low cost del mundo audiovisual. Una Tara Reid alejada de sus días de vino y rosas con 'Scrubs' y 'American Pie', y un Ian Zering que tras 'Sensación de vivir' solo gozaba de continuidad doblando personajes de dibujos animados. Lo que es de admirar es que, tras tantos años y millones de espectadores, se siga apostando con lealtad por el mismo tándem actoral.

No sería la primera vez, ni la última, en que visto el inesperado éxito de una primera parte, se procediera a realizar un reboot o una secuela con mayor presupuesto, actores más conocidos y un gancho más enfocado al público general (o mainstream, como dice mi primo hipster). Lo que no quiero es que os llevéis a engaños: si alguna vez parece que Reid y Zering sobreactuan es porque están cumpliendo estrictamente con las normas del género cinematográfico. Claro que sí.

5 Conexión con el público

Tiburones y béisbol, extraña mezcla

Todavía más productiva que la relación de los tiburones con los tornados ha resultado ser la unión del título con el público. Gracias al boca a boca, el factor fundamental del fandom ha consolidado la saga tal y como hoy la conocemos. Y el cariño es recíproco, puesto que al equipo creativo les gusta mimar a los seguidores asistiendo a convenciones.

También, para volver a poner el foco de atención en la causa, los productores permitieron que fueran los espectadores los que eligiesen en Twitter el futuro de Tara Reid en la saga. Pudiendo haber finiquitado su personaje de April Wexler, los seguidores de 'Sharknado' salvaron finalmente su vida bajo el hashtag #AprilLives. Sus deseos son órdenes y, como hemos comentado en la introducción, volverá a estar en el reparto.

6 Estados Unidos, de punta a punta

Por la bandera muere el pez

Otro factor para comprender el éxito de Sharknado ha sido la elección de localizaciones. Los altamente reconocibles Los Ángeles, Nueva York y Washington D.C. han sido los lugares de la geografía estadounidense en los que han tenido lugar las devastaciones más histriónicas y ocurrentes. Pero aún hay más, las locuras no se quedaron en el continente americano, porque durante los minutos finales de la última película se liaron la manta a la cabeza y llevaron la acción a -ATENCIÓN SPOILER- la órbita del planeta Tierra. Ferrante hizo realidad la idea que tenía Robert Rodríguez para la secuela de 'Machete Kills', otra de las grandes producciones de serie B, si es que esa categoría existe.

Al momento de redactar este artículo no se conocen detalles exactos de a dónde viajarán para la siguiente producción. La única pista que tenemos es la que publicó la revista Variety: "Tiburones y tornados se están avivando en lugares (y formas) que nunca se imaginarían". ¿Se atreverán a llevar los Sharknados a otros países? ¿Visitarán los planetas del espacio exterior? Todo es posible.

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