El rey Felipe "habría renunciado" a doña Letizia si sus padres se lo hubieran pedido

El rey Felipe "habría renunciado" a doña Letizia si sus padres se lo hubieran pedido

El rey consultó a sus padres, hermanas y hasta a los expresidentes Felipe González y José María Aznar para conocer su opinión sobre Letizia.

Vida Guillermo Galindo Guillermo Galindo 12 Junio 2018 17:00

Pilar Urbano acudió al 'Chester' de Risto Mejide para hablar largo y tendido sobre la Casa Real. La principal novedad que contó la escritora en la entrevista fue la actitud del rey Felipe VI las semanas previas a que se anunciara públicamente el compromiso con  doña Letizia. 

Urbano relata el proceso que siguió Felipe para lograr la aceptación familiar e institucional, consciente de que mucha gente no apoyaría una boda con una periodista. Dos días antes del compromiso, Felipe le contó a la escritora cómo había logrado el apoyo de todos: "Yo noté que empezaba a ilusionarme, que me gustaba Letizia. Ya conoces esta Casa que todo se debate y se discute".

Una decisión clave en el devenir de la Monarquía

El primer paso fue hablar con sus hermanas y sus tías, que vieron con buenos ojos el enlace matrimonial. Tras esto, acudió a diversas autoridades de la época, entre ellas Felipe González y José María Aznar. Solo quedaba por superar el último y más difícil de los escollos: sus padres.

El enlace no se hubiera producido en caso de que los reyes rechazaran la unión "El enlace no se hubiera producido en caso de que los reyes rechazaran la unión"

"Cuando vi que había un ambiente propicio, se lo dije a los reyes, y me dijeron que sí. Y al decirme que sí, voy a poder hacer lo que quiero. Soy el hombre más feliz del mundo", reconoció don Felipe a Urbano. La decisión de don Juan Carlos y doña Sofía era trascendental para su hijo: "Si hubiesen dicho que no, habría renunciado a Letizia, aunque se hubiese abierto la tierra bajo mis pies".

Por tanto, la escritora reveló en el 'Chester' que Felipe estaba dispuesto a dejar a su pareja si los reyes eméritos se lo hubieran pedido. Así le explicaba dos días antes de la boda las razones de su actitud: "Esto puede sonar presuntuoso, pero soy el único español que ha nacido con un destino: reinar y transmitir el trono. Si yo no cumpliese con eso por un deseo o un capricho estaría traicionando mi destino y mi deber".

A pesar de que tenía claro que debía acatar la decisión de sus padres, Felipe VI era consciente de que lo último que quería era, precisamente, un matrimonio como el de sus progenitores. En aquel día clave, se lo dejó claro: "No me casaría sin amor, lo encuentro una tortura. Con Sannum ya lo conseguisteis, pero con Letizia, no".

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