Procesan a tres mujeres por organizar la procesión del 'Santísimo Coño Insumiso' en Sevilla

Procesan a tres mujeres por organizar la procesión del 'Santísimo Coño Insumiso' en Sevilla

Las acusadas ya habían sido absueltas, pero tendrán que volver a sentarse en el banquillo por un delito contra los sentimientos religioso.

Noticias Adrián Parrondo Adrián Parrondo 25 Abril 2017 17:52

Organizar una procesión con una vagina de plástico llamada 'Procesión del Santísimo Coño Insumiso' puede salir muy caro para un grupo de tres feministas en Sevilla. Así al menos lo ha decretado la Audiencia Provincial de Sevilla, que ha acusado a las tres jóvenes de un delito contra los sentimientos religiosos recogido en el artículo 525 del Código Penal.

Lo más llamativo de este caso es que las acusadas ya habían sido absueltas por el mismo delito en junio de 2016 porque la jueza habia entendido que "no creer en los dogmas de una religión y manifestarlo públicamente entra dentro de la libertad de expresión". Ahora, las partes tienen diez días para pedir la apertura de jucio oral o el sobreseimiento de la causa.

Los hechos, que ocurrierron el 1 de mayo de 2014, se investigan de nuevo ahora porque la Audiencia ha cambiado de criterio y asume que "bajo la libertad de expresión no se puede dar cobijo a conductas de ofensa, burla, menosprecio, amenazas e insultos contra personas o grupos o miembros de una confesión religiosa".

Dados estos argumentos, el juzgado ha optado ahora por ver "motivos suficientes" para continuar con las actuaciones legales contra las mujeres, que en su declaración como investigadas ya habían afirmado que no tenían ninguna intención de mofarse sobre la Semana Santa.

Durante la declaración de las tres jóvenes, que se registró en febrero de 2016, las imputadas afirmaron que tenían la únivca intención de reivindicar los derechos laborales de las mujeres con "la vagina como símbolo de la mujer", así como denunciar la precariedad laboral a la que ellas se enfrentan con la intención de "exaltar la vagina como símbolo femenino". La manifestación había sido precisamente convocada por el sindicato CGT (Confederación General de los Trabajadores).

La red de apoyo a las jóvenes llegó a denunciar la existencia de un listado de "ficheros ideológicos" de la Policía Nacional, ya que no comprendían cómo habían sido señaladas si en ningún momento habían sido identificadas en el lugar de los hechos por las autoridades. Además, la Fiscalía de Sevilla ha actuado en todo momento de oficio, puesto que los querellantes en aquel momento, una asociación de abogados cristianos de Valladolid, no había abonado los mil euros requeridos para personarse en la causa.

Sin embargo, ahora la Audiencia considera que lemas como "la Virgen María también abortaría" o "hay que quemar la Conferencia Episcopal", así como otros cánticos manipulando la letra del Credo y el Ave María; o frases como "me suda la Iglesia católica" fueron delito porque en las cercanías se encontraba la Basílica de la Macarena y a sus puertas varios feligreses.

Doble rasero

Llama la atención que la Fiscalía abra dos causas contra una manifestación en la que se exhibe una vagina de plástico. Lo hace, porque en España se han permitido con clamorosa indulgencia otro tipo de actos que, bien podrían ofender a otros colectivos mucho más discriminados.

En marzo de 2015, el obispo Reig Plá afirmó en una homilía retransmitida en TVE que "Los gays se corrompen y se prostituyen. O van a clubes de hombres. Os aseguro que se encuentran en el infierno". Los comentarios se emitieron en horario infantil ante la sorpresa de todos los televidentes y de aquellos que asistieron a la misa oficiada por el obispo.

El obispo de Alcalá de Henares afirmó durante una misa retransmitida en RTVE que los gays "El obispo de Alcalá de Henares afirmó durante una misa retransmitida en RTVE que los gays "se corrompen y se prostituyen" y que, por tanto "se encuentran en el infierno" sin ningún tipo de consecuencia legal"

En mayo de 2016, el grupo neonaziHogar Social Madrid se manifestó por todas las calles de la capital reclamando la salida de la inmigración al grito de "¡Españoles sí, refugiados no!". No exhibían ninguna vagina de plástico, pero sí varios signos preconstitucionales que definden un régimen dictatorial que provocó la muerte de millones de personas.

En noviembre de 2016, varios manifestantes de ultraderecha no dudaron en propinar una brutal paliza en contra de un activista LGTBI rumano que actualmente se encuentra en la indigencia. Lagarder Danciu fue víctima de los golpes por el simple hecho de gritar "Franco asesino". A pesar de estar todo grabado, la Policía afirmó que era imposible identificar a los agresores (al contrario que con la campaña de esta noticia) y por ello no tuvo ningún tipo de consecuencia.

En febrero de 2017, la plataforma Hazte Oír lanzó una campaña con un autobús en la que se fomentaba el odio y la discriminación hacia los menores transexuales con el lema: "Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo". Intentaron recorrer con él todos los colegios del país.

Ninguno de los casos aquí comentados ha supuesto la apertura de juicio oral o imputación para los implicados, a pesar de la posibilidad de constituir un delito de odio. ¿Actúa con doble rasero la Justicia española?

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