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'OT 2018' y la imagen de la apatía que han retratado sus concursantes: ¿Hay solución?

Manifestarse dormidos en el suelo ha sido la última muestra de falta de gancho de los concursantes ante la audiencia.

'OT 2018' está en un peligroso punto de inflexión de cara a la audiencia. Luego del éxito monumental que supuso la edición de 2017, este último mes no ha hecho más que dejar polémicas que han ido enfureciendo al espectador, generando dudas en el formato y, para muchos, haciéndose largo un producto que el año pasado superó todas las expectativas.

Realmente, nada ha cambiado en la forma. Dieciséis concursantes con notables capacidades vocales volvieron a entrar en la Academia de Terrassa con el objetivo de forjarse como artistas y llegar al mercado musical. Precisamente ese ansia por triunfar, o lo que es peor, la seguridad de que 'OT 2018' les va a dar fama y proyectos, está siendo el gran lunar de una generación que no termina de enganchar, que tiene un importante déficit de carisma y que está cayendo en la sobriedad cada dos por tres.

El último episodio lo teníamos en la noche del domingo 11 de noviembre, cuando la organización decidía abrir la habitación media hora más tarde tras observar que la noche anterior había sido de jarana. Registrándose que los triunfitos habían estado en vela hasta altas horas de la madrugada, llegando incluso a arrojar papel higiénico por las ventanas, esa simple media hora era buena excusa para verlos manifestándose en la puerta de la habitación, haciéndose los dormidos como protesta. A las 22:30, Adriá, el responsable de abrir la puerta, haría su trabajo sin recibir ni una sola palabra de los concursantes, los que reían pensando que estarían generando carcajadas por el Canal 24 Horas. Sin embargo sucedía todo lo contrario. 

Los concursantes de 'OT 2018' siembran la polémica con su "Los concursantes de 'OT 2018' siembran la polémica con su "huelga""

Las redes se llenaban de comentarios que recalcaban que esta manifestación sin gracia era la gota que colmaba el vaso de unos chicos que han pecado de llegar más que resabiados a la Academia. Con la sombra de Aitana, Alfred o Amaia, pisar apenas seis meses después el sitio donde alcanzaron la fama ha sido un caramelo demasiado dulce para unos concursantes que no están dando la talla en las galas, están siendo apáticos en el 24 Horas, y encima comienzan a caer en peleas de instituto no pudiendo dar el cien por cien por cansancio. ¿Se ha visto 'OT' en otra igual?

'Somos un programa al que no nos interesan las habitaciones'

Siempre es interesante echar la vista atrás para ver todo con perspectiva. La suerte de que 'Operación Triunfo' afronte su décima edición hace que todo lo que pueda pasar, ya ha pasado con anterioridad. Acerca de las habitaciones y el jaleo que pueda haber dentro, el propio Tinet Rubira ya hablaba de ello en un Chat con Ángel Llacer allá por 'OT 2'. 

Entonces, el director de Gestmusic reconocía que en 'OT 1' "si hubo sexo en las habitaciones, siendo lo más normal", incluso recalcando que "estamos ante un programa donde no interesa lo que pasa en las habitaciones". Esto siempre ha sido así, el tema es que el rendimiento musical no se ha visto perjudicado nunca por lo que pueda pasar cuando las cámaras dejan de grabar. 

Sin saber hasta donde han llegado las carpetas ni qué pasa cuando las luces se van a negro, lo cierto es que las afonías y el cansancio son la tónica general de una edición que además sufre una desgana sistemática de sus concursantes. La falta de ilusión por grabar el disco semanal y la bronca de Mamen Márquez son buena muestra de ello. 

'No tengas miedo, es lo que más te gusta en el mundo'

En cada edición de 'Operación Triunfo' siempre hay un punto de inflexión. Un momento en el que los artistas rompen la coraza y superan la fina línea entre ser concursantes y convertirse en proyectos musicales. De cara a 'OT 2018', estamos aún expectantes.

Si bien hemos visto actuaciones memorables como 'La Llorona' de Alba Reche, el 'Toxic' de la propia Reche con Natalia o alguna de Famous, lo cierto es que los concursantes no terminan de transmitir. 

La propia Noemí Galera daba en el clavo en el último pase de micros con Julia. La gaditana soltaba la palabra clave, "miedo", al hablar de la interpretación de la canción de India Martínez a la que se enfrenta en la Gala 8. Con un tema que le viene como anillo al dedo, Galera les indicaba a todos que estaban haciendo lo que más les gusta, y que sino se abrían, se rompían y emocionaban, saldrían de la Academia tal y como habían entrado. 

Y es que aún estamos lejos de conciertos en el Bernabéu (como decía Noelia al componer el himno), giras mutitudinarias, singles de éxito y ser los niños de España. Sin dudar un ápice de la calidad musical de los chicos (más de uno reconoce que es mayor de la que pudo ser 'OT 2017' en su inicio), entre berrinches, miedos, y la sensación de ir afrontando exámenes, la Academia deja frío al espectador, el que semana a semana va abandonando un poco su cita con la gala. Las redes, el canal 24 Horas y el target juvenil sigue impasible con el formato, y esa es la mejor noticia para el programa. 

¿Soluciones? Concentración y emoción

Las galas de 'OT 2018' no destacan en audiencia "Las galas de 'OT 2018' no destacan en audiencia"

Por suerte, aún 'OT 2018' está a tiempo. Tras semanas complicadas de papeles con veredictos, despidos sin avisar, huelgas de concursantes y afonías, lo cierto es que el formato de Gestmusic sigue siendo el buque insignia de TVE y la llave a la representación de España en Eurovisión, y ante esto la pública debe salvar el formato como sea.

Si bien en 2017 los ratos muertos en la Academia servían para crear música y con ello transmitir una afinidad increíble entre compañeros, en 2018 nos dejan algo completamente diferente. La paradoja es que ante esto, el Canal 24 Horas sigue de récord, y las galas son las que se están yendo poco a poco a pique.

¿Cuál es la solución? Una gala de quilates. Si bien 'City of Stars', 'Shake it out' o 'Issues' nos levantaron del sofá el año pasado, revertir el trabajo de la semana en música de calidad es la única vía de escape que le queda a un formato que entre la comparación del año pasado y la falta de carisma de este está teniendo más sombras que luces. La vuelta de Los Javis se plantea como solución de urgencia por parte de Gestmusic, y su llegada debería dejar resultados a corto plazo. 

En televisión no funciona eso de que 'importa que hablen, ya sea bien o mal', y 'OT 2018' debe cuanto antes recuperar el pulso de ser un producto musical, rico en valores y familiar. Mientras siga en líos de niños y dudas en su formato, la cosa no mejorará. Por suerte queda mucha pasarela por cruzar. 

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