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Una nieta de Franco, propietaria de un edificio utilizado como prostíbulo

Mariola Martínez-Bordiú, su marido y dos de sus hijos son dueños de la inmobiliaria que alquila el inmueble.

A mediados de noviembre, la Policía Nacional ponía en lilbertad a 23 mujeres que ejercían la prostitución en una redada conocida como operación Desengaño. Las víctimas se encontraban en dos edificios ubicados en el paseo de las Delicias, Madrid. Ambos inmuebles funcionaban como burdel.

Uno de esos edificios, concretamente el portal número 133, pertenece a la inmobiliaria CM 16, según recoge El Periódico. Esta empresa pertenece a una familia, pero no una cualquiera. Una de las consejeras es María de la O. Martínez-Bordiú Franco, más conocida como Mariola, nieta del dictador Francisco Franco. Además, dos de sus hijos son el consejero delegado y el apoderado de la inmobiliaria dueña del edificio-burdel. 

El clan se hizo con el edificio en 2007 y desde ese entonces se encontraba alquilado a un ciudadano italiano. Para más inri, los vecinos del lugar ya habían denunciado varias veces el uso que se estaba haciendo del inmueble.

Mariola, la primera a la derecha junto a su madre y sus hermanos "Mariola, la primera a la derecha junto a su madre y sus hermanos"

"Factorías del sexo" bien estructuradas

La Policía ha declarado que ambas construcciones son "factorías del sexo" y desde hace años son lugar de operación para una organización criminal dedicada a la trata de mujeres y la prostitución. La estructura estaba definida: las mujeres más jóvenes y atractivas eran situadas en los últimos pisos, en el que las tarifas eran más caras. En las plantas bajas, estaban las mujeres de mayor edad. Esto no es todo, según su 'rendimiento', las víctimas eran ascendidas de planta o degradadas.

Según los avances en las investigaciones, los miembros de la red prometían trabajo y un futuro a las víctimas en nuestro país. Al llegar a España, les comunicaban que tenían una deuda de "5.000 o 10.000 euros con la organización" que debían pagar prostituyéndose. 

El 133 del Paseo de las Delicias "El 133 del Paseo de las Delicias"

Vigiladas las 24 horas

Para evitar fugas o chivatazos a la policía, las mujeres eran vigiladas las 24 horas del día mediante cámaras en todos los pisos, que a su vez estaban conectadas a los teléfonos móviles de los proxenetas. No podían salir bajo ningún concepto de los edificios, pero si fuese necesario, la organización disponía de cuatro coches en los que se trasladaban.

Sin embargo, el pasado mes de mayo, una de las mujeres consiguió denunciar a la policía sus condiciones. Es entonces cuando las autoridades iniciaron la operación Desengaño, que culminó con éxito saldándose con 17 arrestados y 23 mujeres liberadas.

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