Esta mujer convenció a todo un vecindario para violar, torturar y asesinar a una niña de 16 años

Esta mujer convenció a todo un vecindario para violar, torturar y asesinar a una niña de 16 años

La mujer fue condenada a cadena perpetua, pero después decidieron liberarla.

Noticias Adrián Parrondo Adrián Parrondo 12 Julio 2017 18:13

Se llamaba Sylvia Likens. Una joven de tan sólo 16 años que murió mucho antes de lo que debía por culpa de una mujer: Gertrude Baniszewski. El 26 de octubre de 1965, la Policía entraba en la casa de Gertrude para llevarse el cadáver de esta pequeña.

Los restos mortales estaban completamente irreconocibles a causa de los golpes. Su cuerpo se encontraba totalmente escuálido evidenciando un estado de desnutrición intolerable. La pequeña había sido violada en repetidas ocasiones, y en su cuerpo alguien había escrito con una aguja al rojo vivo lo siguiente: "soy una prostituta y estoy orgullosa de ello".

Sylvia Likens, en una fotografía tomada antes de acudir a la casa de Gertrude "Sylvia Likens, en una fotografía tomada antes de acudir a la casa de Gertrude"

Este fatal desenlace comienza tan sólo seis meses antes. Los padres de Sylvia y su hermana Jennifer se encontraban totalmente desesperados. Trabajaban de manera itinerante, por lo que no podían permanecer en el lugar donde estaban sus hijas. Pero en este caso, no habían encontrado a nadie con quien dejarlas. Hasta que en una misa conocieron a Gertrude.

Gertrude Baniszewski era una ama de casa soltera al cuidado de varios hijos y con múltiples problemas económicos. Su apariencia no generaba en un principio desconfianza. En cuanto supo de la necesidad de los padres de las niñas, corrió y se ofreció para ello.

Los primeros días en la casa

Finalmente tras varias dudas, los padres de las niñas accedieron a que pasaran en casa de Gertrude unas semanas. Allí rápidamente conocieron a sus hijos y entablaron una rápida y fuerte amistad. Pasaban el día jugando agradablemente y no tenían ningún tipo de problema.

Imagen de la casa donde vivía Gertrude con su familia "Imagen de la casa donde vivía Gertrude con su familia"

Sylvia era la más sociable de los dos. En la escuela encajó rápidamente y ello comenzó a generar algunas envidias en Paula, hija de la ama de casa. Pero no se evidenciaba ningún problema mayor.

Sin embargo, todo cambió al terminar el primer mes en la vivienda. Los padres debían enviar 20 dólares semanales para el cuidado de las niñas. Pero una de ellas, el sobre se retrasó tan sólo un día.

En ese momento, todo cambió: Gertrude estalló y, con el semblante serio, ordenó a las dos hermanas que bajaran al sótano. Allí, las ató , las obligó a inclinarse, y comenzó a azotarlas con una fusta en repetidas ocasiones hasta que las niñas comenzaron a llorar. 

Comienza el horror

Dos semanas después de este suceso, los padres acudieron a visitar a las niñas. Sin embargo y, temerosas, las pequeñas no relataron nada y los padres pensaron que ambas se encontraban a salvo. Por todo ello, nadie las socorrió y permanecieron en la casa.

Paula (izquierda) y Gertrude Baiszewski (derecha) "Paula (izquierda) y Gertrude Baiszewski (derecha)"

Después de todo ello, comenzaron los abusos. Gertrude, básicamente, no soportaba a las dos niñas. Pero con Jennifer no mostraba ningún problema: todos los ataques se centraban directamente en Sylvia.

Algunos expertos han asegurado que todo se basaba en envidias. Nadie puede confirmarlo, pero el horror que vivió esta joven de tan sólo 16 años estremece a cualquiera.

Prueba de ello fue cuando Sylvia comenzó a trabajar y Gertrude comprobó que estaba reuniendo botellas de cristal vacías. Cuando le preguntó por qué lo hacía, la joven afirmó que para ganar un dinero extra. La afirmación debió de enfurecer tanto a su cuidadora que, instantáneamente obligó a su hija Paula a atar a la niña, sentó delante al resto de sus hijos y le introdujo una botella de cristal por la vagina. Gertrude se deshacía en risas mientras la menor veía como sus paredes vaginales se desgarraban.

Encerrada, maltratada y violada

A partir de ese momento, Gertrude consideró que Sylvia no debía de volver a ver la luz. Por todo ello, la ató definitivamente y la encerró bajo llave en el sótano de su casa. Su hermana Jennifer no la defendió, ya que temía represalias.

La familia mantenía a Silvia encerrada contra su voluntad y en unas condiciones precarias "La familia mantenía a Silvia encerrada contra su voluntad y en unas condiciones precarias"

Gertrude acostumbraba a pasar la tarde apagando cigarrillos encendidos por todo su cuerpo. Según ella, "le divertía". Cuando eso le aburría, cogía una paleta de madera, la colgaba del techo, y comenzaba a inflingirle golpes por todo el cuerpo. Cuando se cansaba, dejaba que su hija Paula continuara mientras ella presenciaba la escena.

El hijo de Gertrude, John Jr. de 13 años, acostumbraba a traer al sótano a todos sus amigos para que la escupiesen, pegasen y violasen. "No os preocupéis, ella no siente", llegó a decir en una ocasión.

Y es que toda la familia había terminado deshumanizando a esta pobre niña. Los vecinos acudían frecuentemente a pegarla. Los que no querían, sabían lo que sucedía pero no llamaban a la Policía para "no entrometerse". Nadie quería poner punto y final a esta situación.

El novio de otra de las hijas de Gertrude, Coy Hubbard, que era experto en judo, disfrutaba lanzando el cuerpo de la joven para que aterrizara en el colchón del suelo. Sin embargo, a veces calculaba mal y terminaba golpeándose contra el cemento.

"Soy una prostituta y estoy orgullosa de ello"

Junto a los golpes, torturas y violaciones, Gertrude también acostumbraba a relatar a todos los vecinos que Sylvia era una prostituta y drogadicta, que le hacía la vida imposible y que se estaba "portando demasiado bien con ella". Tiró la imagen de la niña por los suelos.

Richard Hobbs (detrás con gafas) fue acusado de homicidio y murió a los 20 años de cáncer de pulmón "Richard Hobbs (detrás con gafas) fue acusado de homicidio y murió a los 20 años de cáncer de pulmón"

De hecho, a sus padres llegó a decirles que la menor acostumbraba a traer problemas a casa y que era una niña complicada. Quería acabar con ella. 

Todo ello le llevó a, finalmente, ordenar que uno de sus hijos para que escribiese con una aguja al rojo vivo en su cuerpo: "I am a prostitute and proud of it", en español, "Soy una prostituta y estoy orgullosa de ello".

El cuerpo de la joven estaba completamente demacrado, a causa de los golpes y de la falta de comida: tan sólo se alimentaba a base de sobras y algo de agua.

Asesinato

Gertrude abraza a su hijo John Jr. de 13 años, que acercaba a sus amigos a casa para que violasen y torturasen a Sylvia "Gertrude abraza a su hijo John Jr. de 13 años, que acercaba a sus amigos a casa para que violasen y torturasen a Sylvia"

Al día siguiente de este suceso, Sylvia oyó a Gertrude planeando cómo matar a la joven y cómo deshacerse de ella. Querían tirarla a un basurero. En ese momento, la joven intentó huir, peor fue imposible: Gertrude la paró, la cogió y la tiró con fuerza al sótano por las escaleras.

Al día siguiente, Gertrude llamó a sus hijos para que la tiraran un jarro de agua fría con el fin de despertarla. Pero su cuerpo permanecía inmóvil: no respiraba. Cuando intentaron reanimarla, ya era tarde: Sylvia Likens había muerto por hemorragia cerebral, shock y desnutrición.

El caso conmocionó a todo Estados Unidos "El caso conmocionó a todo Estados Unidos"

Cuando llamaron a las autoridades, les preguntaron qué era lo que sucedía. Jenny, su hermana, afirmó: "sáquenme de aquí y les contaré todo". Tras su relato, los policías detuvieron a Gertrude, sus hijos y a varias personas de su barrio.

El juicio

Coy Hubbard acostumbraba a tirar contra el cemento a Sylvia Likens "Coy Hubbard acostumbraba a tirar contra el cemento a Sylvia Likens"

Todos los acusados tuvieron la 'suerte' de permanecer en libertad bajo fianza a la espera de que se abriese la causa.

Cuando llegó, el juez les encontró culpables. Condenó a Gertrude y su hija Paula a cadena perpetua. No la cumplieron: Paula salió siete años después por buena conducta y con una hija a la que llamó como su madre para honrar su imagen.

La noticia ocupó portadas "La noticia ocupó portadas"

Gertrude, por su parte, consiguió la libertad condicional también por buen comportamiento el 4 de diciembre de 1985, 20 años después de la tragedia. A pesar de que se inició una recogida de firmas (impulsada por su hermana Jennifer) para que no saliese a la calle, la petición no prosperó. Estas son las imágenes de aquel acontecimiento.

Gertrude murió de cáncer de pulmón en 1990. Poco antes de morir reconoció, por primera vez, su culpabilidad en todo lo que había sucedido. Sin embargo, no evidenció ninguna muestra de arrepentimiento.

Actualidad

Paula Baniszewski "Paula Baniszewski"

En la actualidad, Paula Baniszewski, que no mostró ningún síntoma de arrepentimiento y que llegó a poner a su hija el nombre de Gertrude con el fin de honrar la "hazaña" de su madre, permanece en libertad.

Recientemente estuvo de actualidad porque un grupo de periodistas había descubierto que estaba trabajando como profesora en una escuela infantil, lo que motivó que varios padres iniciasen una campaña para que fuera expulsada de las aulas y no se dedicase a educar a sus hijos, tal y como relató el canal estadounidense ABC.

En memoria

Monumento en honor a la memoria de Sylvia Likens en Indianápolis "Monumento en honor a la memoria de Sylvia Likens en Indianápolis"

La Policía calificó todo lo sucedido como "el peor crimen de la historia del Estado de Indiana". Las autoridades decidieron levantar una estatua en su honor.

La joven permanece enterrada en la localidad en la que murió. Su historia ha inspirado películas, como 'An American Crime', en donde Ellen Page interpreta a Sylvia. O en el libro 'The Girl Next Door', con una historia muy similar a la real.

Mientras tanto, la casa de Gertrudefue derribada en 2009 por las autoridades. Un recuerdo que todo el vecindario quiere olvidar.

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