La inutilidad de los talent shows en la televisión actual

La inutilidad de los talent shows en la televisión actual

¿Se han convertido los programas de talentos en una inevitable fábrica de juguetes rotos?

Televisión Dany Blázquez Dany Blázquez 31 Octubre 2016 16:58

Un talent show es una modalidad de concurso televisivo en el que diversos artistas se presentan en un plató de televisión para demostrar su talento. Todos hemos sido parte de la audiencia de alguno de estos concursos: desde el mítico 'Tú sí que vales', pasando por el actual 'Got Talent' o el futuro 'Tú sí que sí'. No obstante, España tiene su modalidad de talent show favorita: el musical.

Desde 'Operación Triunfo', pasando por 'Factor X' y terminando por 'La voz', los más conocidos y que mayor repercusión han tenido. Los concursos musicales no lo han tenido demasiado difícil para triunfar en nuestro país. Voces correctas, canciones míticas, un poquito de drama y alguna que otra lacrimógena historia personal de algún concursante han bastado para fidelizar a una audiencia que alimentaba encantada el maravilloso fenómeno fan que este tipo de programas generaba.

La primera edición de 'Operación Triunfo' arrasó en todos los sentidos "La primera edición de 'Operación Triunfo' arrasó en todos los sentidos"

Generaba, sí, en pretérito imperfecto. Porque los talent musicales ya no son lo que eran. La revolución que se vivió con la primera edición de 'Operación Triunfo' (que ahora todos revivimos con el reencuentro) no se ha vuelto a repetir jamás. Aunque las audiencias, por regla general, han acompañado casi siempre a este tipo de programas, lo cierto es que en pocas ocasiones han tenido mayor repercusión una vez terminada la temporada.

Y este hecho tiene una víctima directa reconocible por todos: los concursantes. Algunos pasan por el programa sin hacer mucho ruido, otros solo viven los privilegios de la fama y el reconocimiento del público en el tiempo que dura el concurso, y solo unos pocos son los afortunados que consiguen labrarse una carrera musical tras su paso por el programa de televisión.

La sobreexplotación de los talent shows

Pero, ¿qué es lo que ha pasado para que los concursos musicales hayan pasado de ser una fábrica de artistas a convertirse en una fábrica de juguetes rotos? Uno de los motivos lo podemos encontrar en la sobreexplotación de este tipo de programas. Ocho ediciones de 'Operación Triunfo', cuatro de 'La voz', dos de 'La voz kids', dos de 'Factor X', dos de 'Levántate', una de 'El número uno' y 'Quiero cantar'...

Han pasado quince años desde que este tipo de programas entraran a formar parte de nuestras vidas, y solo con los que se han nombrado anteriormente podemos sumar hasta veinte temporadas. Un dato que demuestra que los talent shows musicales se han explotado en demasía en nuestro país.

Poca variedad y originalidad

A esto hay que añadirle la poca variedad de los hits que se escuchan en estos concursos. Con la intención de enganchar a la audiencia con canciones que esta pueda reconocer y tatarear desde casa, terminamos con una lista de éxitos míticos, pero reducida, que se repite de manera cíclica y que termina por aburrir al espectador.

En la variedad está el gusto, y en los talents no se logra encontrar la originalidad que la audiencia busca. Aunque hay excepciones, como en todo, la mayoría de concursantes cuentan con un timbre de voz parecido, una tesitura similar y unas referencias musicales muy limitadas. Un ejemplo de ello es lo que últimamente sucede de manera inevitable en 'La voz'. Sumando sus dos últimas ediciones de la versión de adultos, y sus dos temporadas de la versión infantil encontramos a cuatro ganadores de similares características.

Virginia Maestro, ganadora de 'OT 2008' consiguió cautivar al público con un estilo muy personal y diferente al de sus compañeros "Virginia Maestro, ganadora de 'OT 2008' consiguió cautivar al público con un estilo muy personal y diferente al de sus compañeros"

David Barrul, María Parrado, Antonio José y José María, cuatro artistas de pop flamenco en castellano que podrían sonar en cualquier radio comercial y que no tendrán mayor repercusión que en el mercado latino. ¿Qué ocurre con los demás estilos musicales? ¿Por qué resulta tan complicado que consigan la victoria artistas que se dedican al soul o al indie pop, por ejemplo?

No hay tanto mercado para tanto cantante

Por otro lado, resulta inconcebible que se pretenda lanzar al estrellato a decenas de artistas nuevos al año. No hay tanto mercado para tanto cantante. Hay que ser consciente de que lo que le ocurrió a la primera generación de 'Operación Triunfo' (todos los concursantes se dedicaron, en mayor o menor medida, a la música tras salir de la academia) fue toda una excepción que jamás volverá a ocurrir.

Sin ir más lejos, por las audiciones a ciegas de 'La voz' pasan alrededor de cien cantantes. Es un gran casting que consiguen superar hasta 64 artistas. Todos ellos continúan en la siguiente fase, las batallas, en las que cada coach se quita de en medio a la mitad de su equipo.

Los errores del formato: reality show, competición...

Siguiendo con 'OT', aunque parecía que el formato había revivido en 2008 con la revolucionaria edición que ganó Virginia Maestro, cierto es que aquella temporada se convirtió en un auténtico reality show en el que, en ocasiones, primaban más las disputas entre los concursantes y las valoraciones de Risto Mejide como jurado que la evolución artística de los cantantes. Quizás estos elementos externos condicionaron al formato, que perdió su esencia y desvirtuó para siempre el programa.

Risto Mejide acaparó todas las miradas en su participación en 'Operación Triunfo' "Risto Mejide acaparó todas las miradas en su participación en 'Operación Triunfo'"

No hace falta irse demasiado lejos para encontrar los motivos por los que este tipo de programas no funcionan. Los propios formatos tienen sus defectos. Los cantantes que pasan por ellos están siendo continuamente juzgados por un grupo de evaluadores que pretenden modificar aspectos del artista para, supuestamente, mejorar su calidad vocal, su presencia en el escenario o su actitud a la hora de interpretar. El mensaje que reciben estos artistas es que deben cambiar para ser mejores, algo que quizás no sea necesario.

Por otro lado, los concursantes están en continúa competición contra sus compañeros, en una carrera por ser mejor que el de al lado, cuando la música poco o nada tiene que ver con la competición. En relación a la mecánica en el concurso de 'La voz', ¿qué sentido tiene que cada coach deba elegir a dieciséis cantantes para formar un equipo que se va a quedar a la mitad en la siguiente gala?

El verdadero objetivo de los concursos musicales

Quizá, para entender todo esto habría que empezar por entender con qué intención se realizan este tipo de programas. ¿Con qué propósito nace un concurso musical? ¿Tienen los talent shows la intención de crear artistas, o sus miras no van más allá de fabricar un programa de televisión que entretenga al público, sin mayor pretensión? Dina Arriaza, la segunda finalista de la segunda edición de 'La voz' lo tiene muy claro.

'La voz' es un ejemplo de que los talent shows son, como mucho, un escaparate para los artistas, pero nada más "'La voz' es un ejemplo de que los talent shows son, como mucho, un escaparate para los artistas, pero nada más"

El pasado año, en una entrevista concedida a Los Replicantes, la artista reconocía que el programa no le había ayudado como esperaba: "Los productores de 'La voz' se han centrado en crear un programa de televisión sin pensar en una salida. En mi opinión, cualquier talent show que no produce nuevas estrellas ha fracasado en su misión. Yo me sentí muy desilusionada después de quedar segunda en 'La voz', no recibí nada de ellos después del show y mi carrera realmente no mejoró para nada".

Y es que, al final, los talent shows musicales funcionan simplemente como un escaparate para cantantes que buscan una oportunidad, pero no son una fábrica de estrellas. Miguel Ángel Fox, productor de 'La voz México' así lo reconocía recientemente en una entrevista: "Lo que pasa es que no puedes cambiarles la vida por salir tres meses en un programa, pero sí los pones en el camino".

Pero, ¿por qué nos gustan tanto?

A pesar de todo, los concursos musicales nos siguen enganchado. La pasada gala de 'La voz' sumo más de tres millones de espectadores y un 26,6% de share. ¿Por qué? Belén Andueza, de la Universidad Antonio de Nebrija, de Madrid, explica que "a la hora del prime time, la gente no quiere que le compliquen más su día y, para ello, nada mejor que música, un reto y, si hay famosos por medio, mejor".

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