Hazte Oír lleva el autobús transfóbico a Stonewall

Hazte Oír lleva el autobús transfóbico a Stonewall

El grupo radical se planta delante de Stonewall Inn, bar donde comenzó el movimiento de liberación LGTBI tras los disturbios de 1969.

Noticias Víctor Mopez Víctor Mopez 23 Marzo 2017 12:20

Anunciaron que llevarían el autobús transfóbico a Estados Unidos y lo han hecho. Hazte Oír, grupúsculo radicla utracatólico quiere difundir su discurso de odio en contra de la comuniad LGTBI ha optado, ya que en su propio país están siendo repudiados, por saltar el charco aprovechando la 61ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer que se celebra en la ONU.

Pocos, sin embargo, se imaginaban las verdaderas intenciones de Hazte Oír. "It's biology: Boys are boys.... and always will be. Girs are girls... and always will be. You can't change sex. Respect all", reza el mensaje de odio de la organización en su versión en inglés. Aprovechando el anonimato del que allí gozan, han decidido plantarse delante de Stonewall. Sí, de Stonewall y de paso reírse, insultar y pisotear a toda la comunidad LGTBI.

Después de atropellar a una manifestante en Pamplona, Hazte Oír no sabe qué más hacer para llamar la atención y como lo que mejor se le da es discriminar, han hecho lo propio vomitando su odio en el lugar donde comenzó la lucha por los derechos civiles de lesbianas, gays, transexuale sy bisexuales. Stonewall Inn es un bar gay recordado por los disturbios de 1969 que significaron el estallido del movimiento de liberación LGTBI.

Cabe recordar que el bar fue declarado Monumento Nacional por la administración Obama por su significado y su simbolismo, algo que no ha sido impedimento para que Hazte Oír ofenda, se burle y provoque. Hoy en día la LGTBIfobia sale muy barata

Ignacio Arsuaga se jacta a través de las redes

Nadie en Estados Unidos conoce a Hazte Oír y mucho menos a su presidente, Ignacio Arsuaga. Mientras que aquí es recibido con huevos y abucheos como sucedió en Cataluña después de que el gobierno autonómico inmovilizara el autobús transfóbico, allí no existe una oposición conocedora de su discurso de odio. Así, aprovechando su anonimato, Arsuaga ha compartido a través de Twitter la imagen del vehículo frente a Stonewall Inn jactándose de su valiente hazaña.

Los beneficios de los que goza Hazte Oír

Hazte Oír fue declarada entidad de utilidad pública en mayo de 2013 por el entonces ministro del Internerio, Jorge fernández Díaz, cercano ideológicamente a los principios de la organización. Atendiendo a la Ley Orgániza 1/2002 del 22 de marzo, sorprende que el grupo ultraconseravador obtuviera esta consideración. Entre otras condiciones, sus fines estatutarios deben ser:

"Promover el interés general" y ser de carácter "cívico, educativo, científico, cultural, deportivo, sanitario, de promoción de los valores constitucionales, de promoción de los derechos humanos, de asistencia social, de cooperación para el desarrollo, de promoción de la mujer, de protección de la infancia, de fomento de la igualdad de oportunidades y de la tolerancia, de defensa del medio ambiente, de fomento de la economía social o de la investigación, de promoción del voluntariado social, de defensa de consumidores y usuarios, de promoción y atención a las personas en riesgo de exclusión por razones físicas, sociales, económicas o culturales, y cualesquiera otros de similar naturaleza".

Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír "Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír"

Dado que Hazte Oír no cumple prácticamente con ninguno de estos principios pues uno de sus pilares es la más rancia LGTBIfobia promoviendo discursos de odio y hasta terapias para "curar" la homosexualidad resulta lógico que se le retire un título que nunca se le debió de dar. ¿Cómo una organización que vulnera los derechos fundamentales de un colectivo puede ser de utilidad pública?

Más allá de los principios, lo que a Hazte Oír le intersa son los beneficios fiscales de los que ha gozado por ser de utilidad pública. Según informa infoLibre, esta consideración ha permitido a sus donantes desgravarse de la declaración de la renta el 75% de los primeros 150 primeros euros que aporten y entre el 30% y el 35% de las cantidades que superen dicha cifra. Es decir, si alguien dona 200 euros a Hazte Oír por ejemplo, Hacienda le devuelve 127,5 euros. Con estos beneficios, no es de extrañar que Hazte Oír haya aumentando sus ingresos en un 69% pasando de 1,5 millones de euros en 2012 a 2,6 millones en 2015.

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