Gran preocupación en el PP por Cifuentes: "si cae la presidenta no aguantamos más"

Gran preocupación en el PP por Cifuentes: "si cae la presidenta no aguantamos más"

Ningún alto cargo de Génova, a excepción de Cospedal, quiere poner el fuego por Cifuentes tras la caída de Bárcenas o Rato.

Política Adrián Parrondo Adrián Parrondo 23 Marzo 2018 10:02

Los constantes escándalos de Cristina Cifuentes pueden poner en serio peligro a la joya de la corona del Partido Popular: la Comunidad de Madrid. Gobernada por la formación conservadora desde 1989, Madrid es el bastión con mayor fuerza para el PP nacional, con el permiso de Galicia.

Junto al contrato irregular que avaló en la Asamblea de Madrid (Cifuentes formaba parte de la mesa de contratación que dio a Arturo González -donante del PP- la gestión de la cafetería), se suma otro punto negro especialmente preocupante: la aprobación de su master de unas maneras 'poco éticas'.

El master de Cifuentes podría precipitar su caída "El master de Cifuentes podría precipitar su caída"

La versión de la universidad y la propia Cifuentes no coinciden. Además, la presidenta regional no ha aportado ningún correo de contacto con su tutor del trabajo final y tampoco el documento que le llevó a conseguir el título: ella dice que se perdió en una mudanza y la Rey Juan Carlos dice que se extravió.

Este cúmulo de inesperadas coincidencias, ha llevado a que los mandos intermedios de la universidad aúpen una investigación interna: tras negar todo, la URJC ahora sospecha de la concesión del master. Mientras tanto, Cifuentes se niega a dimitir y asegura que es víctima de ataques "todos los días", en su opinión, sin fundamento.

El círculo cerrado de la presidenta mantiene su apoyo a la líder del PP madrileño, entre los que destaca su fiel escudero, el consejero de Presidencia, Ángel Garrido. Por su parte, en Génova únicamente se ha pronunciado la ministra María Dolores de Cospedal, a quien le une su guerra contra Esperanza Aguirre y sus simpatías con el antiguo G-8 (el grupo en el Gobierno que discrepa con Soraya Sáenz de Santamaría).

Fuego amigo

Las sospechas de que los ataques se hayan producido desde el seno del propio Partido Popular son vox pópuli. Desde que Cifuentes colaboró en la investigación de la trama del Canal de Isabel II (algo que le salvó del delito de encubrimiento), la presidenta ha comenzado a acumular todo tipo de escándalos.

No se descarta que la serie de ataques y salida de documentos partan del entorno de Aguirre o Ignacio González. A ello, contribuye una declaración pronunciada por un diputado aguirrista que se mantiene gracias a que la antecesora elaboró sus listas: "Se erigió como la salvadora del PP madrileño. Se los quitó de en medio. La culpa era de los demás, y eso hay gente que no se lo perdona", asegura el mencionado político, que también descarta el fuego amigo en público.

El estallido del caso Canal supuso un curioso inicio del cúmulo de escándalos que ahora asolan a Cifuentes "El estallido del caso Canal supuso un curioso inicio del cúmulo de escándalos que ahora asolan a Cifuentes"

Parte del PP considera una auténtica traición uno de los agujeros esenciales en la formación que, otrora, fue la más fuerte a nivel nacional. Un granero de votos que, como Valencia, temen perder: "Es por pura supervivencia, si cae no aguantamos más con tantos escándalos que nos atenazan".

El mayor peligro sería perder Madrid, lo que unido a la debacle municipal, dejaría al PP a la irrelevancia a nivel territorial. Todo ello provocaría una fuerte pérdida de barones: no olviden también otro de sus feudos, Murcia, donde Pedro Antonio Sánchez tuvo que dimitir por escándalos de corrupción.

Moción de censura

Cifuentes alcanzó la Real Casa de Correos en virtud de un pacto con Ciudadanos. En la larga lista de puntos acordados, se mencionaba explícitamente la falsifación de documentos, un delitos en el que Cifuentes habría incurrido en el caso de que se verificasen las acusaciones.

Si se cumple este extremo, Ciudadanos podría forzar una moción de censura, tal y como hizo en Murcia. Las dos opciones: un gobierno de transición con su número dos Ángel Garrido como presidente o un adelanto electoral.

La cercanía de las elecciones autonómicas y municipales (en mayo de 2019) obligará a los partidos a comportarse de manera especialmente ejemplar. ¿Cifuentes repetirá como candidata? Su puesto, al menos, está en duda...

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