Francia le declara la guerra a los vasos de plástico y los prohibirá por ley a partir de 2020

Francia le declara la guerra a los vasos de plástico y los prohibirá por ley a partir de 2020

Francia pone sobre la mesa una medida restrictiva con la fabricación y venta de vasos, platos, cubiertos y otros productos elaborados con plástico que deberíamos de tomar como ejemplo.

Ciencia Sara Menéndez Espina Sara Menéndez Espina 23 Septiembre 2016 17:36

Estos días Francia se ha convertido en el centro de atención en Europa en cuanto a su política medioambiental con una medida que, si bien es digna de celebrar, no ha sido bien acogida por el mundo empresarial. Dentro de su plan para ser un país más sostenible en 2020 y aplicando la Ley de Transición Energética para el Crecimiento Verde, el país prohibirá a partir de ese año los utensilios desechables de plástico: cubiertos, platos, vasos, bastoncillos, etc.

Con esta restricción, el gobierno francés quiere asegurar que a partir de 2020 todos esos productos desechables están fabricados por productos biodegradables. Que sean biodegradables quiere decir que sean fácilmente descompuestos por agentes naturales, como microorganismos, el sol o el agua. Eso hace que en vez de acumularse durante decenas y cientos de años en el suelo o en los océanos, generando basura y contaminación, en poco tiempo se conviertan en sustrato o composta que también beneficia al suelo.

Todos estos productos deberán ser biodegradables "Todos estos productos deberán ser biodegradables"

Desde que pusiera en vigor la Ley de Transición Energética para el Crecimiento Verde en 2015, Francia quiere reducir la contaminación del país para disminuir en un 40% la emisión de gases de efecto invernadero entre 1990 y 2030, reducir el consumo de energía a la mitad entre 2012 y 2050, la mitad de la cantidad de residuos en los vertederos para 2025 y reciclar un cuarto del papel utilizado en el país. Son medidas con unas cifras ambiciosas, pero asumibles perfectamente si ponen en marcha acciones como la que hoy comentamos.

1 Todo el plástico que acaba en el mar

En el mar se están acumulando toneladas de plástico año a año, según publicaba la revista Science este año 2016, entre 4 y 12 millones de toneladas anuales. Al degradarse ciertos plásticos liberan sustancias tóxicas, además de micropartículas que tardan cientos de años en degradarse. Además, las especies marinas consumen el plástico que es vertido al mar y les provoca alteraciones alimentarias y físicas, e incluso la muerte, principalmente por hambre porque no diferencian la comida de las partículas de plástico. Esto, por un lado, altera la cadena trófica marina (y el equilibrio es vital en el planeta) y, por otro, revierte en el consumo humano (por si te preguntabas que a ti qué te importa todo este tema).

No es una medusa, podría ser tu bolsa del Mercadona "No es una medusa, podría ser tu bolsa del Mercadona"

2 Las empresas se quejan

Llevar a cabo políticas medioambientales es un movimiento valiente y para aplaudir doblemente, porque saben que ahora llegan los detractores a pelear: las empresas. La primera en hacerse eco de su descontento ha sido la empresa fabricante de productos de envasados Pack2Go Europe, que ha declarado que han pedido a la Comisión Europea que emprenda acciones legales contra Francia por violar la ley europea de libre movimiento de bienes. "Si no lo hacen ellos, lo haremos nosotros", afirmaban. Si se aceptara esta queja, Europa entraría en una horrible e injusta incongruencia, ya que entre los objetivos 2020 se encuentra el conseguir que los países reduzcan la contaminación por diferentes vías. Alemania misma quiere convertir para el 2015 el 40-45% de la energía de su país en renovable.

¿Que los planes medioambientales pueden conllevar un auténtico desastre para ciertos tipos de empresas? Sí. ¿Que nos importa? No. Es clásico poner en una balanza lo laboral, pero en realidad no podemos responsabilizar al cuidado del planeta (y nuestros descendientes humanos) como el culpable de que una empresa pierda fuerza y puestos de trabajo. Durante años, años y años las empresas con su libre albedrío y los gobiernos con su poco interés y conocimiento por los efectos en el planeta hemos ido poco a poco llevando a la Tierra a su límite, y seguimos haciéndolo. Ahora es cuando hay que recular y bajar el ritmo, así que las empresas como Pack2Go pueden empezar a utilizar patata para fabricar sus envases (u otras alternativas mucho más verdes como hacerlo a partir de metano, que no suponen la explotación masiva del suelo con pesticidas, a la vez que no nos estaríamos riendo de las personas que no tienen de comer), aprovechar el resto de países que aún no se han subido al carro de lo ecofriendly, o pueden llorar y echar la culpa al gobierno de su deterioro económico

Bolsas reutilizables, ¡incluso son más bonitas! "Bolsas reutilizables, ¡incluso son más bonitas!"

Además, la transición hacia el uso de recursos más respetuosos con el medio ambiente es inevitable, antes o después. Como ocurre con la energía, el petróleo con el que fabricamos el plásticos es un recurso limitado, por no decir la de guerras, muertes y sufrimiento que está provocando por todo el mundo. La investigación en cómo fabricar productos sostenibles, y la manera de implementarlos genera, a su vez, nuevos puestos de trabajo.

3 Medidas similares en otros países

Parece que Reino Unido también quiere implementar en el futuro planes similares a Francia para disminuir la producción y consumo de plásticos. Asimismo, en España empezamos poco a poco, pues a partir de 2018 en Palma de Mallorca se prohibirá el uso de bolsas de un solo uso por parte de las tiendas y establecimientos, algo que Francia ya ha iniciado también este año. Senegal, Marruecos, Italia, China... todos estos países también han declarado la guerra con las bolsas de un solo uso, y es que en Europa debemos de haber reducido su uso en un 50% en 2019, y parece que la medida de cobrarlas en los supermercados y promover el uso de las reutilizables está funcionando bien.

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