Durante años, la idea de que las abuelas maternas son las principales cuidadoras de los nietos ha sido casi incuestionable. La creencia se apoya en un razonamiento lógico: el vínculo entre madre e hija suele ser más estrecho, lo que supuestamente convierte a la madre de la madre en la figura de apoyo más recurrente cuando llegan los niños. Pero una nueva investigación italiana acaba de poner en duda esta teoría popular.
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Según recoge el medio MostHír, un estudio realizado entre 370 abuelos y abuelas de entre 53 y 88 años ha arrojado resultados sorprendentes. Lejos de confirmar el tópico, los datos apuntan a que son las abuelas paternas —es decir, las madres de los padres— las que más tiempo dedican al cuidado de sus nietos.
Además, el estudio detalla diferencias claras en el tipo de vínculo que se establece según el rol y el género. Mientras los abuelos varones suelen apostar por actividades físicas y juegos al aire libre, ellas prefieren compartir momentos centrados en el lenguaje: contar historias, leer cuentos o conversar durante horas. Una distinción que no habla de implicación emocional, sino de estilos de relación.
El cariño se mantiene siempre
Pese a estas diferencias prácticas, hay algo que no varía: el afecto. Los investigadores no hallaron contrastes significativos en la intensidad del cariño expresado. Todos los participantes, sin importar si eran hombres o mujeres, paternos o maternos, describieron sentimientos de amor profundo y apego hacia sus nietos.
El estudio, además de desmontar mitos, pone en valor el papel esencial que desempeñan los mayores en la crianza. Aunque las dinámicas familiares varíen, el tiempo compartido entre generaciones sigue siendo un pilar emocional insustituible. Y, al menos en este caso, las estadísticas no entienden de suposiciones ni de tradiciones heredadas: solo de hechos.