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Así eran las fiestas en la mansión Playboy: drogas, violaciones, zoofilia y sexo sin límite

A estas fiestas en las que todo estaba permitido acudían famosos como Jack Nicholson, Woody Allen, los Rolling Stones o Will Smith, entre otros.

Así eran las fiestas en la mansión Playboy: drogas, violaciones, zoofilia y sexo sin límite Así eran las fiestas en la mansión Playboy: drogas, violaciones, zoofilia y sexo sin límite

Foto: CordonPress

Durante muchos años la mansión Playboy fue testigo de las fiestas más populares de Hollywood, a ellas asistían celebridades como Jack Nicholson, Woody Allen, los Rolling Stones, Pamela Anderson o Will Smith, entre otros. Y por supuesto las protagonistas de las fiestas: las conocidas como 'conejitas Playboy'.

Por la mansión además siempre se paseaba Hugh Hefner, fundador de la revista que se dedicaba a andar por la casa, ubicada en el barrio angelino de Holmby Hills, uno de las zonas de oro de la ciudad junto a Bel Air y Beverly Hills, con su clásico batín morado mientras masticaba unas gominolas de regaliz y fumaba marihuana. Así, el jefe de la marca se dedicaba a controlar todo lo que pasaba en esa casa.

Sus fiestas se convertían en muchas ocasiones en toda una experiencia de descontrol donde todo era posible. Las fiestas más demandadas eran las conocidas como "la noche de los cerdos", donde una vez por semana acudían prostitutas de alto standing junto con otras que Hefner consideraba"feas" para hacer realidad los sueños de muchos hombres de negocios que acudían allí para pasárselo bien sin tener que estar preocupados por los paparazzi.

En estas fiestas estaba permitido todo, ya que Hefner ofrecía a la vez discreción y vicio. De hecho, las drogas eran una constante en este tipo de fiestas en las que a las chicas se les facilitaba metacualona, una potente droga sedante e hipnótica para que accedieran a realizar todo tipo de prácticas sexuales y que incluso era conocida popularmente como "abridora de piernas".

Violencia, zoofilia y grabaciones

Todas estas informaciones han sido publicadas ahora por la revista estadounidense TMZ, que asegura que Hefner se dedicaba además a grabar todo lo que ocurría en esas fiestas, ya que tenía cámaras escondidas para captar todo sin que sus invitados supieran nada al respecto.

Una de los momentos más desagradables que se produjeron en esas cuatro paredes lo contó Linda Lovelace, exactriz porno, que confesó que la obligaron a hacer sexo oral a un pastor alemán mientras el resto observaba: "Me sentía como un pedazo de carne", afirmó.

Así, en esa mansión ocurrían todo tipo de violaciones, las líneas telefónicas estaban pinchadas y todas las estancias estaban monitorizadas.

En 2017 Hugh Hefner falleció a los 91 años y la mansión fue vendida a su vecino el empresario Daren Metropoulos, lo que puso fin a tantos años de excesos y atrocidades que poco a poco van saliendo a la luz.

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