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Política

Trump celebra la sentencia del pastelero que se negó hacer una tarta a una pareja gay

El presidente celebra vía Twitter la sentencia que permite a un pastelero discriminar a una pareja en función de su orientación sexual.

El pasado lunes 4 de junio se conoció el fallo a favor del Tribunal Supremo de EE.UU. hacia el pastelero que se negó a diseñar y hacer una tarta de bodas para un matrimonio homosexual, amparandose en motivos religiosos (entre otros). El primero en alegrarse de esta sentencia ha sido, cómo no, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Que lo celebró a través de su cuenta de Twitter: "¡Gran fallo del Tribunal Supremo para el pastelero!"

Trump ha aprovechado su cuenta de Twitter para mostrar su opinión en torno a esta sentencia, con unas palabras muy polémicas en boca del mandatario de la (aún) primera potencia mundial:

El resultado final de la votación del Tribunal Supremo fue de 7 a 2 a favor del repostero estadounidense Jack Phillips que se negó, en 2012, a preparar una tarta nupcial al considerar que chocaba con sus convicciones religiosas cristianas. Anthony Kennedy, el juez conservador, concluía así la sentencia que exonera al pastelero: "crear una tarta de bodas para una pareja del mismo sexo sería el equivalente a participar en una celebración contraria a sus creencias más profundas".

Hostilidad hace sus crecencias religiosas más sinceras

El Tribunal Supremo de EEUU da la razón al pastelero "El Tribunal Supremo de EEUU da la razón al pastelero"

El propio magistrado pone en duda la decisión de la Comisión de Derechos Civiles de Colorado, ratificada por un tribunal del Estado, explicando que hay "hostilidad clara e inadmisible hacia las creencias religiosas más sinceras que motivaron sus actos", más allá de la violación por parte del pastelero de la ley de antidiscriminación estatal. Además, añade que la comisión debería haber garantizado la "neutralidad religiosa", en base a la Primera Enmienda.

El caso al que ha dado sentencia el tribunal saltó a la palestra en 2012 cuando Charlie Craig y David Mullins entraron a la pastelería Masterpiece Cakeshop en Lakewood (Colorado) para encargar su tarta nupcial. Sin embargo, el repostero se negó. En una conversación con EFE, relataban que "en cuanto nos sentamos con el dueño, preguntó para quién era la tarta y, al decir que era para nosotros, nos dijo inmediatamente que no iba a hacer una tarta para una pareja gay".

El matrimonio entre homosexuales se legalizó en todo Estados Unidos en junio de 2015 por el Tribunal Supremo. Desde entonces, floristas, cocineros o fotógrafos se han negado a prestar sus servicios a parejas del mismo sexo. De hecho, la resolución de este caso podría sentar precedentes en situaciones similares.

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