5 razones que demuestran que avanzamos hacia el final de la tauromaquia

5 razones que demuestran que avanzamos hacia el final de la tauromaquia

El movimiento antitaurino avanza con paso firme, y hoy ha logrado una sonoridad que hace cinco o diez años era impensable.

Vida Xose Llosa Xose Llosa 03 Octubre 2016 16:14

Se dice en los estudios sociales que para que un problema social sea realmente tal, precisa de una alarma social previa. El movimiento antitaurino lleva décadas existiendo, con mayor o menor fuerza, pero nunca la necesidad de abolición de la tauromaquia tomó el estatus de alarma social hasta hace relativamente poco. El eco de la problemática queda reflejado en la participación abierta y diversa de rostros públicos españoles e internacionales en iniciativas de PACMA u otros organismos. Una buena manera de comenzar a hablar del movimiento antitaurino es recogiendo las palabras de la periodista Julia Otero en un vídeo reciente del PACMA: "los mejores países, donde hay mejores condiciones para las personas, son también aquellos que tratan con más respeto a sus animales". Aquí podemos sentar el nivel de lo que España fue, es y quiere ser.

La tauromaquia no sólo representa una problemática intra, sino que se trata de reflejo exo de lo que proyectamos como sociedad a ojos internacionales; personalidades de aquí y allá sustentan el discurso antitaurino de una manera muy firme: Morrissey, el ex-Smiths, es uno de los activista antitaurinos más importantes a nivel internacional: "¡Las corridas, la vergüenza de España!",por extraer una cita suya de entre una interminable lista imprescindible. Ricky Gervais, al que le deberemos eternamente 'The Office', también le deberemos eternamente esta brillance cita, pesea a lo soez: "Si eliges torturar a un toro por diversión, que te jodan".

Fin de fiesta "Fin de fiesta"

Durante décadas el movimiento antitaurino avanzó pasito a pasito, y muchas veces pasitito a pasitito; hoy se sigue caminando sin descanso, pero tras ejemplos como la abolición del Toro de la Vega, parece que con más desparpajo. Justo por eso merece la pena destacar algunos hitos recientes en la lucha frente al asesinato de animales en plazas y pueblos.

1 Corridas fuera de Cataluña, sí, pero no. El baño de hipocresía del Parlament

Uno de los acontecimientos más importantes y mediáticos a este respecto, aunque no el más reciente, fue la abolición de las corridas de toros de Cataluña desde 2012; algo también que lleva vigente desde 1991 en Canarias. Sin embargo, la medida de Cataluña fue deficitaria e hipócrita, ya que el Parlament Catalán continúa dando manga ancha a un grupo de correbous autóctonos.

Ante la medida a medias por parte del Parlament, queda en manos de cada pequeño pueblo y municipio echar fuera estos festejos o no. Hay casos aislados de eliminación de correbous, como decidido en referéndum por los vecinos de Olot (Girona) -¡bravo!-, pero todavía se siguen celebrando "más de 200 espectáculos taurinos" en Cataluña, según manifiesta AnimaNaturalis.

El recorrido al movimiento antitaurino, es un recorrido a la brutalidad de sectores protaurinos dentro y fuera de las plazas. Una de tantas muestras está justamente en la agresión a activistas antitaurinos en una protesta frente los correbous de Tarragona la pasada primavera. Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España, y su compañera Yasmina Moreno, fueron brutalmente golpeadas por un grupo de cuatro personas al tratar de grabar la actividad tarraconense. Se puede ver el ejemplo de civismo del grupo protaurino catalán en el vídeo de la agresión a las dos mujeres:

2 En Valencia, chao toro embolao'

En Valencia, con la renovación de los órganos de Gobierno tras años de inmovilismo, no han tardado en votar la desaparición de algunos de las actividades a las que aludíamos con el caso catalán. En concreto el gobierno del ayuntamiento valenciano ha votado la prohibición de las prácticas del toro embolado y encordado, consideradas por el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, "algo bastante detestable", y definidas en el pleno como "un maltrato muy severo".

Así es la "Así es la "cultura" a veces"

Por situar el plano político en estas lindes, aunque sea caer en la evidencia, en la propuesta de eliminación de los embolados y encordados en Valencia, Compromís y PSOE votaron en favor de la prohibición, con abstención de Ciudadanos y voto en contra del Partido Popular. ¿Acaso no fue la propia Esperanza Aguirre la que pronunció aquella frase ya célebre de: "los que rechazan los toros lo hacen por ser antiespañoles"?

Sin embargo, el paso del gobierno valenciano vuelve a quedarse a medias, ya que sí se han mantenido los 'bous al carrer' en las fiestas de este verano, y aunque, según Ribó, "Valencia es una ciudad que quiere a sus animales", no se planeta "en ningún momento" eliminar los 'bous al carrer'.

3 También fuera el Toro de la Vega

La prohibición Toro de la Vega de Tordesillas (Valladolid) es una de las conquistas más recientes del movimiento antitaurino, que durante años encontraba en el evento uno de los puntos de acción principales. La particularidad del Toro de la Vega es que era una actividad en pleno pueblo que finalizaba con la muerte del animal ensartado en las lanzas de los participantes. Esta práctica había logrado una excepción en el Reglamento de Espectáculos Taurinos Populares de la Comunidad de Castilla y León como festejo "tradicional", y es justo la eliminación de esta excepción por parte del gobierno de la comunidad lo que deja fuera de juego al encuentro. Por primera vez, en el año 2016 no ha habido Toro de la Vega.

Toro de la Vega nunca más "Toro de la Vega nunca más"

4 Madrid pagaba 60.000 euros a una escuela de tauromaquia. Pagaba

Con el IVA cultural ahorcando a la verdadera cultura tan fuerte que hasta Viggo Mortensen se suma a la protesta cuando tiene la ocasión, una buena parte de los fondos que en España se destinan a la cultura caen del lado del maltrato animal.

La tauromaquia en nuestro país es tipificada a nivel institucional como un bien histórico y cultural, lo que sirve a los protaurinos y empresarios para legitimar la práctica por la protección jurídica que guarda, y también para acceder a todo tipo de soporte económico por parte del Estado. Esta legitimidad también da cancha a que ayuntamientos, comunidades y organismos inyecten dinero en este tipo de actividadades. Uno de los ejemplos más flagrantes eran los más de 60.000 euros -61.200, para ser exactos- que el Ayuntamiento de Madrid pagaba religiosamente año a año a la Escuela de de Tauromaquia Marcial Lalanda.

Con la salida del Partido Popular del ayuntamiento de la capital, Carmena tardó poco en aprobar la retirada de esos fondos de la concejalía de cultura para una escuela que contaba tan sólo con 38 alumnos.

Un espaldarazo a los centros de formación es una buena medida para abolir la tauromaquia desde las bases, pero, Carmena, no te perdonaré nunca, que no te hayas atrevido a meter mano sobre las propias corridas.

Así protestaba Madrid hace unas semanas "Así protestaba Madrid hace unas semanas"

5 La fuerza del movimiento antitaurino está en las calles

En conclusión, la alarma social se ha creado en torno a la tauromaquia, que se ha convertido en un debate público constante. Queda muchísimo camino para frenar el asesinato animal de la tauromaquia, pero estamos en un escenario en el que el debate y la lucha dialéctica es posible. Muestra son algunas de estas medidas, y ejemplo la manifestación convocada por PACMA hace sólo unas semanas.

Rostros públicos, como Dani Rovira, Rosa Montero o Pilar Eyre se sumaron a la convocatoria de la Puerta del Sol. Las comparaciones son odiosas, pero frente al perfil de caras reconocibles y apoyo del encuentro organizado por el PACMA, los protaurinos también convocaron una manifestación. Los que enarbolan la cultura tuvieron lanzarse a las calles con una pancarta en estas condiciones. Así está el nivel:

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