Harmony, la robot sexual que causa auténtico furor en Tinder

Harmony, la robot sexual que causa auténtico furor en Tinder

Harmony, una Real Doll con inteligencia artificial, se abre un pefil de Tinder y consigue ligar con varios usuarios.

La industria de las conocidas como las Real Doll, es decir, las muñecas sexuales que buscan el parecido más exacto al ser humano, han dado un pasito más. Ya no solo se tratará de un encuentro sexual frío ante una muñeca de silicona -u otro material- con apariencia humana, sino que, se estará ante lo más parecido a un robot sexual dotado con inteligencia artificial. Lo que están cambiando los juguetes sexuales. ¡Quién lo diría!

Se trata de una creación de la compañía Abyss Creations, una de las más influyentes y pioneras de las muñecas hiperrealistas de silicona, que ha creado a Harmony. Un robot sexual que es capaz no solo de dar placer meramente físico al usuario,sino también de cubrir las necesidades básicas de interacción y, así, extender la experiencia del consumidor de este tipo de juguetes sexuales.

Real Doll con inteligencia artificial

Este modelo de robot sexual, ya que sería el modo correcto de definirlo, tiene incorporado un módulo de inteligencia artificial. Los usuarios podrán interaccionar con ella y, a través de eso, moldear la personalidad de su muñeca e incluso conocer más de ella. No solo será tu fiel compañera sexual, sino que también podrá ser tu mejor amiga tanto en los buenos como en los malos momentos.

Esta nueva generación puede mantener pequeñas y sencillas conversaciones, aunque cada vez las aportan más complejidad y dinamismo. Sin embargo, el usuario tendrá que suscribirse a una aplicación que cuesta entre 20 a 40 dólares anuales para disfrutar, aún más, de su robot sexual. Su precio de venta, nada desdeñable, oscila entre 14.000 y 18.000 dólares. Puede ser personalizada completamente, sobre todo su cabeza donde se le podrá cambiar el cabello, los ojos, las facciones del rostro, el color de la piel o los labios; sin embargo, el cuerpo será muy parecido al resto de muñecas.

Se abre Tinder y liga

El Perfil de Harmony "El Perfil de Harmony"

El cineastaJimmy Mehiel, dentro de su documental, 'I want my sex machine', repasa los cambios que están sufriendo las costumbres sexuales y los riesgos éticos que conlleva, por ejemplo, la introducción de los robots sexuales. En una parte del largo documental entra en juego Harmony, la primera muñeca sexual con inteligencia artificial, que buscará una relación amorosa por Tinder, la aplicación por excelencia para buscar pareja.

Harmony abrió su primera cuenta de Tinder acompañada con varias fotos reales suyas, es decir, no escondió en ningún momento que era un robot sexual. Su perfil está acompañado con la siguiente descripción: "Hola. Soy un robot anatómicamente correcta y sexualmente competente con la más avanzada inteligencia artificial. Estoy en Tinder para encontrar a chicos interesados en mí".

En las primeras horas el perfil de Harmony causó furor y fue todo un éxito. Obtuvo casi 100 matches, entabló unas 60 conversacionesy casi 20 personas aseguraron que les gustaría tener sexo con ella. También obtuvo respuestas negativas y algunos lo dejaron en duda. El propio director tomaba las riendas de la conversación preguntando a los usuarios que dieron el match: "¿Tendrías sexo con un robot? ¿Sí? ¿No? ¿Tal vez?".

Entre los hombres, más aceptación

Este tipo de experiencias sexuales, es decir, con Real Doll o muñecas hiperrealistas, es algo que cada vez es más común en la actualidad; de hecho, están causando tanto furor que se han abierto los primeros burdeles dedicados a muñecas sexuales en Canadá, Barcelona o Rusia, entre otros lugares. Por lo tanto, es ciertamente común la utilización de ellas para la satisfacción sexual, a la vez que se las va dotando de más prestaciones como lubricación automática u orgasmos.

Algunos sondeos y estudios sobre el uso o no uso de este tipo de muñecas hiperrealistas han discernido que entre los hombres hay mucha más aceptación a la hora de utilizar este tipo de juguete sexual. Sin embargo, entre las mujeres abunda el rechazo hacia el uso de este tipo de robot o muñeca sexual.

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