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Sufre anorexia al perder 36 kilos porque su novio quería que tuviese el cuerpo de una "estrella del porno"

La joven australiana Sarah Hicks puso su vida en peligro para estar más delgada. Ahora ha contado su historia para crear conciencia sobre la presión a la que muchos jóvenes se ven sometidos

Sarah Hicks es una joven australiana que a sus 26 años de edad ya ha estado ingresada varias veces en el hospital. Todo por problemas de autoestima que han derivado en graves problemas físicos, como recoge el Daily Mail

Sarah sufrió bullying por estar
"Sarah sufrió bullying por estar "rellenita""

Durante su adolescencia, Sarah se sintió apartada de sus compañeros de colegio, que la insultaban por estar "rellenita". El acoso era tal que tuvo que dejar el instituto. Esto le supuso un grave problema de autoestima, que no hizo más que empeorar cuando cumplió la veintena, cuando comenzó a salir con un chico que la presionaba para tener "el cuerpo de una estrella del porno o de una muñeca Barbie", en palabras del propio joven. 

Fue en este momento cuando Sarah dejó de comer para agradar a su novio. De sus 78 kilos perdió 36, llegando a pesar tan solo 42 kg. Fue ingresada en el hospital, donde los médicos le advirtieron que si seguía por ese camino moriría pronto. Por suerte, ganó algo de peso y pudo salir del hospital.

Los médicos llegaron a temer por la vida de Sarah
"Los médicos llegaron a temer por la vida de Sarah"

Sarah decidió entonces dar un giro a su vida y llevar un estilo de vida más sano. Pero las redes sociales no ayudaban, y Sarah, como tantas otras jóvenes, se veía bombardeada diariamente con imágenes de chicas de abdominales perfectos, glúteos firmes y muslos tonificados.

Sarah empezó a hacer ejercicio para conseguir un cuerpo 'fit', tan de moda en Instagram. Pero debido a que su falta de autoestima seguía presente, interpretó que si no conseguía el cuerpo de las modelos de las revistas no estaba llevando un estilo de vida saludable. Y en vez de dejar de comer, Sarah se obsesionó con el deporte

"Empecé a comer mejor y gané peso, pero reemplacé la anorexia con la obsesión por el ejercicio. Cambié de una cosa a otra, creo que me gustaba porque era algo que podía controlar en mi vida", recuerda Sarah.

Sarah volvió a comer, pero se obsesionó con hacer deporte
"Sarah volvió a comer, pero se obsesionó con hacer deporte"

La joven llevó su obsesión al extremo de que los gimnasios de su zona le prohibieron la entrada: creían que estaba haciendo demasiado ejercicio. Pero esto no frenó a Sarah: cuando su familia dormía, salía a correr toda la noche. Mentía sobre dónde estaba y se escapaba para hacer ejercicio

Ahora Sarah lleva un estilo de vida más saludable, pero su cuerpo todavía sufre las consecuencias de haber sido llevado al límite: tiene problemas de estómago y perdió la menstruación por la falta de nutrientes, lo que causa problemas hormonales.

Sarah todavía sufre las consecuencias de su obsesión
"Sarah todavía sufre las consecuencias de su obsesión"

Sarah cree que las redes sociales son el problema fundamental para los jóvenes que sufren falta de autoestima: "Las chicas creen que no son lo suficientemente buenas tal y como son, y eso no es ninguna sorpresa teniendo en cuenta a todas las celebrities que están implantándose botox desde tan jóvenes. Si tengo un mensaje para todas estas chicas y chicos (y es importante darse cuenta de que los chicos también lo sufren) es que se rodearan de gente que les acepta tal y como son".

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