La exmujer de Trump pide ser embajadora en la República Checa

La exmujer de Trump pide ser embajadora en la República Checa

Ivana Trump ya está barajando un papel en la vida política del país, declarando que le gustaría ser diplomática para su patria natal.

Política María Pérez García María Pérez García 14 Noviembre 2016 10:30

La exmujer de Donal Trump ha lanzado un guiño al recién elegido nuevo presidente de Estados Unidos de América, afirmado que quiere ser la enviada diplomática del país en la República Checa. 

En una entrevista para el New York Post, Ivana declaró que pretende sugerir al empresario que le convierta en la próxima embajadora. Según comenta, es un papel idóneo para ella ya que se trata de su patria natal, por lo que conoce a la perfección el idioma y las costumbres

Además, afirma que goza de una gran reputación, tanto en su país como en los Estados Unidos. Una fama que asegura que ha sido por méritos propios: "He escrito tres libros, vendidos a 40 países y traducidos a 25 idiomas (...) Me llaman Ivana, no necesito el apellido Trump". 

Ivana es conocida por ser la primera esposa del nuevo presidente electo de los Estados Unidos. Natural de Checoslovaquia, ahora República Checa, saltó a la fama por su matrimonio y posterior divorcio del magnate. Sin embargo, lejos de que su estela se quedara reducida a 'mujer de', ocupó puestos de respobsabilidad en la Trump Organization y en la Trump Entertainment Resort. Así mismo, después de su divorcio, hizo carrera ejecutiva y se desarrolló en el mundo de la moda, los perfumes, las joyas y los libros de superación personal. 

La pareja estuvo 15 años casada y son padres de tres niños "La pareja estuvo 15 años casada y son padres de tres niños"

Tampoco ha dudado en pronunciarse sobre cómo se desarrollará Trump como presidente. Uno de los puntos más controvertidos es la transición del lujoso apartamento que ocupa en la Torre Trump a la casa Blanca: "Creo que la Torre Trump y mi casa en Nueva York son bastante mejores que la Casa Blanca (...) Sin embargo, si otros presidentes han podido vivir ahí..."

Además comenta que su exmarido no es muy proclive a realizar viajes: "Donald es como un buen vino francés, no le gusta que lo trasladen y viajar. En los últimos 18 meses ha viajado más que en toda su vida (...) Gracias a Dios tiene su avión privado". 

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