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Política

Sobre España, el fascismo y la problemática de sus símbolos

El nacionalismo, como sentimiento de pertenencia a un grupo, lleva al enfrentamiento mediante símbolos.

El nacionalismo, como objeto de estudio de la ecología humana, es resultado de un sentimiento de pertenencia a un grupo que los seres humanos han desarrollado como mecanismo para un mejor acceso a los recursos o como protección frente a otros grupos.

Pero la escalada de enfrentamiento que estamos viendo entre los nacionalistas catalanes y españoles nos está demostrando que el nacionalismo solo lleva al conflicto entre distintos grupos de pertenencia, en este caso en busca de un Estado propio. Se habla de que por ello el nacionalismo o tribalismo propio de los grupos humanos, si no es reprimido, acabará con conflictos de dimensión creciente -como ya se vio en las guerras mundiales- que acabarán con la extinción de la especie.

En este caso, el independentismo catalán no surge de la nada, se ha ido cocinando como respuesta a la intolerancia del Estado español, heredero del franquismo, en cuanto a la negativa al federalismo y ahora está a punto de desbordarse.

¿Pero por qué los símbolos nacionales son tan reaccionarios hasta el punto del enfrentamiento? Para entender la escalada catalana, se debe ver un análisis profundo de la historia reciente democrática. ¿Pero y la simbología españolista?

El origen de los símbolos "democráticos"

La tolerancia de los españolistas al fascismo en el fútbol "La tolerancia de los españolistas al fascismo en el fútbol"

Evidentemente el portar banderas nacionales, en este caso españolistas, no convierte al poseedor en ultraderechista; pero sí debería tenerse en cuenta que los ultraderechistas siempre portan ese tipo de banderas nacionalistas españolistas -ya sean preconstitucionales fascistas o democráticas-.

No se trata de que la izquierda diga que la simbología nacional es siempre reaccionaria. Se trata de asumir que los símbolos que se emplean, han sido tomados por una parte reaccionaria de la población y por eso la izquierda lo ve como tal. Fueron Franco y el fascismo quienes adoptaron la bandera rojigualda y la resignificaron, puesto que previamente no tenía el cariz ultraconservador, religioso, monárquico y militarista -ya que incluso la I República adoptó la bandera rojigualda-. Del mismo modo el fascismo resignificó la simbología de los Reyes Católicos adoptada para el escudo nacional, y no puede acusarse a ningún sector progresista de asociar esta simbología con el fascismo puesto que ha sido el propio fascismo el que se ha asociado resignificando símbolos. Cabe recordar que la esvástica nazi ha pasado milenios -sí, milenios- siendo un símbolo no asociado al odio, pero a día de hoy a nadie se le ocurriría usar la bandera de un Estado fascista, ¿o sí?

Esto es así dado que cuando la gente se había dotado de una bandera democrática tricolor en la II República, se propició un golpe dando lugar a la rojigualda dictatorial y a los 40 años de herencia orgullosa que estamos viviendo. Esto se debe a que en la Ley de la Reforma política y en la Ley de Amnistía de la transición, las Cortes españolas se encargaron de dejar atada y bien atada la simbología franquista con la excepción del escudo, que pasó a ser explícitamente monárquico y como Adolfo Suárez confesó, se negó a preguntar sobre una república e hizo elegir entre dictadura o monarquía.

La asociación a causas reaccionarias

Banderas rojigualdas en manifestaciones de Hazte Oír "Banderas rojigualdas en manifestaciones de Hazte Oír"

En infinidad de manifestaciones sociales se han reivindicado multitud de derechos individuales y políticas sociales teóricamente contempladas en la Constitución y en la Declaración de Derechos Humanos como el derecho a la vivienda digna, al empleo, a la sanidad, etc. Y en esas manifestaciones siempre vemos a diferentes colectivos portando banderas en principio no relacionadas como las banderas republicanas, socialistas, comunistas, regionalistas e incluso feministas. Estos colectivos, por tanto, están asociando su imagen a esas reclamaciones, no es nada secreto.

¿Y dónde nos encontramos las banderas rojigualdas? Salvo que haya habido un partido de fútbol o en estos momentos de polarización máxima alimentada por los medios, la bandera española del régimen del 78 la podemos ver en otro tipo de manifestaciones.

La ultraderecha de HSM asociándose a la bandera rojigualda "La ultraderecha de HSM asociándose a la bandera rojigualda"

Por ejemplo la bandera ha sido empleada en manifestaciones de Hazte Oír contra la transexualidad y colectivos LGTBI y feministas en general criticando la "ideología de género". Es la bandera más común que se ha podido ver en todas las movilizaciones que tan famosas fueron en la etapa de Zapatero cuando los obispos salieron a la calle a reivindicar el papel de la familia (católica y tradicional) en contra de la legalización del matrimonio igualitario y de nuevo en contra del colectivo LGTBI.

Otras marchas donde las banderas españolistas son un leitmotiv son todas las manifestaciones de ultraderecha como las alentadas por Hogar Social Madrid, colectivo racista y xenófobo. Asimismo, al paso por Cibeles -donde se produjo la manifestación por el diálogo "Hablemos. Parlem"- los manifestantes españolistas que se dirigían a la Plaza de Colón les golpeaban con las banderas españolas por pedir diálogo. En esa manifestación, por cierto, estaba Hazte Oír.

El problema no es que haya algunos fascistas en todas las manifestaciones por la unidad de España, sino la impunidad y la tolerancia del resto de asistentes, que no toleran a los independentistas pero sí toleran a los fascistas. Como ocurre en asociaciones de ultraderecha junto a la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la desmantelada Manos Limpias, Hazte Oír, Hogar Social Madrid, la Fundación Francisco Franco o la de Primo de Rivera. O en las manifestaciones por la unidad de España donde los españolistas han compartido escenario con Falange Española, Democracia Nacional y personas de otros muchos colectivos fascistas como Defend Europe -impulsor del barco para expulsar refugiados del Mediterráneo- sin la más mínima repulsa. Y esta impunidad es institucional, puesto que todos los delitos de odio hacen referencia a la izquierda pero nunca por exaltación del franquismo, de ahí que se aplique la Ley antiterroristas a unos muchachos de Altsasua por ser de izquierda, pero los ultras de la trifulca fascista de Valencia están en la calle.

Impunidad ante una bandera franquista en 13TV, de un acto de la AVT "Impunidad ante una bandera franquista en 13TV, de un acto de la AVT"

Del mismo modo el Partido Popular, originariamente fundado por ministros franquistas y orgullosos de ello, sacó las banderas de España cuando decidió recurrir el Estatut de Cataluña y recoger firmas para después llevar dicho recurso ante el Tribunal Constitucional, esquilmándolo mientras permitía esos mismos artículos en otras comunidades autónomas. No se trataba pues de un acto institucional estatal, sino un acto de una parte contra otra. Al emplear la bandera española, no contra los independentistas -minoritarios en aquella época-, sino contra los catalanes autonomistas, se alentó precisamente el independentismo.

Parece poco intuitivo por qué los españolistas han alentado el independentismo mediante el frentismo. Pero la respuesta está en que el enfrentamiento entre grupos inherente al nacionalismo, retroalimenta a ambos bandos, que se ven apoyados por más y más gente cuanto mayor es el enfrentamiento. Especialmente trágico es el caso de Valencia, donde la ultraderecha se disfraza de regionalismo y enarbola la bandera blavera, asociándola a los orígenes anticatalanes y filofranquistas de la comunidad autónoma en los años 80.

Ultraderecha ocultándose tras el valencianismo "Ultraderecha ocultándose tras el valencianismo"

Pero visto que los nacionalistas españolistas han combatido a los nacionalistas catalanes, burguesía contra burguesía, cuando han sido independentistas y cuando no, la única conclusión posible ante ello es que lo han hecho por puro chovinismo. Ni con Cataluña, ni sin ella. Ni diálogo, ni ruptura. Solo ha cabido la unilateralidad en ambos nacionalismos, por ello, se habla de frentismo. Un frentismo que nunca va a tener fin mientras la población sea nacionalista y no internacionalista.

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