Detenido por masturbarse en plena calle y eyacular en la mano de un policía

Detenido por masturbarse en plena calle y eyacular en la mano de un policía

El detenido, con mirada lasciva, se dirigió a los agentes diciendo: "Oh sí mi amor. Oh sí mi amor. Muy malo".

Noticias Víctor Mopez Víctor Mopez 28 Marzo 2017 12:36

Hay quien hace del onanismo un verdadero arte y tiene la necesidad de compartirlo con la humanidad. Esto debió sucederle a un hombre de 31 años de nacionalidad peruana que en la madrugada del pasado lunes 20 de marzo se masturbó en plena calle de La Cruz, en el mismísimo centro de Madrid. 

Clientes de un local de copas de la zona alertaron a la policía nacional en torno a las 6:00 horas. Cuando los agentes llegaron, tal y como recoge El Mundo, encontraron al hombre recostado en la pared. Con la mano izquierda se masturbaba mientras que con la otra sujetaba un teléfono móvil, según los agentes. 

Hasta en diez ocasiones, los policías pidieron al artista que cesara en su actitud, pero el hombre no hizo caso y siguió en su placentera tarea. Tal es así, que hasta se emocionó y dedicó miradas lascivas a los agentes diciendo con voz aterciopelada: "Oh sí mi amor. Oh sí mi amor. Muy malo, gallego".Según el atestado policial, aumentó la cadencia de sus movimientos hasta eyacular.

Calle de la Cruz "Calle de la Cruz"

Trató de huir después de eyacular

El atestado policial no escatima en detalles y explica cómo fue la masturbación del hombre y hasta cómo los agentes vivieron la surrealista escena. Varias personas se arremolinaron a contemplar aquello mientras el protagonista de esta historia trataba de acariciar a uno de los agentes. "No mi amor, primero mírame mi amor", le susurraba cuando este le pedía que se guardase el pene. Pero, como es natural, sucedió lo inevitable. 

Un líquido de color blanquecino sale de su órgano genital en la dirección del policía antes mencionado, cayendo al suelo y sobre la mano izquierda de este hombre

A gustito como se quedó, el hombre salió huyendo -se deconoce si con los genitales fuera o si ya se los había guardado- pero a los pocos metros tropezó y se cayó al suelo. Fue entonces arrestado y encerrado en el calabozo, donde ni aun así cambió de actitud tratando de flirtear con otro agente según diligencias policiales: "Muchas gracias mi amor, me salvasteis la vida. Perdón por hacerme caca, es de la emoción".

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