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El efecto del coronavirus en el turismo: así puede arrastrar a otros sectores en España

El turismo actúa como una locomotora en España a la hora de arrastrar otros sectores: su caída puede afectar mucho más allá de lo que pensamos.

El efecto del coronavirus en el turismo: así puede arrastrar a otros sectores en España

El turismo es fundamental en la economía española, hasta el punto de que aporta el 14% del PIB en nuestro país. Se trata de toda una industria que se ve golpeada de lleno por la actual pandemia, donde la desconfianza ante posibles cancelaciones, el miedo al patógeno y la recuperación de países competidores como Egipto o Túnez pueden ser muy dañinos para nuestras posibilidades.

El daño, además, no se reduce al turismo como tal. Esta industria ejerce como locomotora que arrastra los vagones de otros sectores con gran potencial de crecimiento hasta hace unas fechas. Completamente variopintos: el vino español o la ganadería, la restauración como tal, el sector textil, de complementos y joyas; así como el sector cultural, por ejemplo, en museos y festivales.

No hay que olvidar que el turismo permite potenciar nuestra economía porque permite desarrollar gran parte de nuestro potencial. Ya sea el turismo gastronómico, el de compras, el de ocio, el cultural... lo cierto es que nuestra economía puede verse golpeada si el consumo interno no remonta cuanto antes, porque esperan meses con una mayor dependencia de los visitantes... y habrá que comprobar cómo queda todo tras la pandemia, en un proceso desglobalizador que podría acentuarse tras la crisis actual.

El daño puede ser especialmente duro en algunos territorios como, por poner ejemplos significativos, gran parte de la costa del Levante, la costa del Sol o Canarias. Territorios donde gran parte de la industria comercial se ha enfocado hacia el turismo y que afrontan un verano sin mercado, lo que podría derivar en un fuerte aumento del paro, una congelación en el movimiento de dinero y, con ello, también una caída generalizada del consumo interno.

El turismo, entre otros aspectos, permite impulsar otros sectores como la restauración, la ganadería, el comercio, la cultura, el ocio y hasta la producción de vino "El turismo, entre otros aspectos, permite impulsar otros sectores como la restauración, la ganadería, el comercio, la cultura, el ocio y hasta la producción de vino"

Hay algunos estudios que ya contemplan el impacto de la crisis actual. Por ejemplo, la patronal del textil, Acotex, menciona un desplome sin precedentes del 89,5% en las ventas durante el mes de abril. En cuanto a hostelería y alojamientos como hoteles, hay alrededor de 40.000 empresas que ya se ven en serias dificultades para sobrevivir.

El vino español también sufre la crisis, con pérdidas del 40% sobre todo como consecuencia del cierre de establecimientos de hostelería. No hay que olvidar que la producción de vino supone un 1,5% del PIB español.

Junto a este sector, también se han visto afectados otros como la ganadería. Un dato especialmente curioso: solo el cierre de Mcdonald's (y la clausura inicial de Burger King en la primera parte de la cuarentena), desplomaron el precio de la ternera hasta el punto de que los productores se vieron con problemas para vender un alimento perecedero que, como tónica general, ha terminado congelado a la espera de tiempos mejores.

Una salida realmente europea: la esperanza para el sector

Mientras tanto, las empresas españolas confían en que la salida de esta crisis se artícule de una manera pactada entre los veintisiete países que conforman la Unión Europea. El motivo: fortalecer el espacio Schengen, que haya una desescalada más o menos progresiva y, sobre todo, generar la confianza necesaria en el potencial turista, con el objetivo que deje atrás sus reticencias a cruzar una frontera.

Uno de los mayores retos: generar confianza en España como destino con mayor fiabilidad que sus competidores "Uno de los mayores retos: generar confianza en España como destino con mayor fiabilidad que sus competidores"

Los empresarios piden generar confianza en el país, no dinamitar la imagen de seguridad que se debería proyectar en los turistas, algo que podría animar a los viajeros a decantarse por otros destinos turísticos.

Además, también piden que el Gobierno lance una nueva campaña con el objetivo de relanzar la imagen de España como destino en el extranjero. Confianza, positivismo y, sobre todo, destacar las grandes maravillas que alberga nuestro país: estos deberían ser los anclajes para esta promoción.

Sin duda, el turismo es una de esas locomotoras de las que se podría tirar a la hora de reimpulsar la economía española. La perspectiva a corto plazo no es buena y el momento en el que ha llegado la pandemia pesa. La esperanza, no obstante, se encuentra en la posibilidad de que los españoles puedan viajar de vacaciones este verano.

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