Salen a la luz las conversaciones entre el terrorista de Orlando y los negociadores del FBI

Salen a la luz las conversaciones entre el terrorista de Orlando y los negociadores del FBI

Omar Mateen se presentó como soldado islámico y justificó su masacre como consecuencia de los bombardeos de EE.UU. a Irak y Siria.

Noticias Dany Blázquez Dany Blázquez 22 Junio 2016 09:18

El pasado doce de junio, Omar Mateen pasó tres horas encerrado en el Club Pulse de Orlando, la discoteca gay en la que asesinó a 49 personas. Durante este tiempo, el terrorista mantuvo hasta cuatro conversaciones telefónicas con la policía que han sido recientemente divulgadas por el FBI, aunque para evitar fines propagandísticos se han transcrito de manera parcial.

El FBI optó por no filtrar el sonido de las llamadas y en sus transcripciones decidió ocultar, en un principio, tanto el nombre del asesino como del grupo terrorista del que se declaró seguidor. Muchas personas llegaron a criticar que estos datos fueran ocultados, por lo que finalmente se divulgó una transcripción completa de la primera de las llamadas de Mateen.

En estas conversaciones telefónicas, el estadounidense de 29 años se declaró soldado del ISIS y explicó que su matanza era consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos contra el Estado Islámico. De hecho, solicitó al negociador que estos bombardeos que acribillan zonas de Irak y Siria se detuvieran de manera inmediata.

Homenaje por los fallecidos en el atentado de Orlando "Homenaje por los fallecidos en el atentado de Orlando"

Alrededor de las dos de la madrugada se registraron los primeros disparos dentro del club y no fue hasta las 2:35 horas cuando Omar Mateen decidió realizar la primera llamada. Marcó el 911, el teléfono de emergencias de Estados Unidos y habló con el interlocutor durante 50 segundos. En esta primera conversación, el terrorista comenzó aludiendo a Dios y lo hizo en árabe: "Gloria a Dios y a sus fieles, la paz sea con el profeta de Dios. Quiero que sepáis que estoy en Orlando y que he cometido los ataques".

La persona que lo atendió intentó averiguar su nombre sin suerte, pues Mateen prometió lealtad al Estado Islámico y a su líder Abubaker al Bagdadi, primero en inglés y luego en árabe. Desde emergencias preguntaron por su localización y el terrorista se limitó a decir que se encontraba en Orlando para, segundos más tarde, colgar el teléfono.

Trece minutos más tarde, los negociadores se ponen en contacto con Mateen y consiguen hablar con él durante 9 minutos. A las 3:03 horas se produce una segunda llamada algo más extensa, de 16 minutos. La última llamada se realiza a las 3:24 horas y dura tan solo tres minutos. Los negociadores no consiguen gran cosa en estas tres conversaciones.

La bandera gay, un símbolo en el Club Pulse "La bandera gay, un símbolo en el Club Pulse"

El terrorista se limita a identificarse como soldado islámico y pide en reiteradas ocasiones que se deje de bombardear Siria e Irak. En un primer momento, el negociador intenta averiguar a través del propio Omar qué ha hecho en el interior del club Pulse. Mateen responde "ya sabes lo que hice" y, más tarde, amenaza con hacer estallar algunos explosivos que, supuestamente, se escondían en un coche del parking de la discoteca.

No obstante, este hecho nunca se demostró. Ninguno de los coches que rodeaban el club tenía explosivos. Aun así, Mateen continuó sus amenazas asegurando que "en los próximos días, veréis ocurrir más acciones de este tipo" y advirtió que tenía un chaleco, parecido al utilizado por los yihadistas en París el pasado mes de noviembre, que no dudaría en explotar si fuera necesario.

A 45 minutos de terminar la pesadilla, el terrorista continúa recluido en los baños de la discoteca, donde se encuentra casi desde que comenzara el ataque. Los policías de Orlando, que llevan desde las 2:08 horas dentro del club, permiten la huida de los rehenes sobre las 4:30. Estos asegurarán, más tarde, que Omar Mateen les amenazó con colocar cuatro chalecos con explosivos a cuatro de los rehenes, algo que afortunadamente nunca sucedió.

La mañana posterior al atentado, las inmediaciones del club eran un hervidero de gente "La mañana posterior al atentado, las inmediaciones del club eran un hervidero de gente"

A las 5:02 horas, un equipo de fuerzas especiales consigue entrar en la discoteca con ayuda de un vehículo blindado. Doce minutos más tarde se escuchan disparos. A las 5:15 horas, la policía informa de que Omar Mateen, el terrorista de Orlando, ha sido abatido.

En una rueda de prensa presidida por Ron Hopper, agente del FBI, se aseguró que el tono de voz del terrorista fue "escalofriante, calmado e intencionado". Se cree que Mateen tenía un trastorno mental y que se radicalizó en Estados Unidos, a pesar de ser de origen afgano.

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