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Viajes a la guerra de Siria o Chernóbil: así es el llamado turismo oscuro

El turismo oscuro o tanatoturismo centra los viajes alrededor de la muerte y de las tragedias vividas en diferentes lugares como Siria o Chernóbil.

Atrás quedaron destinos tan turísticos como Hawai, Nueva York o París. El denominado turismo oscuro es la nueva tendencia de viajes que se centra en visitar los lugares donde se han dado o se están dando terribles tragedias.

El también llamado tanatoturismo concentra el viaje alrededor de la muerte para ofrecer al turista oscuro un destino poco convencional. La tendencia de estos viajes nada cotidianos está creciendo tanto que incluso Netflix lanzó 'Dark Tourist', una serie documental de ocho episodios donde se puede ver de qué trata este fenómeno.

"Estar en un lugar donde pasó algo malo, como el terreno de una prueba nuclear o el patio de un asesino en serie, es una buena manera de que alguien piense en la muerte si le tiene un poco de miedo. Creo que para algunos esto es saludable, en vez de pensar que no existe", afirma Brando David Farrier, periodista que dirige el documental.

El conflicto de Siria es el lugar más solicitado

Como no es de extrañar, algunas compañías de viaje también se están apuntando al carro y ya existen todo tipo de agencias especializadas que organizan tours por las áreas de mayor peligro. Rick Sweeney es el CEO y fundador de War Zone Tours, una de estas empresas que desde 1993 lleva organizando estos viajes basándose en planes organizados por exmilitares de la zona.

"Actualmente, Siria es el viaje más requerido. El interés sigue las noticias: cuando Irak estaba en el foco del periodismo, era el más solicitado", afirma Sweeney, quien relaciona estrechamente la presencia del conflicto en los medios con la demanda de los viajes.

Siria como destino turístico sube cuanto más presencia en los medios tiene el conflicto "Siria como destino turístico sube cuanto más presencia en los medios tiene el conflicto"

Además de las zonas de guerra activas, también son comunes los tours a lugares devastados por desastres naturales y nucleares como Fukushima, o espacios de memoria y reflexión como Auschwitz.

Un país que suscita mucha curiosidad por su hermetismo y peligrosidad es Corea del Norte, donde también hay bastante demanda y se realizan viajes con muchas medidas de seguridad. "Los pasajeros tienen que seguir una serie de reglas, como no sacarles fotos a soldados o siempre estar en compañía de un guía", afirma Sabrina Wang, de la agencia Explore North Korea.

La peligrosidad de los lugares

Tal y como muestra la serie de documentales de Netflix, los turistas oscuros saben perfectamente que se enfrentan a ciertos riesgos que están dispuestos a asumir. Tomás, de 26 años, firma un contrato antes de comenzar su viaje a Chernóbil, donde declara que no iniciará acciones legales ni contra la agencia de viajes ni contra el gobierno de Ucrania si tiene algún problema de salud ocasionado por la radiación de la planta nuclear.

Muchos de estos lugares tienen ciertos peligros, no sólo por los desastres radioactivos pasados que pueden persistir en la actualidad, sino por la tensión presente aún hoy en día que hace que tanto turistas como guías tengan que andar con cuidado. "Turkmenistán me asustó mucho, siempre nos estaban observando. Y los periodistas simplemente desaparecen allí", afirma el conductor de 'Dark Tourist' durante la grabación de uno de los episodios.

Brando David Ferrer dirige los ocho capítulos del documental de Netflix 'Dark Tourist' "Brando David Ferrer dirige los ocho capítulos del documental de Netflix 'Dark Tourist'"

Brando David Farrier cuenta el problema que tuvieron también en el distrito de Famagusta, la ciudad bajo el dominio de la República Turca del Norte de Chipre, donde las autoridades prohíben entrar, sacar fotos o grabar vídeos. "Nos llevaron a comisaría, nos sacaron los pasaportes y nos interrogaron. Nosotros entramos y salimos, pero otros no vuelven a sus casas ni para buscar sus cosas", cuenta el periodista.

Los motivos del turista oscuro

Conociendo la peligrosidad de estos destinos muchos se preguntan por qué los turistas oscuros son tan aficionados a estos viajes tan arriesgados. Pero en realidad es muy sencillo, pues no todas las vacaciones han de ser paradisíacas. A la vista está que existen multitud de destinos en las agencias de viajes que, aunque no son peligrosos, no son tan relajados como ir a la playa ni tan cómodos como hospedarse en un hotel.

"Queremos saber cómo vive la gente y en qué cree", afirma David Farrier para justificar su curiosidad turística. Sin embargo, Peter Hohenhaus, un alemán aficionado al turismo oscuro y colaborador en el libro 'Dark Tourism and Place Identity', no cree que la respuesta sea tan simple: "En 20 años de estudios académicos sobre el tanatoturismo, no se llegó aún a una respuesta generalizada (...) El carácter auténtico de estos destinos puede ser una parte de la razón: usualmente, hay un elemento de peregrinaje involucrado, de ofrecer los respetos de cada uno".

Algunos turistas visitan los campos de concentración de Sachsenhausen mientras comen "Algunos turistas visitan los campos de concentración de Sachsenhausen mientras comen"

Algunos sí quieren conocer cómo viven y qué sucedió en el lugar, o quieren ofrecer sus respetos a los afectados. Sin embargo, en muchas ocasiones, los turistas terminan faltando el respeto a los locales: "Me crucé con pasajeros que dejan mucho que desear, como gente comiendo chocolate en el campo de concentración de Sachsenhausen o sacándose fotos en los Campos de la Muerte de Camboya. Pero son excepciones", afirma Hohenhaus.

"Algunas personas van a estos destinos simplemente para tener la foto en Instagram, pero otros analizan y reflexionan sobre lo que están viendo (...) ¿Y qué pasará al volver a casa?", se pregunta Farrier sobre todos estos turistas. "En cierta forma, aprendí a tenerle menos miedo a la muerte", afirma el periodista, por lo que es más que probable que muchas de estas vivencias sirvan a los turistas oscuros.

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