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Tres décadas después, 'el hombre plegable' consigue erguirse

Gracias a una compleja operación, Li Hua ha podido erguirse después de 30 años sufriendo espondilitis anquilosante.

Tres décadas después, 'el hombre plegable' consigue erguirse

Li Hua es un hombre chino que cuando tenía solo 18 años le diagnosticaron espondilitis anquilosante. Esta espondilitis es una forma crónica de artritis que afecta especialmente a los huesos y a las articulaciones en la base de la columna. Las articulaciones se inflaman e hinchan y con el tiempo las vértebras afectadas pueden llegar a unirse.

Eso es lo que le ocurrió a Li, cuya condición fue empeorando hasta que llegó un punto en el que, en su pueblo, Hunan, comenzaron a llamarle "el hombre plegable". La condición llegó a tales extremos que tenía la cara presionada contra sus propios muslos.

Ahora, casi 30 años después, Li Hua ha conseguido mantenerse erguido gracias a un novedoso y exitoso tratamiento. Su familia no tenía el dinero necesario para pagárselo, pero gracias a que su caso pasó a ser un fenómeno mediático, llegó a los oídos de Tao Huiren, el jefe de cirugía de columna y ortopedia del Hospital Universitario de Shenzhen.

Altísimo riesgo

Li Hua en rehabilitación "Li Hua en rehabilitación"

El profesor ya había tenido otros pacientes con espondilitis, pero el caso de Li había sido el más extremo. Al hombre ya le costaba comer y beber porque no podía estar de pie y tampoco acostarse. Sin embargo, se propuso como objetivo ayudarle. Y lo ha conseguido. "Nuestra única opción era romperle los huesos por partes: fémur, vértebras cervicales, vértebras torácicas, vértebras lumbares, y luego enderezar toda la columna vertebral. Los riesgos eran entre 20 y 30 veces mayores que los de un paciente de cirugía espinal regular, y las posibilidades de que se quedara parapléjico también eran muy altas",explicó a los medios de comunicación.

Sin embargo, a pesar de los riesgos, la cirugía fue un éxito. Tras la operación y la rehabilitación, Li Hua pudo por fin erguir su cuerpo y levantar la cabeza para mirar al frente. "Huiren es mi salvador, y mi gratitud hacia él solo es superada por la de mi madre", explicó emocionado Li Hua.

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