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Usain Bolt corre el doble que los trenes extremeños (20 Km/h): viaje a la España olvidada

Extremadura sufre el abandono del Gobierno con unas infraestructuras ferroviarias construidas en el siglo XIX.

Las carencias que enfrentan algunas regiones de España como la provincia de Teruel, la región de Extremadura, o gran parte de Castilla-la Mancha están provocando ciertos recelos en mitad del procés catalán.

Mientras que La Moncloa mantiene su plan de inversiones millonarias para evitar que la independencia continúe hacia adelante, algunas regiones como Extremadura tienen que sufrir una carencia de industria, trabajo, futuro y oportunidades que se está materializando en una fuga de los más jóvenes. Regiones que están condenadas a la despoblación si nadie actúa para remediarlo.

En mitad de estas tensiones, el pueblo extremeño ha decidido emprender una lucha para ganar en derechos. Y, en este caso, se ha materializado en conseguir la construcción de un tren digno que no mantenga infraestructuras del siglo XIX (sí, la vía y la catenaria no se han renovado en los últimos dos siglos en muchos tramos).

Extremadura sufre una serie de carencias derivadas del abandono del Gobierno central "Extremadura sufre una serie de carencias derivadas del abandono del Gobierno central"

Los problemas de una tecnología completamente desfasada y el consiguiente riesgo de sufrir un accidente, han provocado que los trenes lleguen, en algunas ocasiones, a mantener una velocidad sorprendente. Nada menos que 20 km/h. Es decir, por debajo, incluso de la cifra que el atleta Usaín Bolt (38 km/h) ha marcado en los Juegos Olímpicos.

Si dudan de esta realidad, tan solo tienen que coger el tren y comprobar a través de la ventana las ocasiones en las que los ciclistas llegan a adelantar a los convoys ante la atónita mirada de los viajeros.

Los tramos en los que el atleta podría superar al tren se cifran en 38, donde el abandono de las vías durante tres décadas ha provocado una serie de situaciones que son inimaginables en otros puntos de España y, sin dudarlo, de Europa.

En mitad de estas reivindicaciones, los extremeños decidieron viajar a Madrid para hacerse oír y reclamar al Gobierno, al menos, un tren digno. Sus peticiones han sido apoyadas, incluso, por la propia Adif, que es la sociedad pública encarga de gestionar todas las infraestructuras por las que circulan los trenes de Renfe. El Gobierno ha hecho caso omiso.

Poblaciones aisladas

La falta de oportunidades ha provocado que la región se haya despoblado (en imagen, Navaconcejo, Cáceres) "La falta de oportunidades ha provocado que la región se haya despoblado (en imagen, Navaconcejo, Cáceres)"

La falta de oportunidades, de industria y la presencia de grandes terratenientes rentistas que impiden el desarrollo de la región; ha provocado que los núcleos de población se encuentren en muchas ocasiones aislados entre sí.

Gran parte de los ciudadanos extremeños necesitan acudir a las grandes ciudades, como Cáceres, Plasencia, Mérida, Don Benito o Badajoz para realizar trámites necesarios.

Si tenemos en cuenta el envejecimiento de la población tras la marcha de los más jóvenes que sufren la carencia de oportunidades; los habitantes de la zona necesitan unos medios accesibles que, en este caso, no se ofertan.

Líneas como las que separan Mérica/Aljucén y Cáceres, no superan los 50 kilómetros por hora en muchas ocasiones (la velocidad máxima es de 80). Entre Cáceres y Valencia de Alcántara, mientras tanto, la velocidad se reduce a 120 kilómetros por hora en un tramo y 75 en la parte final.

Pero la peor parte de sufre en el tramo que circula entre Zafra (Badajoz) y Huelva. Allí los trenes no pueden superar los 20 kilómetros por hora. Imaginen la situación si cogieran su coche a tal velocidad. 

Las deficiencias parten, en muchas ocasiones, desde la década de 1980, pero jamás fue una prioridad de un gobierno que, por otro lado, siempre ha dejado a muchas regiones del país de lado.

La España olvidada

El abandono de muchas regiones está dejando localidades completamente despobladas "El abandono de muchas regiones está dejando localidades completamente despobladas"

Gran parte de España continúa sufriendo una serie de carencias en materia de servicios, derechos y oportunidades, que está provocando un serio despoblamiento y serio riesgo de desaparición de muchos pueblos y regiones.

Es la España olvidada, aquella que se ha visto obligada a emigrar a ciudades como Madrid o Barcelona. Los mayores movimientos se produjeron en la década de 1960 y 1970 y, gran parte de ellos, terminaron viviendo en barriadas de chabolas como Villaverde o Usera (desarrolladas en la actualidad gracias a los planes municipales).

La conocida como Laponia española, en concreto la región de los Montes Universales entre Teruel y Cuenca, tiene una densidad menor que Laponia y núcleos de población totalmente aislados entre sí; que hacen que la vida en estas regiones sea muy difícil.

Territorios, en muchas ocasiones controlados por grandes terratenientes que no permiten a los locales practicar la agricultura con la que ganarse honradamente el pan. Regiones que han sido completamente abandonadas por todos los partidos que han gobernado nuestro país y cuya situación no parece remediarse.

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