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Tomas Gimeno pensaba huir tras matar a Anna y Olivia, pero cambió de opinión tras encontrarse con la Guardia Civil

Los investigadores consideran que Tomás no pensó en suicidarse y que tenía la intención de seguir con vida para hacer daño a Beatriz, la madre.

Tomas Gimeno pensaba huir tras matar a Anna y Olivia, pero cambió de opinión tras encontrarse con la Guardia Civil

Redacción

28 Junio 2021 17:09

El buque Ángeles Alvariño continúa la búsqueda de Tomás Gimeno y Anna tras un mes en las aguas canarias y tras el hallazgo de Olivia, que dio un auténtico giro al caso, desmontando muchas de las teorías que se contemplaron en un primer momento.

Con el paso de los días, la familia de Beatriz Z. y su portavoz, el presidente de SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, han asumido que las intenciones del padre de las niñas era hacer el mayor daño posible a su expareja.

Amills ha explicado en el programa 'Espejo Público' de Antena 3 que Tomás tenía todo planeado y quería acabar con la vida de las niñas, hacerlas desaparecer para que Beatriz se pasara toda la vida sufriendo por no saber qué le había ocurrido a las niñas, viviendo además con el miedo de que Tomás pudiera aparecer con vida en cualquier momento, puesto que no pensaba morir en la desaparición de las pequeñas.

Pero todo no sucedió como él quería por una intervención de la Guardia Civil: "Lo tenía todo estudiado y lo hizo todo de forma robótica, excepto la última parte, la de quitarse la vida". En este caso, señala que no lo hizo por arrepentimiento, sino por el "miedo de enfrentarse a la sociedad". Afirma que tenía un ego tan grande que no era capaz de enfrentarse a todo lo que se iba a decir sobre él cuando se conociera lo sucedido.

La misma opinión de los investigadores

Tomás Gimeno habría intentado escapar
"Tomás Gimeno habría intentado escapar"

Los investigadores comparten la misma opinión y consideran que Tomás Gimeno era una persona narcisista, que quería quedar como un héroe, pero que decidió quitarse la vida para no quedar mal ante la sociedad y quedar como un cobarde por huir.

El portavoz de la familia de las niñas de Tenerife asegura que Tomás Gimeno tenía preparado dos planes: el primero era huir y el segundo, quitarse la vida. En este sentido, Amills explica como determinante el encuentro con la Guardia Civil en el que reprocharon a Gimeno que estuviera en el mar pasado el toque de queda. Por ello, habría cambiado de opinión, regresado a puerto para comprar un cargador de móvil, cargado su dispositivo y vuelto a navegar.

El teléfono móvil de Tomás estuvo activo hasta casi las dos de la mañana, tiempo en el que envió numerosos mensajes a varios contactos y alguna llamada. "Tomás Gimeno pensó en escapar, pero al ver a la Guardia Civil, cambió de decisión y se suicidó. Cuando sale de nuevo al mar, después de haber asesinado a sus hijas y haberse cruzado en el puerto con la policía, tarda dos horas en suicidarse", señala, por lo que podría indicar que no tenía tan clara la decisión y estuvo armándose de valor para finalmente realizar esta acción.

A ello apuntan los investigadores y esto se suma a la forma en la que se quitó la vida, dos botellas de oxígeno pequeñas y un lastre de ocho kilos con el que se lanzó al mar. Habría optado por la muerte dulce: cayendo inconsciente mientras su cuerpo iba siendo lastrado hasta el fondo del mar.

Según los cálculos de los investigadores, Gimeno podría haber quedado a una profundidad de 70 metros, donde existen bastantes corrientes de agua. Aunque se han encontrado las bombonas, todavía no se ha podido localizar el cuerpo, que pudo quedar a merced del mar en su descenso a las profundidades.

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