Theresa Kachindamoto, la mujer que ha roto 850 matrimonios infantiles en Malawi

Theresa Kachindamoto, la mujer que ha roto 850 matrimonios infantiles en Malawi

Kachindamoto es la líder africana de la región de Dedza, en malawi. Desde que llegara al poder, ha anulado 850 matrimonios infantiles y ha conseguido que todas esas niñas y niños vuelvan a la escuela. Una auténtica heroína.

Vida Manu Barrena Manu Barrena 22 Agosto 2016 12:15

Malawi. África. El gran grueso de población en nuestro país no sabría indicar en un mapa dónde se encuentra este estado africano. Basta un vistazo rápido en Google para descubrir que su capital es Lilongüe, su idioma es el inglés y el chichewa, tiene una población de unos 14 millones de personas y un 10% de personas con VIH. Su alta tasa de mortalidad infantil y su baja esperanza de vida lo hacen uno de los países más pobres y más jóvenes del mundo y eso, en ocasiones, se transmite también a las tradiciones.

Este país africano mantenía uno de los índices más altos de matrimonios infantiles de todo el mundo. Una de cada dos niñas estaba obligada a casarse antes de los 18 años, de forma que su educación y desarrollo en la sociedad se veía interrumpido por una unión que en muchos casos se resolvía con maltratos y embarazos. Es por este motivo por el que Theresa Kachindamoto, líder del distrito de Dedza (en el centro de Malawi), ha querido acabar con ellos.

Theresa Kachindamoto (Al Jazeera) "Theresa Kachindamoto (Al Jazeera)"

Kachindamoto asumió el poder como jefa de distrito en 2003, pero su gesta no empezó hasta doce años después, en 2015, cuando Malawi aprobó una ley que prohibía el matrimonio infantil. Sin embargo, esta ley podría ser saltada siempre que los líderes territoriales tradicionales lo aceptaran y los padres del menor o la menor estuvieran de acuerdo con la unión. Kachindamoto no estaba conforme con esta ley puesto que, debido a esos dos motivos, el número de matrimonios infantiles no disminuía en su región. Fue entonces cuando usó su mano dura para acabar con esta tradición que tantos problemas traía a la población.

Era muy difícil "convencer a los padres de las pequeñas y pequeños, víctimas de estas uniones, que cambiaran su punto de vista". Es por ello que consiguió que los 50 jefes territoriales que tenía a su cargo anularan cualquier tipo de unión entre personas menores de 18 años. De hecho, cuatro de estos líderes que se mostraron en contra de las ideas de Kachindamoto, fueron despedidos y solamente volvieron a su cargo una vez que apoyaron las ideas de esta jefa de distrito. "Les dije: 'Os guste o no, quiero esos matrimonios anulados'" cuenta a Al Jazeera.

330 matrimonios anulados en un solo mes

Hasta ahora, no solo ha obligado a sus líderes a firmar un acuerdo para prohibir los matrimonios infantiles sino que Kachindamoto también ha anulado 850 matrimonios ya existentes, 330 de ellos solamente en junio de 2015. Además, consiguió que estos niños y niñas volvieran al colegio según un medio local: "No quiero matrimonios infantiles. [Esos niños] deben ir al colegio. Ningún niño debe estar en casa o haciendo tareas del hogar durante el horario escolar".

Kachindamoto en una campaña contra la violencia a la mujer (Twitter) "Kachindamoto en una campaña contra la violencia a la mujer (Twitter)"

Para asegurarse que la asistencia de los niños al colegio se cumple, esta líder africana cuenta con una red secreta de padres que vigilan a todos los niños. Cuando estos no pueden afrontar los pagos del colegio, paga por la educación ella misma o busca a alguien que lo haga. A pesar de ello, Kachindamoto se encontró con una fuerte oposición tanto de algunas parejas como de los padres de éstas, especialmente cuando se había pagado una dote a cambio de la unión.

Todo comenzó cuando Kachindamoto vio a niñas de 12 años con bebés y maridos muy jóvenes. Fue entonces cuando empezó a tomar parte en esta lucha. "Al principio fue difícil pero ahora la gente lo está entendiendo", afirma. Pero su lucha educativa no acaba ahí. Con la mayor asistencia de niñas en los colegios, ha empezado un plan para que varias personas de renombre de Malawi acudan a escuelas rurales a dar charlas. Así lo han hecho las diputadas del parlamento del país, donde enseñaron la importancia de hablar inglés, lengua que se usa en el gobierno. Incluso han hecho excursiones a la ciudad para que viajen y vivan nuevas experiencias. Theresa Kachindamoto lo tiene claro: "Si están educadas, pueden ser y tener lo que quieran".

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