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El rey Juan Carlos se siente "víctima de un plan orquestado para instaurar una república"

Juan Carlos I se siente expulsado de España y enmarca todo en un plan para forzar unas elecciones constituyentes en España.

El rey Juan Carlos se siente "víctima de un plan orquestado para instaurar una república"

El viaje del rey Juan Carlos al extranjero ha provocado un fuerte terremoto interno. La Casa Real ni siquiera ha confirmado oficialmente el destino en el que se encuentra, aunque hay cierto consenso entre los medios en que el monarca se ha alojado en el resort de lujo Casa de Campo, en la República Dominicana, de la mano de sus amigos Fanjul, unos empresarios azucareros muy conocidos en la zona.

Hay dudas sobre cómo se ha gestado la salida del rey. La periodista Esther Jaén, amiga de la  reina Sofía, afirma que el monarca no se mostraba dispuesto a esta salida y que el movimiento ha sido forzado en un acuerdo entre Felipe VI y Moncloa para desvincular a la monarquía de los escándalos.

Pero el rey Juan Carlos tiene su propia teoría. Así se lo expuso el pasado miércoles 29 de julio, en una comida con una de las personas que durante más de veinte años ha sido de su máxima confianza, como publica El Español.

Según expone el rey en ese encuentro, está sufriendo fuertes presiones por parte del Gobierno para que abandone el país cuanto antes. No solo eso: asegura que la aparición de noticias sobre sus escándalos y lo sucedido con Corinna obedece a un plan llevado a cabo, desde el ámbito político y planeado tanto dentro como desde fuera de España.

La teoría del rey emérito continua. Afirma que todo se está organizando como parte de un plan para avanzar hacia unas elecciones generales, pero de carácter constituyente. Con ellas, el Gobierno buscaría plantear la alternativa entre Monarquía y República, de forma que acelere todo el proceso de reforma constitucional que se contempla en la propia Carta Magna.

"Salida inevitable"

El rey ya veía como "El rey ya veía como "inevitable" su salida en el mes de julio, aunque confiaba en que Felipe VI se rebelara"

En ese encuentro, según relata El Español, ambos concluyen que el monarca no tiene otra alternativa que salir de España, con la única excepción de que Felipe VI opte por cerrar filas y se niegue a tomar la opción de expulsarle.

El rey emplaza a su hijo con una declaración muy contundente: "Si Felipe lo pide, me iré de forma inmediata". Todo está en manos del rey, por tanto, sobre todo cuando el PSOE quiere evitar que todo el asunto termine en el Congreso de los Diputados, donde se verá obligado a retratarse y se alejará de Unidas Podemos, así como de sus socios de investidura.

Juan Carlos expone, en este caso, cuatro destinos: Estoril, de la mano de la familia Espíritu Santo; República Dominicana, junto a los Fanjul; Galicia, donde guarda a uno de sus pocos amigos (Pedro Campos, en Sanxenxo) o Madrid, en una vivienda que supuestamente le compraría un grupo de empresarios y que implicaría un final similar al de su padre, el conde de Barcelona Juan de Borbón.

En esa cena, Juan Carlos parece apostar por Estoril: es un destino cercano pero extranjero, lo conoce porque ha estado muchas veces y cuenta con una amistad importante con la familia Espíritu Santo. Pero todo parece haber cambiado: el rey parece haber optado finalmente por viajar al Caribe.

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