Así fue la revuelta china que permitió votar democráticamente a los ciudadanos de un pueblo

Así fue la revuelta china que permitió votar democráticamente a los ciudadanos de un pueblo

En Wukan, un pueblo chino cercano a Hong Kong, un grupo de ciudadanos consiguieron que se expulsase al gobierno local, pero los líderes de la protesta fueron perseguidos. ¿Ha aumentado la democracia en China con el desarrollo económico?

Política Lola L. Muñoz Lola L. Muñoz 18 Agosto 2016 09:25

Después de que el pasado 18 de junio detuviesen a Lin Zuluan, líder del Partido Comunista en un pequeño pueblo chino situado a cuatro horas de Hong Kong, lo que se vino a conocer como "Experimento de Wukan", en honor al nombre del pueblo, parece que está en peligro.

Este experimento consistió en una serie de protestas que se llevaron a cabo en el pueblo de Wukan contra la corrupción y la expropiación forzosa de tierras a los campesinos, destinadas a servir de suelo para construcciones urbanísticas. Estas revueltas, con asalto a la comisaría e instalación de barricadas en las calles, concluyeron con la expulsión del gobierno local y la convocatoria de unas elecciones democráticas que buscaban acabar con el conflicto entre la población y las autoridades políticas.

El "El "Experimento de Wukan" permitió votar democráticamente a los ciudadanos"

Después de este episodio, sin embargo, las personas que lideraron estas protestas se han ido del país, han abandonado sus cargos o, como ha ocurrido en el caso de Lin Zuluan, han sido detenidas.

La detención de Zuluan se produjo días después de que éste volviese a convocar nuevas protestas por las confiscaciones de tierras. En una confesión publicada por las autoridades, el manifestante declaró que había aceptado dinero a cambio de contratos públicos, pero los vecinos creen que estas acusaciones fueron fabricadas para deslegitimar al líder de la revuelta, según informa la BBC.

La revolución de los paraguas y otras protestas chinas

Esta protesta, que se llevó a cabo en 2011, no sería la única que saltaría a los medios de comunicación. En 2014 los estudiantes de Hong Kong iniciaron una serie de protestas a la que más tarde se irían adscribiendo otros sectores de la población. Estos manifestantes reivindicaban el derecho a un sistema democrático basado en el sufragio universal, en lugar del sistema que se quería implantar, por el que el Gobierno de Pekín preselecciona a los candidatos.

Después de que en junio del año pasado se plantease el debate en el seno del Consejo Legislativo, la reforma electoral no salió adelante, con lo que la capital no tendría poder para seleccionar a los candidatos hongkoneses.

Muchos ciudadanos se congregaron en lo que se llamó "Muchos ciudadanos se congregaron en lo que se llamó "revolución de los paraguas""

Estas protestas, sin embargo, se produjeron en Hong Kong por la situación particular que vive ese territorio. Oficialmente, esta región es una zona administrativa especial, tal y como refleja la Ley Básica de Hong Kong en el principio de "un país, dos sistemas" que fue aprobado por el Congreso de la República Popular en 1990. Este principio implica que Hong Kong es territorio chino, pero mantiene sus propias leyes, su propia moneda y su propio Gobierno. Por otro lado, en Hong Kong hay índices más altos de libertad de expresión: los periódicos no sufren censura oficial, redes sociales como Twitter y Facebook no están bloqueadas y se puede ser más crítico con el Gobierno.

Esto es así porque Hong Kong es un territorio que los británicos habían colonizado en 1841 y que devolvieron en 1997, motivo por el que la región vive una situación especial con respecto al resto del país; situación que tocará a su fin en el año 2047.

Por otro lado, el mantenimiento de este sistema legal que dejaron los británicos tras devolver el territorio, por otro lado, ha hecho posible que Hong Kong se mantenga como un centro financiero de gran importancia en el país, tal y como explican Juan Avilés e Isidro Sepúlveda en su libro "Historia del mundo actual. De la caída del Muro a la Gran Recesión".

Desarrollo económico...

Desde finales de los años 70, China ha transitado de la mano de Deng Xiaoping desde un sistema de economía planificada hacia un sistema reformista de economía de mercado; un sistema en el que los temas políticos dejan paso a la cuestión económica.

Esta reforma de Xiaoping se vertebraba entorno a la idea de la apertura exterior; apertura para un país extremadamente nacionalista que tradicionalmente se había mantenido aislado del resto de los estados.

Deng Xiaoping con Jimmy Carter "Deng Xiaoping con Jimmy Carter"

Estos cambios iban a buscar la promoción del desarrollo económico, con lo que el primer paso fue combatir las carencias que impedían el despegue: la tecnología, el capital disponible o la maquinaria con la que producir. Así, también se comienzan a importar grandes cantidades de bienes, lo que implica una gran oportunidad de negocio para las empresas extranjeras al tener la oportunidad de abrir mercado en un país gigante. Estas empresas se instalan en Zonas Económicas Especiales (ZEE), un lugar que serviría como ensayo para las actividades económicas y que más tarde se irían extendiendo al resto del país.

El intermediario de todos estos cambios económicos sería Hong Kong, en este momento en mano de los británicos. Las primeras Zonas Económicas Especiales se sitúan cerca de esta región, de forma que se obtengan ventajas del centro financiero, y se prepare la zona para la devolución a China en 1997.

...pero no democrático

A pesar de que, según Avilés y Sepúlveda, los resultados económicos fueron muy positivos (con un crecimiento del 10% anual, aunque ahora se teme una posible recesión china), en 1988 comienzan a producirse síntomas de desequilibrio en un sistema que aúna la economía de mercado y la planificación centralizada.

La liberalización de ciertos sectores económicos trae consigo un aumento de los niveles de corrupción, así como una pérdida del liderazgo del Partido Comunista. Por otro lado, el crecimiento económico no trae consigo un reparto equitativo de la riqueza, con lo que aumenta la desigualdad y la población se siente descontenta con esta apertura.

Un hombre se muestra pacífico frente a las tropas en la plaza Tiananmen "Un hombre se muestra pacífico frente a las tropas en la plaza Tiananmen"

Todos estos desequilibrios políticos y económicos traen consigo que un grupo de estudiantes se reúnan en la plaza de Tiananmen en la primavera de 1989, después de que países como Polonia, Hungría, Checoslovaquia y Alemania Oriental hubiesen tenido sus propias manifestaciones para acabar con el Gobierno comunista.

Estas protestas fueron más o menos espontáneas, y tenían como objetivo la consecución de una reforma política que acabase con la corrupción y trajese una mayor participación por parte de los ciudadanos. Principalmente demandaban negociar con las autoridades, pero al no lograrlo muchos estudiantes iniciaron una huelga de hambre.

Poco a poco, algunos sectores de la población fueron simpatizando con estos estudiantes, al tiempo que la protesta se fue extendiendo a otras ciudades. Sin embargo, Deng Xiaoping y los máximos dirigentes del partido declararon la ley marcial, al no poder controlar la situación. Frente a las tropas del ejército enviadas, los ciudadanos reunidos en la plaza levantaron barricadas, lo que trajo consigo que cientos de personas muriesen en esa plaza. A esto le siguió un estricto control policial y una oleada de detenciones y juicios.

Una de las protestas en Wukan "Una de las protestas en Wukan"

Desde entonces, según explican Avilés y Sepúlveda en su libro, el control del Partido Comunista unido al desarrollo económico, que aunque de forma desigual ha aumentado el nivel de vida de la población, ha traído consigo la despolitización de la ciudadanía.

Pero, ¿podrían ser estas revueltas en torno a Hong Kong el lento inicio de un movimiento en todo el país? El tiempo lo dirá.

Comentarios