El PP quiere acabar con el anonimato en Facebook y Twitter tras el acoso a Sánchez-Camacho

El PP quiere acabar con el anonimato en Facebook y Twitter tras el acoso a Sánchez-Camacho

Los populares responden así al ataque sufrido por una de sus diputadas mientras que en otras ocasiones su contundencia ha sido menos clara.

La impunidad en las redes sociales puede tener los días contados con una voluntad política persistente. Es lo que parece que el PP tiene desde que la diputada de sus filas Alicia Sánchez-Camacho fuera acosada en Twitter por un usuario que le deseó pasar un rato con los presuntos violadores de 'La Manada'.

Los populares quieren iniciar conversaciones con las otras formaciones políticas para llegar a un acuerdo que obligue a las personas a tener una identidad "clara" detrás de cada perfil creado en las redes sociales como Facebook o Twitter. Esta propuesta supondría un gran avance para todos los que han sufrido acoso y amenazas y un duro golpe para aquellos que se han librado de ser castigados por la justicia tras realizar estas acciones deleznables (no todos: realizar chistes sobre Carrero Blanco o alegrarte de la muerte de un fiscal puede acarrearte consecuencias).

Impunidad en las redes sociales

El PP quiere acabar con el anonimato en las redes sociales tras el acoso a la diputada popular Alicia Sánchez-Camacho "El PP quiere acabar con el anonimato en las redes sociales tras el acoso a la diputada popular Alicia Sánchez-Camacho"

Si una persona acosa o amenaza a otra en el mundo "físico", podría tener efectos judiciales y penales. Sin embargo, Internet ha supuesto desde su creación un nido de usuarios que utilizan las bondades y las virtudes que ofrece la red de redes para perpetrar actos deleznables.

Sánchez-Camacho no ha sido la primera ni será la última que ha sido acosada en las redes, especialmente Twitter. Otros casos de políticos, periodistas y personajes famosos han ido saliendo a la luz durante los últimos años. Sin embargo, ahora sí el PP ha puesto el foco en un problema social tras ser una de sus políticas las que han tenido que sufrir este comportamiento despiadado.

"Una cosa es la libertad de expresión y otra la libertad de difamación", ha exclamado el portavoz de la formación en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando. Está por ver si los populares son capaces de llegar a un consenso con todos los grupos políticos  en una cuestión que afecta a todas las personas por igual, independientemente de su ideología política. Y también está por ver si logran aprobar una regulación que no limite las libertades de los ciudadanos ni suponga una intromisión al derecho a la intimidad.

Acoso a Alicia Sánchez-Camacho

La diputada popular y secretaria primera del Congreso, Alicia Sánchez-Camacho, tuvo que soportar un comentario desagradable el pasado día 28 a través de Twitter. La política compartió en su cuenta personal una intervención suya en el Congreso sobre la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Este tweet le supuso una respuesta por parte de un usuario anónimo en la que le decía que tendría que haberse encontrado 'La Manada'.

La cuenta del Grupo Popular del Congreso calificó este mensaje de "inadmisible" asegurando que "no son tolerables", que se tomarían "las medidas necesarias" y se presentaría la correspondiente denuncia. El grupo daba su apoyo sin fisuras a la diputada.

Sánchez-Camacho ha confirmado que presentaría una denuncia en la Comisaría del Congreso contra el mensaje, según informa EFE. La popular ha declarado que se trata de una nota "antidemócrata, fascismo puro y machismo peligroso". Asimismo, la diputada ha asegurado que denunciará a otro usuario por llamarla "gilipollas" y decirle que gente como ella "no puede ser catalana", un ejemplo para la política de "supremacismo absoluto".

No es la primera acosada 

Ana Pastor ha sufrido amenazas en las redes y en el chat de los policías municipales en el que la increpaban a ella, a Manuela Carmena y a otros políticos y periodistas "Ana Pastor ha sufrido amenazas en las redes y en el chat de los policías municipales en el que la increpaban a ella, a Manuela Carmena y a otros políticos y periodistas"

A pesar de que el PP haya reaccionado ante un caso de acoso a una de sus diputadas, no es la primera vez que un usuario en Twitter amenaza a otro político o periodista. En aquellas ocasiones, el partido de Rajoy no actuó con tanta contundencia ni propuso una negociación para acabar con el anonimato en las redes.

La periodista de LaSexta, Ana Pastor, presentó una denuncia el pasado día 28 debido a las graves amenazas que recibió por parte de un usuario anónimo en Twitter. "Esa sonrisa de puta de mierda (...) te arrancaré la cabeza..." o "en menos de siete días me habré cargado a la hija de la gran..." son algunas de las espeluznantes frases que destilan odio y que han amenazado gravemente la integridad física y moral de Pastor.

La presentadora de 'El Objetivo' ha actuado con contundencia y rapidez y ha denunciado ante las autoridades estos bochornosos hechos. A través de su cuenta de Twitter, agradeció a la Sección de Redes de la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía su labor, añadiendo un "ojalá sirva para algo". 

Asimismo, la periodista se preguntaba si el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se preocuparía de igual forma por estos terribles mensajes y amenazas como lo hizo por los tweets que se alegraban de la muerte del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza. La respuesta de Zoido en aquella ocasión fue inmediata y contundente.

No ha sido el único medio por el que Pastor ha recibido insultos y amenazas. También le profirieron improperios muy duros en un chat de WhatsApp en el que se encontraban decenas de policías municipales de Madrid donde increpaban a la periodista, a Manuela Carmena y a otros políticos e informadores de la actualidad.

Otro caso mediático fue el que sufrió la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, amenazada por un ser despreciable que se escudaba en su anonimato para proferirle mensajes repugnantes el pasado mes de abril. En ellos, este internauta la amenazaba con violarla. Colau agradeció el apoyo de las redes y anunció que denunciaría.

Ahora, con la propuesta del PP, está por ver si la impunidad en las redes sociales llega a su fin. Los usuarios tendrían la obligación de tener una identidad clara detrás de sus cuentas y se acabaría con el acoso. Aunque los conservadores han transmitido que primero estudiarían si el Código Penal vigente puede atajar estos problemas.

Por su parte, resulta llamativo que estas agresiones a través de las redes sociales tengan un denominador común manifestado en dos hechos indiscutibles: las acosadas son mujeres y los comentarios recibidos tienen un contenido machista y misógino. 

Comentarios