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Pablo López: "Si hiciera caso a los números de mi música estaría muerto"

El artista malagueño atendió a los medios para presentar su cuarto disco, 'UNIKORNIO - Once millones de versos después de ti'.

Pablo López: "Si hiciera caso a los números de mi música estaría muerto"

Foto: GTres

En tiempos de música ligera, consumos en plataformas de streaming y de dictadura del single, donde nos hemos acostumbrado a escuchar las canciones de una en una, hay en ocasiones gente que decide quedarse al margen. Personas que buscan salirse por la tangente, que luchan por ofrecer su arte a su manera, con el riesgo que esto supone.

Uno de ellos sin duda es el malagueño Pablo López, el que nos atendió con su cuarto disco de estudio bajo el brazo, UNIKORNIO - Once millones de versos después de ti. Considerándose precisamente López ese unicornio que "vuela, pero no teme tampoco embarrarse", el trabajo es una historia de principio a fin dividida en dos actos, que contó con la imponente producción de la London Metropolitan Orchestra desde los míticos estudios de Abbey Road.

Sin letras para el coronavirus

El disco supone el cuarto de la carrera del malagueño "El disco supone el cuarto de la carrera del malagueño"

En lo frenético que supone unos días de promo para un artista, López como suele acostumbrar, se mostró evocador y emotivo, elementos inherentes a su música, una música que pese a todo no se ha visto salpicada por el coronavirus. Decidiendo el malagueño no escribir en esa etapa, la pregunta acerca de la pandemia era inevitable, y su respuesta, también fue directa. Considerando que "el 2020 no es tan malo, ya que seguro que te has reído algún día o llorado de emoción", López reconocía que si alguna canción cambió durante la pandemia fue porque cambió él, "nunca por el Covid, que es tan insulso que es imposible escribirle".

'El unicornio me ha pegado todas las coces posibles'

El álbum se divide en dos bloques temáticos, 'Stay' y 'Mayday' "El álbum se divide en dos bloques temáticos, 'Stay' y 'Mayday'"

El proceso de creación del cuarto trabajo de Pablo López ha sido intenso y largo. Reconociendo el artista que "hasta el 80% de la creación no sabía que estaba contando una historia completa", todo empezaría en febrero de 2019, cuando escribía los primeros acordes de Mama, no. Desde entonces, semanas en Inglaterra, canciones escritas en pleno desierto de Nevada y hasta un piano ardiendo fueron recuerdos de una creación que se apoya fuertemente en el storytelling.

Quedando el trabajo dividido en dos bloques temporales, 'Stay' y 'Mayday', el malagueño no sabía dar un consejo para aquella persona que escuchara el trabajo por primera vez. Asumiendo que si ya con la que estaba cayendo había ido a comprarlo "era un loco, y de los suyos", López dejaba la anécdota de amigos suyos que deciden "escuchar el disco mientras hacen cosas durante unos días, para prepararse para cuando lo oigan concentrados". Pablo cuenta su historia, pero tiene claro que "la música es su patrimonio, y desde que sale de todos".

En cuanto al proceso de creación, reconoce que el unicornio le pegó "todas las coces posibles". Explicando como ejemplo que se llegaron a hacer hasta 43 mezclas de Mariposa, uno de los tracks del disco, López dejaba claro que su música debía sonar fresca, tal y como se sentía en ese momento, algo que le provocó "más de un infarto" al equipo de su disquera. Con la premisa de "poder oírlo en diez años y emocionarse rotundamente sin un momento al que bajarle el volumen", el malagueño asumía que llevaba desde pequeño soñando con un disco donde contara una historia, asemejando el proyecto a lo que sintió al oír por primera vez el 'Más ' de su compañero en La Voz, Alejandro Sanz.

''Si hiciera caso a los números de mi música estaría muerto"

El trabajo es el proyecto más personal de la carrera de López "El trabajo es el proyecto más personal de la carrera de López"

Por último, si algo deja claro Pablo López cada vez que se acerca a los medios, es que es un apasionado de la música al que no le inquietan las estadísticas ni las ventas. Reconociendo que sigue siendo el mismo que "estaba en los bares tocando", asume que ahora tiene 36 años, hace nueve de la firma de "su primera contrato de amor" profesional, y el tiempo ha pasado.

Pese a todo, no le preocupan en absoluto los números. Gracias a la gente que le rodea, que le permiten "ser libre", López piensa que "la carrera cree que ni existe, y que es el sacrificio lo que te quita cualquier duda". Ahora, a lomos de su nuevo 'Unikornio', el malagueño plantea una gira distinta por la crisis sanitaria, de la que reconoce "no haber preparado nada aún", pero con la que pretende hacer un repaso de su carrera pensando en esas canciones que hubieran sonado en una fiesta de presentación del disco que nunca ha podido celebrarse.

Entre canciones y canciones, Pablo López presenta su nuevo concepto, reflexivo y lleno de corazón. Pulido al extremo, ahora sí el unicornio puede volar, y nosotros tener la suerte de tenerlo para disfrutarlo.

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