¿Por qué necesitamos parar y decir 'mmm' o 'eeh' al hablar?

¿Por qué necesitamos parar y decir 'mmm' o 'eeh' al hablar?

Estas muletillas son una especie de excusa para poder pensar tranquilamente.

Ciencia Maribel Baena Maribel Baena 18 Mayo 2018 17:27

Seguro que habéis tenido en la carrera o en el instituto, un profesor o profesora que acudiera a las muletillas "mmm" o "eeh" cuando le hacíais una pregunta y tuviera que pensar la respuesta. Y es que en lugar de quedarse sencillamente en silencio y observaros mientras pensaba (algo que hubiera sido bastante incómodo para los dos), ese ruido era casi como una prolongación de sí mismo. Pero, ¿sabíais que ese sonido, a veces tan molesto, tiene su explicación?

Se usa sobre todo para ralentizar la conversación sin llegar a cortarla del todo, como una pausa que sale casi de forma natural. Según unos investigadores de la Universidad de Zúrich y Ámsterdam, estos sonidos suelen ser más frecuentes cuando la persona que está hablando va a pronunciar un nombre en lugar de un verbo; es algo que sale de forma innata en diversas lenguas, tal y como han averiguado Frank Seifart y Balthasar Bickel, los investigadores. El estudio ha sido publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'. 

Sucede sobre todo en algunas lenguas

¿Por qué usamos esas coletillas? "¿Por qué usamos esas coletillas?"

Estas muletillas se usan antes de los nombres porque "los nombres son más difíciles de planificar porque normalmente solo se usan cuando representan nueva información", puesto que en otros casos simplemente se omiten o se reemplazan por pronombres. Los investigadores han estado indagando en diversas lenguas de todo el mundo, y han encontrado que estos efectos de la ralentización están presentes en casi todas ellas.

Sugieren que al tener que dar nueva información, porque el nombre es algo nuevo, el cerebro necesita un momento para pensar y poder darla de la forma correcta. Las conclusiones a las que han llegado estos científicos es que se debe estudiar de una forma mucho más detenida el lenguaje dentro de su entorno natural mediante la neurociencia, y que el inglés no debe ser siempre una referencia tan importante.

Han investigado, además, cómo las nuevas tecnologías acabarán afectando al lenguaje humano, si estas pausas antes de los nombres se siguen haciendo a través de las nuevas aplicaciones de mensajería, o si poco a poco irán desapareciendo.

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