Por qué las mujeres se están inyectando su propia sangre en el clítoris

Por qué las mujeres se están inyectando su propia sangre en el clítoris

Un tratamiento a base de plaquetas promete revolucionar el mundo del sexo: orgasmos más intensos y una vagina más joven.

Vida Lluna O Lluna O 20 Octubre 2017 17:09

Hay un nuevo tratamiento en el mercado estético genital. Funciona con la extracción de nuestra propia sangre, su posterior aislamiento de plaquetas y la inserción de estas en la vagina. Aunque pueda parecer una locura, está técnica, que consta de tres inyecciones vaginales que deben pincharse tras haber administrado anestesia local, está causando furor en Estados Unidos y Reino Unido, y ojo, que está llegando a España.

El O-Shot, como lo han bautizado, es un tratamiento promete servir como ayuda en aquellas mujeres con dificultades para alcazar el orgasmo, para aquellas que quieran una vagina de aspecto más joven y estético o para las que quieren aumentar el placer que sienten. Y aunque de momento las mujeres son sus principales clientas, también existe la versión masculina, el P-Shot. Los beneficios en los hombres van desde combatir la eyaculación precoz hasta conseguir erecciones más potentes.

El creador de la técnica se llama Charles Runels, es un médico de Alabama que empezó inyectando este tratamiento en caras y pechos y que un día se dijo "¿Por qué no?" Y decidió probar los efectos que podría tener en su propio pene. No hace falta decir que el resultado lo dejó impresionado, ya que patentó la técnica y ahora si algún médico quiere ofrecer el tratamiento debe pasar por uno de sus cursos.

Charles Runels en su consulta en Alemania "Charles Runels en su consulta en Alemania"

La revelación del O-Shot

Si que probara el P-Shot en sí mismo como conejillo de indias no nos hace pensar que este doctor es un poco temerario, cómo descubrió el O-Shot nos lo acabará de confirmar. Hace 8 años, el día de San Valentín, su amante le pidió como detalle bonito que le inyectara sangre en el clítoris. Runels no se lo pensó y le inyectó la que se convertiría en la primera inyección de plaquetas vaginal.

El O-Shot promete ser una técnica revolucionaria "El O-Shot promete ser una técnica revolucionaria"

Tras descubrir esta "medicina milagrosa" el doctor se dedica a explotarla en congresos de sexología y cirugía estética además de en sus cursos de autorización a usarla. Tiene contratados un grupo de abogados a los que cada mes paga 50.000 dólares para averiguar si alguien está copiando su invento sin permiso.

En España el único médico autorizado es Fernando Aznar, que recibe mujeres de todas las edades y cuyos casos suelen ser de anorgasmia (no poder tener orgasmos), trastorno del deseo hipoactivo (falta de deseo sexual) y dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales). Aznar explica que con esta técnica se trata de regenerar los tejidos con la ayuda de las plaquetas, que atraen a las células madre y se transforman en arterias, venas o nervios.

Falta de estudios

Según una testigo, la técnica es milagrosa, dice que nota la vagina más joven y lubricada y que los orgasmos que siente son más intensos, además de ser una técnica prácticamente indolora que únicamente le supuso dos días de reposo. El precio medio por una sesión, que se tiene que repetir cada dos años para mantener los efectos, es de 800 a 1.000 euros.

Eso sí, aunque por lo general las personas están contentas con los resultados, la mayoría de médicos no avalan la técnica ya que no se apoya en ningún tipo de estudios científicos. por ejemplo en Google Academics encontramos únicamente cinco artículos relacionados con el injerto de plaquetas en la vagina, y mientras que dos están creados por el propio Charles Runels, solo uno habla de las posibles mejoras en la vida sexual femenina.

La mayoría de médicos no avalan la técnica debido a la falta de estudios "La mayoría de médicos no avalan la técnica debido a la falta de estudios"

Y si son pocos los estudios del O-Shot, los del P-Shot son prácticamente inexistentes, además de estar realizados en ratas de laboratorio. Según un miembro de la Asociación Española de Andrología:

A día de hoy es un tratamiento experimental que no cuenta con estudios suficientes y ni la asociación europea de urología ni la americana lo recominedan

La eficacia del P-Shot

En el caso de los hombres, el P-Shot se está usando para el tratamiento de la disfuncion eréctil y la eyaculación precoz, unas inyecciones con un valor de entre 1.600 y 2.500 euros que incluye si se requiere apoyo psicológico y neurológico. Se busca regenerar tejidos atrofiados y estimular el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, y el porcentaje de pacientes que tiene éxito es de entre el 75 y 80%.

El doctor Aznar afirma que son aquellos que tienen envidia los que no dejan avanzar a las nuevas técnicas: "Ojo con los envidiosos que no han salido nunca de su hosital. Los primeros que realizaron cirugía laparoscópica fueron tildados de locos".

Habla del estudio que están llevando a cabo y que publicarán próximamente: "Hemos comprobado que, tras la aplicación del P-Shot, la fuga venosa, es decir, la velocidad con la que la sangre abandona los cuerpos cavernosos en el proceso de difunción, pasa de los 20,5 centímetros por segundo a solo 7,5, algo impresionante".

Ha logrado mejoras en la disfunción eréctil, lo que hace que cada vez más hombres quieran someterse al tratamiento "Ha logrado mejoras en la disfunción eréctil, lo que hace que cada vez más hombres quieran someterse al tratamiento"

Efectos negativos

Algunos doctores se muestran recelosos a creer que con todo el dinero que está generando esta técnica, al creador no le haya interesado invertir en estudios que demuestren la eficacia de esta, que atraería a muchos más clientes. Además otros creen que aunque se traten físicamente, muchas de las enfermedades que prometen tratar las inyecciones son también mentales, y que se deben tratar los dos aspectos para poder curarlas.

Eso sí, hay algo en lo que todos los médicos, tanto los que están a favor de los 'Shots' como los que no, están de acuerdo. Y es que al parecer esta técnica no tiene ningún efecto secundario. Por lo tanto, lo más negativo que puede ocurrir al someterse a este tratamiento es desperdiciar 1.000 euros si no llegamos a notar ninguna mejora.

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