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La mejor pirata de la historia tiene nombre de mujer: Ching Shih

Fue una líder en los negocios y consiguió tener una de las flotas más importantes de su época.

Por el momento la historia tiene nombre de varón porque así lo ha dictado el sistema patriarcal en el que vivimos en todo el mundo, pero poco a poco vamos conociendo y reconociendo el papel imprescindible e importante que las mujeres también hemos tenido y tenemos en el desarrollo de las distintas sociedades. Y en todos los ámbitos. Por eso queremos destacar que la mayor pirata de la historia tiene nombre de mujer, en este caso es china, y se llamó Ching Shih. 

Esta pirata nació en 1775 y comandó una de las flotas más importantes de la historia durante el siglo XIX. Y es que tuvo que esperar a que se muriese su marido para poder capitanear su propia embarcación. Sin embargo, desde que era niña sabía lo que se hacía y se ganó la vida como pudo: robó en tiendas y mercados y también se dedicó al contrabando hasta que cumplió los 16 años. A partir de ese momento se dedicó a la prostitución a bordo de un barco en Cantón, en el cual se enamoró de un hombre que frecuentaba el prostíbulo. Se trataba del pirata Zhen Yi, un hombre muy poderoso que poseía la embarcación de la Bandera Roja y que pidió pasar una noche con ella. 

Chin Shih capitaneó una de las mayores flotas de la historia "Chin Shih capitaneó una de las mayores flotas de la historia"

Sobre su enlace existen dos versiones. Una de ellas asegura que él ordenó a sus hombres que saqueasen el burdel y se llevasen a Ching Shih para traerla a su flota, mientras que la segunda versión sostiene que el pirata decidió pedirle matrimonio. Aunque sí que hay una cosa clara. Ella le puso dos condiciones: que compartiera con ella todos los botines que consiguiese y que también tuviese poder en la flota.  

Ching Shih tenía tanta experiencia en eso de robar que los negocios de su esposo crecieron de manera vertiginosa durante seis años. La pirata ideaba los asaltos en las aguas de la China Meridional y además era quien se encargaba de conversar con los lugareños de los pueblos a los que llegaban. Su don era tal, que incluso flotas que competían contra la suya en Cantón se unieron a la Bandera Roja y comenzaron a ser imparables. Pasaron a tener 600 barcos para después disponer de 1.800. 

Hasta el Emperador chino la respetaba

El matrimonio duró hasta 1807 cuando un huracán arrasó el barco en el que iba Zhen Yi y este murió ahogado. Con 21 años era viuda. Pero el fallecimiento de su marido no la paró, sino que por el contrario la impulsó a querer ser la mejor pirata de la historia. Algo que consiguió, aunque para ello primero tuvo que convencer al segundo mando del barco de que ella era quien debía capitanear los negocios de la flota. Así, la flota pasó a tener 80.000 personas, entre las que había menores, mujeres y personas que se dedicaban a la agricultura o eran espías. Se dice que impuso varias leyes, entre ellas que sus hombres no podían violar a las mujeres que retenían en los barcos, y si lo hacían eran condenados a muerte, aunque a ellas las tiraban por la borda. 

Otra de las gestas que logró fue la de controlar casi toda la provincia de Guangdong gracias a una amplia red de espías que tenía en la dinastía Qing. De esta manera, los comerciantes que quisiesen cruzar a través de sus dominios primero debían pagarle, si no, no tenían nada que hacer. Incluso el Emperador temía a Ching Shih. El motivo era muy simple: sus tropas no podían contra su flota y esta se hacía con sus buques y hombres. Era tal la desesperación del Emperador que pagó fortunas a soldados extranjeros para que acabasen con la pirata. No lo lograron. 

La inteligencia y astucia de esta mujer pirata era tal, que en lugar de poner su vida en peligro decidió retirarse de los mares y vivir tranquila con su inmenso botín hasta que a los 69 años falleció. Aunque no se conoce su historia por el simple hecho de ser mujer, uno de los grandes literatos de siempre, Jorge Luis Borges, escribió sobre ella en su libro 'Historia universal de la infamia'. 

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