Leticia Dolera denuncia las agresiones sexuales sufridas durante su carrera

Leticia Dolera denuncia las agresiones sexuales sufridas durante su carrera

La actriz ha relatado dos episodios de abusos sexuales que no se atrevió a denunciar.

Cine Víctor Mopez Víctor Mopez 26 Octubre 2017 14:15

En pleno huracán hollywoodiense desatado por los escándalos de abusos sexuales por parte del famoso productor Harvey Weinstein, las mujeres se han unido para denunciar todo tipo de situaciones de abuso a las que se ven sometidas por parte de hombres que se aprovechan de su poder o de su situación de superioridad. La última en hacerlo ha sido la actriz y directora española Leticia Dolera.

Desde su columna de opinión en El Diario titulada "El escándalo machista vestido de normalidad", la catalana hace un repaso de las desagradables situaciones que ha tenido que vivir a lo largo de su carrera. El primer episodio tuvo lugar cuando tan solo tenía 18 años y acababa de realizar su primer proyecto audiovisual. 

"Tengo 18 años, son las 23:00 de las noche y estoy en la fiesta de despedida de uno mis primeros trabajos en el mundo audiovisual. Me siento feliz y adulta", arranca la intérprete explicando cómo en la barra del bar un hombre, el director del proyecto en el que participaba, le puso una mano en el pecho. "Miro a los hombres adultos esperando que alguno le reprenda su comportamiento al director. Silencio", denuncia. Tras pedirle al director que se apartara sin ningún resultado, Dolera salió del local: "Por el camino lloro de asco y vergüenza".

A pesar de la insistencia de su madre, decidió no denunciar: "¿Una denuncia porque te toquen una teta?, pienso en ese momento". Hoy en día, sin embargo, la actriz hubiera actuado de otra manera, habría denunciado e incluso le habría tirado "el cubata por encima": "Una denuncia porque te toquen una teta sin permiso, una denuncia por agresión sexual, que es exactamente lo que ha sucedido".

Una segunda agresión sexual

Leticia Dolera ha denunciado dos agresiones sexuales en su carrera "Leticia Dolera ha denunciado dos agresiones sexuales en su carrera"

Diez años más tarde, Leticia tuvo que vivir otro episodio similar. Esta segunda agresión ocurrió mientras rodaba en Francia con el que era su compañero de escena: "El susodicho baja lentamente su mano por mi brazo, me acaricia la zona lumbar y... sí, me acaricia el culo". Ella no supo reaccionar y se quedó paralizada. "No puedo entender que esté teniendo la poca vergüenza de hacer eso ahí en medio", apunta. 

En shock, tampoco denunció: "Quise decirle algo, pero el idioma y la rabia no me permitían elaborar en mi cabeza un discurso que estuviera a la altura de la repulsa que quería expresar". Lo único que pudo hacer fue cruzar una mirada con otro hombre que había visto la escena y que la miró "con pena". "Me pareció bien, eso sería lo más cómodo para los dos", confiesa la actriz, actuación con la que ahora no está de acuerdo. 

"No es cómodo"

Leticia Dolera, icono feminista "Leticia Dolera, icono feminista"

Con el relato de su experiencia, la directora de 'Requisitos para ser una persona normal' pretende visibilizar una realidad que viven a diario las mujeres. Así denuncia actos cotidianos que pueden pasar desapercibidos pero que acaban por someter a todas.

No es cómodo que una gran parte de la sociedad nos trate como un trozo de carne. Como tampoco lo es que cuando una mujer denuncia una agresión la tachen enseguida de exagerada o mentirosa. No es cómodo que nos piropeen por la calle cuando, oh qué casualidad, no nos acompaña ningún hombre. Ni que nos llamen zorras o putas si vestimos mostrando parte de nuestra piel o nos adueñamos de nuestra sexualidad. No es cómodo llegar con miedo a casa por las noches. Ni que nos arrimen la cebolleta en el metro y si nos quejamos que nos griten a la cara: puta loca. Puta es algo que enseguida nos sueltan, me pregunto por qué

Estas palabras han provocado una avalancha de comentarios en Twitter llegando a convertir el nombre de la actriz, Leticia Dolera, en Trendig Topic con comentarios de apoyo, solidaridad y gratitud por este relato.

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