¿Solo estoy triste o realmente tengo una depresión? Estas son las diferencias

¿Solo estoy triste o realmente tengo una depresión? Estas son las diferencias

Las principales diferentes entre una persona triste y una que sufre un cuadro de depresión.

Ciencia Mario Cerdeño Mario Cerdeño 02 Enero 2019 18:35

Hay que partir de que la mente humana y todas las enfermedades asociadas a ella son algo terriblemente complejo y que, en la gran mayoría de casos, hay que acudir a un especialista. Por eso, la tristeza y la depresión, son dos conceptos que tienen muchas características en común que llevan a la confusión -de los menos entendidos-, pero que tienen sus diferencias tanto a nivel emocional, como a nivel de calidad de vida o salud física y mental.

En muchas ocasiones existe confusión y recurrimos al ideario popular a la hora de 'valorar' si se estamos ante una persona triste o una que padece un trastorno depresivo. De hecho, esto último se suele utilizar demasiado a la ligera. Lo primero es una emoción universal y, lo segundo, una enfermedad psicopatológica con sus diferentes síntomas. Se puede decir que la tristeza se encuentra entre una de sus múltiples facetas. Vamos a explicar las diferencias con mayor detalle:

La tristeza: emoción universal

La tristeza es una emoción universal "La tristeza es una emoción universal"

La tristeza es una emoción universal, que prácticamente todos podemos sentir a lo largo de nuestra vida de forma pasajera. Un estadio circunstancial que suele servir para completar un periodo de cambio, reflexión o introspección ante una pérdida o un cambio drástico en tu vida, entre otras cosas. Una emoción, en definitiva, no es más que la expresión de una necesidad por parte de nuestro subconsciente. Si este estadio se vuelve crónico, puede llegar a convertirse en una patología: en un cuadro depresivo.

No interiorizar o digerir de forma adecuada un sentimiento natural como la tristeza, puede conllevar a que se apodere de nuestra cotidianidad. Sin embargo, un cuadro depresivo no aparece del día a la mañana, sino que, para ser diagnosticado se tienen que dar a lo largo de unos meses -no es algo pasajero-. Un trastorno depresivo magnifica la intensidad del malestar, la tristeza, el cansancio, el agotamiento, la desesperanza o aflicción, entre otros síntomas.

La depresión afecta al cerebro

Cerebro depresivo y sano "Cerebro depresivo y sano"

Un cuadro depresivo afecta sobremanera a varias zonas de nuestro cerebro; de hecho, en un escáner cerebral se aprecian diferencias de un cerebro sano. Los niveles de serotonina, un neurotransmisor clave para sentirnos con energía y buen ánimo, son mucho más bajos en personas que padecen depresión. Sin embargo, en una persona que está simplemente triste no hay una bajada tan radical y duradera.

La persona que padece depresión sufrirá agotamiento y pesadez, estará lleno de pensamientos negativos e incapacidad de enfrentarse a la vida cotidiana -trabajo, la compra, etc.-. Se retirará poco a poco de las actividades sociales para encerrarse en sí mismo. En definitiva, una apatía por la vida. Esto se conoce como abulia y es debido a un deterioro del sistema nervioso e inmunológico que se produce durante un largo periodo de tiempo.

La depresión hay que tratarla

La depresión es una enfermedad "La depresión es una enfermedad"

La tristeza puede desencadenar un cuadro de depresión real, si se alarga en exceso durante un periodo de tiempo. Con el paso del tiempo, comienza a producirse un deterioro progresivo a todos los niveles del individuo y empieza a desarrollar un cuadro depresivo. Sin embargo, la tristeza solo es uno de los múltiples desencadenantes. La realidad es que en la depresión muchas veces no se puede identificarese origen -hecho o recuerdo- que genera ese desasosiego, malestar o pesadumbre. En la tristeza, sí.

La depresión es una enfermedad seria que, una vez diagnosticada, necesita tratarse a través de profesionales. Mientras, la tristeza es una emoción que es parte de nuestra vida cotidiana que se cura rodeado de amigos y familiares. Estas son las diferencias, a grosso modo, entre ambas acepciones.

Comentarios