Japón está preocupado porque hay muchas chicas vírgenes en el país

Japón está preocupado porque hay muchas chicas vírgenes en el país

Japón tiene una sociedad cada vez más envejecida y, a pesar de los enormes intentos del gobierno para incentivar la natalidad, el número de personas que ni siquiera han mantenido relaciones sexuales continúa en aumento.

Vida 19 Septiembre 2016 18:31

Las japonesas no quieren los niños ni regalados; y claro, el gobierno está muy preocupado. Japón quiere dejar de ser el país más envejecido del mundo con un plan para elevar la tasa de natalidad y que en el año 2025 esta haya pasado de 1,4 a 1,8 hijos, pero ni con todos los planes para incentivar la maternidad este objetivo parece alcanzable. Si a las dificultades que conlleva tener un retoño le sumamos la aparente animadversión que la nueva generación millennial parece sentir por el sexo, el resultado es una sociedad avocada al envejecimiento.

La última preocupación sobre este problema la ha traído el estudio que realiza cada cinco años el Instituto Nacional de Investigación de la Población y la Seguridad Social, que desvela cuántos de los japoneses de entre 18 y 34 años que no están casados no se encuentran en ninguna relación: el resultado es un 70% en el caso de los hombres y un 60% en el de las mujeres.

Si esto ha preocupado al gobierno por sus efectos sobre la natalidad, no hablemos ya de otro dato todavía más revelador: el 42% de los hombres encuestados y el 44,2% de las mujeres admitieron ser vírgenes. Es decir, casi la mitad de la población soltera de Japón en esa franja de edad no ha mantenido nunca relaciones sexuales. Más allá del hecho de no haber podido tener hijos ni por accidente -que es lo que preocupa al país-, resulta sorprendente que no hayan disfrutado nunca del sexo.

Japón, una sociedad individualista "Japón, una sociedad individualista"

El gobierno japonés ha intentado aumentar la natalidad con medidas como incentivos fiscales para los matrimonios y un mayor número de plazas en guarderías para ayudar a los progenitores en el criado de sus hijos. Sin embargo, las estadísticas continúan en caída libre y han empeorado con respecto a 2010, cuando un 36,2% de los hombres y un 38,7% de las mujeres reconocían ser vírgenes.

Según recoge el diario Japan Times, sí que existe entre la población japonesa una concepción de la familia como meta de vida y un 90% de los encuestados quiere casarse en algún momento de sus vidas, a pesar de que el 30% no está buscando pareja en este momento. "Están intentado aplazarlo porque hay diferencias entre sus aspiraciones y la realidad", explica Futoshi Ishii, director de la investigación: "Ese es el motivo por el que la gente se casa más tarde o permanece soltera, provocando una tasa de natalidad baja".

Por otro lado, las mujeres que son madres cada vez quieren atarse menos a sus hijos. Por primera vez en Japón, el porcentaje de mujeres que regresaron al trabajo después de tener a su primer hijo superó el 50%, según el estudio. La competividad profesional parece ser también otro enorme problema de los nipones, que están empezando a ver cómo algunas de sus zonas rurales quedan cada vez más despobladas y corren el riesgo de desaparecer.

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