Este hombre fue inyectado con VIH por su propio padre cuando era bebé

Este hombre fue inyectado con VIH por su propio padre cuando era bebé

El padre de Brryan Jackson inyectó a su hijo con sangre infectada con la esperanza de que muriera y no tuviera que pagar su manutención. Hoy, Brryan sigue luchando para que su padre no salga de la cárcel

Noticias Susana Fernández-Galiano Susana Fernández-Galiano 20 Octubre 2016 15:10

Los padres del joven Brryan Jackson se conocieron en un campamento de entrenamiento militar en Missouri, donde ambos estaban formándose para ser médicos. Se fueron a vivir juntos en 1991, y cinco meses después, la mujer se quedó embarazada. Cuando Bryan Stewart Junior nació, ambos estaban muy ilusionados, hasta que el padre, Bryan Stewart, fue enviado a una misión militar en Arabia Saudí. Cuando volvió, su actitud era totalmente diferente, diciendo que el pequeño Bryan no era su hijo y pidiendo pruebas de paternidad. También era violento con su mujer, quien finalmente le dejó.

Brryan Jackson con su padre y su medio hermana "Brryan Jackson con su padre y su medio hermana"

Stewart se negaba a pagar la manutención de su hijo, lo que provocó muchas peleas con su expareja. Su relación se enfrió hasta el punto de no tener contacto, hasta que el bebé, a los 11 meses de edad, fue ingresado en el hospital por un ataque de asma. La madre del niño quiso informar a Bryan Stewart de lo que estaba sucediendo. El padre apareció en el hospital, y en un momento en que se quedó solo con su hijo en su habitación sacó una jeringuilla llena de sangre infectada con VIH y se la inyectó a su hijo, informa la BBC

Nadie sabía por qué después de esto el estado de salud de Brryan comenzó a deteriorarse. Solo su padre sabía lo que le pasaba al niño, y no dijo nada a nadie. La madre del pequeño, preocupada, pasó los siguientes cuatro años llevando a su hijo a hospitales, hablando con varios médicos, pero ninguna prueba aportó luz al caso. El niño estuvo al borde de la muerte varias veces.

Brryan con su madre "Brryan con su madre"

Finalmente, su pediatra tuvo un presentimiento, y pidió una prueba para determinar si el niño tenía VIH. El test, por supuesto, dio positivo. No solo eso, sino que determinó que tenía SIDA y que estaba enfermo con tres infecciones diferentes, provocadas por su falta de defensas. En ese momento perdieron la esperanza porque el niño sobreviviera, y determinaron que lo único que podían hacer era intentar que el pequeño pasase el resto de su corta vida cómodamente.

Ha perdonado a su padre

Sin embargo, la salud de Brryan comenzó a mejorar, tanto que pudo empezar el colegio. Sin embargo, el estigma alrededor de su enfermedad hizo que su vida fuera de todo menos fácil. A medida que Brryan se hizo mayor, fue averiguando cosas sobre su padre, al que no veía desde que era un bebé. Cuando por fin se dio cuenta de que él era el responsable de que su vida fuera un infierno, le odió. Pero Brryan afirma que, gracias a su fe en Dios, ha logrado perdonar a su padre. Cambió su nombre de Bryan Stewart, el mismo nombre que tiene su padre, a Brryan Jackson, para eliminar toda asociación con el hombre que intentó matarlo. 

Pese a que ha perdonado a su progenitor, Brryan lucha en los tribunales para que no salga de la cárcel. El hombre que quiso matarlo para no tener que pagar su manutención sostiene que cuando infectó a su hijo tenía estrés post-traumático por su experiencia militar en Arabia Saudí, pese a no haber combatido. 

Brryan lleva una vida normal "Brryan lleva una vida normal"

Ahora, Brryan intenta ser optimista y ayuda a gente que sufre de SIDA. Su enfermedad no está en una fase tan grave como en otras ocasiones, y puede llevar una vida normal. Su sueño es ser padre, un padre muy diferente al que él tiene.

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