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El ejemplo de un padre al saber que han humillado a su hijo por pintarse las uñas

El progenitor tiene claro que la culpa es de los padres que educan a sus hijos bajo la masculinidad tóxica.

Los adultos tenemos la mala costumbre de llamar 'cosas de niños' al acoso escolar o al sexismo entre los más pequeños. Por desgracia, no son 'tonterías' que se resuelven 'haciendo las paces' y con un abrazo, pues dejarles que se rían de sus compañeros de clase hará que de mayores crean que son impunes. Por este mismo motivo, cada vez más padres y madres comparten a través de las redes sociales cómo sus hijos e hijas tienen gustos o actitudes que socialmente son del género contrario. Lo que quieren es normalizar lo que es obvio, que no existen 'cosas de chicos' y 'cosas de chicas'.

Y es que los menores que más sufren acoso son los que no encajan en las denominadas normas sociales que pautan que las niñas tienen que gustarle los vestidos, el rosa, pintarse las uñas, las muñecas y ser sensibles, mientras que a los niños les deben gustar los camiones, el fútbol, el azul y nunca pueden llorar porque se supone que es 'de niñas'. Así que resulta imprescindible visibilizar que la realidad es otra y gracias a padres y madres que lo hacen, poco a poco estamos yendo hacia una sociedad para todos y para todas. Pero todavía queda un abismo...

Mientras tanto, seguimos conociendo casos. El último del que hemos sabido es el de un niño estadounidense de tan sólo 5 años que ha sido humillado por sus compañeros de clase porque le gusta pintarse las uñas. Su padre, Aaron Gouveia, se ha encargado de hacer ver que los gustos de su hijo son como los de otro cualquiera y que quienes hacen las cosas mal son los niños que le insultan por pintarse las uñas. Y sobre todo, los padres que le inculcan a sus hijos la llamada masculinidad tóxica, es decir, que los niños tienen que cumplir las mencionadas normas sociales porque si no, no serán unos 'hombres de verdad'. 

"Este es mi hijo Sam. Tiene cinco años. Hoy ha aprendido lo asquerosa y dañina que es la masculinidad tóxica", así comenzó a narrar Aaron a través de su cuenta de Twitter la situación de acoso que vivió su hijo Sam en el colegio. Para ponernos en situación, este padre cuenta que a su pequeño le encanta jugar con camiones, el deporte y que también le gusta hacer 'cosas de chica'. 

Le llamó llorando...

Además asegura que: "Sam tiene una colección de bolsos porque le gusta llevar ahí sus cosas. Y también le encanta tener las uñas pintadas de colores porque cree que 'lucen hermosas'. Y tiene razón porque son preciosas...". 

Así que como los padres de Sam no le han transmitido que existen 'cosas de chicos' y 'cosas de chicas', el pequeño y sus hermanos son totalmente libres y pueden elegir si pintarse las uñas o no, o llevar bolso o no. Por lo tanto, Sam decidió ir al colegio con las uñas pintadas de rojo y aunque no debería resultar ningún problema, para sus compañeros de clase sí que lo fue. "Sam fue riduculizado por ser un niño con esmalte de uñas. Lo llamaron por su nombre y le dijeron que se lo quitara. Esta situación duró todo el día", continua explicando Aaron en Twitter. 

Cuando su mujer fue a recoger a Sam al colegio, el pequeño corrió hacia su madre y "se derrumbó en sus brazos y lloró incontrolablemente". "Estaba devastado por cómo unos compañeros actuaron contra él, incluso sus amigos. Les pidió que le dejaran en paz, pero fue peor y sólo le defendió un niño". 

Para Sam ese día fue un calvario, quién le iba a decir que pintarse las uñas era ofensivo para alguien... La madre de Sam llamó a su marido para contarle lo ocurrido y el pequeño se puso para explicárselo él mismo, a lo que Aaron le dijo que sus uñas eran "alucinantes" y que lo único que importa es si a él le gustan, pero Sam le contestó: "Papi, quiero que mami me quite el esmalte de uñas para que no se burlen de mí".

"Lo único que importa es que tú estés a gusto contigo mismo"

Tras contarle lo sucedido, Aaron también se derrumbó al ver cómo habían humillado a su hijo por ser como es. Pero tiene claro que estas situaciones pasan porque hay padres y madres que educan a sus hijos bajo los roles de género y no piensa permitir que esa educación haga daño a su hijo. "Sé que estos chicos están en la guardería, pero esta mierda de masculinidad tóxica es aprendida. Yo aprendí todo de los padres, así que espero que estéis orgullosos y satisfechos", escribió Aaron con ironía. 

Asimismo, le explicó a Sam que lo único que importa es que él se sienta a gusto con lo que viste y con cómo se ve. Y dirigiéndose a todos estos progenitores que educan a sus pequeños en el sexismo y machismo dijo lo siguiente: "Quiero que sepas que hablé con Sam y le dije que estos niños sólo están celosos de sus uñas. Le dije que llevara una sombra más brillante mañana. Y también le dije que le preguntara a estos chicos por qué están tan enfadados". 

Aaron también le explicó que podía quitarse el esmalte si quería, pero que Tor y Jack Sparrow también llevan las uñas pintadas y no pasa nada. Finalmente, Sam acabó pintándole las uñas a su padre, que las mostró orgulloso también en su Twitter. 

"Los padres intolerantes no ganarán la guerra"

Aaron tiene claro que los padres intolerantes y sus hijos ganaron ese día porque hicieron replantearle a Sam si pintarse las uñas estaba bien. Sin embargo, asegura que no tolerará jamás que vuelvan a meterse con Sam por pintarse las uñas, y tampoco lo permitirá si sucede con otro niño por los mismos motivos.  

"Se valiente y brilla, mamá y papá siempre te cubrirán las espaldas y si el resto del mundo tiene un problema con las uñas, ¡pueden ver mi esmalte!", se despidió Aaron de todos los padres y madres retrógrados. 

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