Detenido tras robar, violar, degollar y mutilar a 10 mujeres y una niña de ocho años

Detenido tras robar, violar, degollar y mutilar a 10 mujeres y una niña de ocho años

Sus vecinos y mujer siempre le describieron como una persona sociable, tranquila y honesta.

Noticias 14 Abril 2018 17:27

Gao Chengyong, más conocido como el 'Jack el Destripador chino', ha sido detenido y condenado a muerte tras robar, violar, degollar y mutilar a 11 mujeres durante 14 años. Las autoridades llevaban años buscando al autor de estos crímenes, pero su carácter escurridizo fue determinante para que continuase perpetrando sus asesinatos.

Todos sus crímenes se produjeron entre los años 1988 y 2002. Entre las víctimas se encontraba una niña de tan sólo 8 años, a quien Chengyong sometió a todo tipo de vejaciones a cuenta de su corta edad.

El autor del crimen, de 53 años, está casado y tiene dos hijos. Las autoridades actualmente investigan si sometió a su familia a algún tipo de amenaza o si, por el contrario, colaboraron a la hora de esconder los crímenes del detenido.

El detenido acabó con la vida de 11 mujeres "El detenido acabó con la vida de 11 mujeres"

El 'modus operandi' de Gao Chengyong era siempre el mismo. Perseguía a sus víctimas, siempre jóvenes y que vivían solas. Únicamente actuaba contra ellas si portaban algún tipo de vestimenta roja, lo que indica un evidente móvil sexual en todos sus crímenes.

Tras perseguirlas minuciosamente, sin que ellas se percatasen, el detenido procedía a forzarlas en el portal, las introducía en las viviendas y las robaba, violaba para terminar matándolas y degollándolas. Este último paso siempre se producía tras perpetrar los asesinatos.

El autor de los crímenes siguió actuando con la misma vía hasta el año 2002. En ese momento, Chengyong cortó con los asesinatos y permaneció camuflado, siguiendo una vida normal y sin volver a reincidir. Este aspecto centra ahora la atención de las autoridades, que dudan de la posibilidad de que un tercero se percatase de lo sucedido, le obligara a parar sus crímenes y, sobre todo, ocultase los asesinatos a las autoridades.

La Policía no pudo inculparle a pesar de la gran cantidad de pruebas

Su carácter escurridizo fue determinante para evitar su detención "Su carácter escurridizo fue determinante para evitar su detención"

El caso llamó la atención de las autoridades, por el carácter escurridizo y su personalidad. Sus vecinos y esposa le han descrito como una persona sociable, honesta y tranquila. En el caso de su mujer, llama la atención su capacidad de haber ocultado su verdadera personalidad durante más de dos décadas, aunque este tipo de personalidades psicopáticas cuentan con esta característica habitual, como consecuencia de su incapacidad de generar empatía.

Sin embargo, hay que destacar que el detective forense encargado del caso, Zhang Enwei, llegó a confesar que habían recabado hasta 230.000 juegos de huellas dactilares que jamás sirvieron para dar con el actual detenido.

Nadie comprende cómo un agricultor, una persona con una baja renta y sin contactos ni infraestructuras, pudo llegar a cometer tantos asesinatos sin que las autoridades consiguieran tomar represalias.

Los avances tecnológicos fueron determinantes

Los lectores de huellas adquiridos en 2011 fueron decisivos para su detención. En imagen, su retrato robot "Los lectores de huellas adquiridos en 2011 fueron decisivos para su detención. En imagen, su retrato robot"

La suerte de Chengyong cambió en el año 2011. Por entonces, la Policía china consiguió mejorar la tecnología y consiguió descifrar en mayor profundidad la gran cantidad de huellas que habían recabado en las distintas escenas del crimen. Tras comprobar las coincidencias parciales con las huellas recabadas y los restos recogidos en los lugares en los que perpetró los asesinatos; la Policía pudo determinar con fiabilidad su autoría.

Finalmente, las autoridades se dirigieron a detenerle. El autor de los asesinatos se encargaba ahora de gestionar una pequeña tienda en una escuela de la localidad de Baiyin en la compañía de su esposa. Una escena totalmente diferente a lo que se escondía en la realidad.

Tras reconocer todos los hechos, su abogado confesó que su defendido "escogía a sus victimas al azar". También descartó que las vestimentas de color rojo o el pelo largo influyera a la hora de cometer sus crímenes. Las autoridades ahora se han escudado en que no pudieron detener al autor de los asesinatos por este motivo, aunque es cierto que todas sus víctimas cumplían con un patrón similar.

Pena de muerte

El acusado enfrenta la pena capital "El acusado enfrenta la pena capital"

Tras un juicio rápido, las autoridades chinas finalmente han decidido: Chengyong será condenado a la pena capital. Lejos de recurrir o negarse, el condenado ha admitido todo lo sucedido y ha aceptado la pena de muerte, por lo que finalmente será ejecutado si la sentencia es firme.

Mientras tanto, las investigaciones continúan para conocer si Chengyong actuó solo o si, por el contrario, contó con algún tipo de infraestructura, apoyo o persona que escondiese todo los asesinatos que perpetró.

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