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Críticas a Ayuso entre su entorno: "Trabajando es nefasta, un desastre, hay que revisarle todo"

Sus compañeras de juventud recuerdan sus críticas al matrimonio igualitario y contra la inmigración.

Críticas a Ayuso entre su entorno: "Trabajando es nefasta, un desastre, hay que revisarle todo"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha convertido en una de las patas de la estrategia del principal partido de la oposición en la campaña para desgastar al Gobierno.

Su popularidad ha sido repentina, puesto que era una práctica desconocida para el gran público hasta el mes de enero de 2019, cuando fue designada como candidata del PP a la presidencia del Gobierno regional.

Aquella propuesta, de hecho, fue contra todo pronóstico, porque quien realmente sonaba como candidato era el exalcalde de Boadilla del Monte, Antonio González Terol. Una persona que fue descartada por tres motivos: es un perfil duro poco proclive a realizar concesiones a Ciudadanos (como al final está pasando con Díaz Ayuso), tiene grandes anclajes que hubieran dificultado retirarle del puesto y Pablo Casado tenía miedo a que le hiciera sombra dentro del PP.

En cambio, Isabel Díaz Ayuso era una persona mucho más proclive a seguir indicaciones desde Génova, según confiesan destacados cargos del PP al diario El País, donde valoran su ascenso: "Es como Forrest Gump, siempre ha estado en el sitio adecuado y le iba bien como de carambola", asegura una persona que ha trabajado con ella.

Dentro del PP, muchos cargos valoran con incredulidad su meteórico ascenso "Dentro del PP, muchos cargos valoran con incredulidad su meteórico ascenso"

En el PP, Díaz Ayuso hizo grandes esfuerzos para entrar en el Gobierno madrileño. Su gran ascenso, no obstante, llegó con Cristina Cifuentes, quien le permitió crecer políticamente cuando ascendió a un puesto como viceconsejera de Justicia. Un ex alto cargo de la Comunidad, sin embargo, destaca que aquella decisión fue un error: "Es nefasta. En el trabajo era un desastre, poco rigurosa, había que revisar todo. Ya cuando fue viceconsejera, lo máximo a lo que llegó y su única experiencia de gestión, hubo protestas internas porque no daba la talla. Duró ocho meses".

De aquella época surgió la rivalidad con Ángel Garrido, con quien estaba obligada a trabajar: "Aquello fue un desastre. Él en cuanto pudo se la ventiló. A ella no le sentó nada bien",

Uno de los magistrados que asistió a sus reuniones como viceconsejera recuerda con cierta sorna el asombro que cundió cuando Ayuso se presentó en la sala y, sonrisa en boca, espetó un "¡Hola, chicos!".

Su personalidad ha cambiado por completo como candidata. Una amiga de juventud destaca que "esa chulería de la que ahora hace gala es nueva". Esa fue una de las claves por las que finalmente fue elegida candidata, al exhibir el discurso de 'derecha sin complejos' ante Mamen Mendizábal en una entrevista emitida en La Sexta.

Muy crítica con el matrimonio igualitario y la inmigración tras años de escoramiento hacia la derecha

El viraje ideológico de Isabel Díaz Ayuso ha sido, también, muy llamativo, al menos entre quienes la conocieron antes del salto a la arena mediática. "Dudaba entre el PSOE y el PP, pero se fue a la derecha, pero derecha civilizada", asegura el profesor José Augusto Ventín, de la universidad Complutense.

Raúl Camargo, quien posteriormente fue uno de los fundadores de Podemos, también la conoció en la universidad: "Viéndolo ahora, sorprende que no era muy de derechas, es más, decía que su familia era de izquierdas. Era más bien corporativa, no hablaba mucho, pero sabía hablar", rememora en declaraciones al diario El País.

Todo cambió con el paso de los años. Poco a poco, Isabel Díaz Ayuso fue virando hacia la derecha hasta que empezó a situarse en el lado duro. Dos amigas suyas rememoran sus diatribas contra la inmigración y el matrimonio igualitario que aprobó José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2005.

Sus compañeras de juventud recuerdan sus críticas al matrimonio igualitario y contra la inmigración "Sus compañeras de juventud recuerdan sus críticas al matrimonio igualitario y contra la inmigración"

Poco a poco fue pegándose a Esperanza Aguirre, que "era de amores y odios". Empezó llamándola 'Isabelita' y luego se cansó de ella. "Se quedó colgada, volvió a Génova y la rescató Lucía Figar (exconsejera de Educación, hoy imputada en Púnica). Empezó a trabajar allí llevando redes sociales".

Aquí empieza un período que esconde más sombras que luces, ya que llegó a ser señalada por Granados como la correa de transmisión con la Púnica (llegó a pedir un "favorcito" por correo a Alejandro de Pedro) para mejorar la imagen de varios cargos del PP madrileño, entre ellos Francisco Granados, Ignacio González y la propia Esperanza Aguirre.

También, su sueldo en la opaca Madrid Network, una empresa pública creada por Aguirre donde cobraba 4.219 euros mensuales mientras llevaba la comunicación digital del PP "de manera voluntaria", según su jefe de prensa.

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