El CNI escuchaba los teléfonos de los terroristas de Las Ramblas cinco días antes del ataque

El CNI escuchaba los teléfonos de los terroristas de Las Ramblas cinco días antes del ataque

Los agentes habían pinchado los teléfonos de los discípulos de Es Satty a pesar de que no tenían antecedentes penales.

El CNI escuchaba los teléfonos y, por tanto, todas las conversaciones mantenidas entre los miembros de la célula dirigida por el Imán de Ripoll cinco días antes del atentado en Barcelona, según desvela en exclusiva el diario Público.

La prueba se encuentra en uno de los informes reservados que el propio CNI cedió al amplio equipo de investigadores de los tres cuerpos policiales que actuaron aquella jornada del 17 de agosto, así como la Fiscalía.

El reconocimiento que realiza el propio CNI aparece en una especie de desliz del escrito, donde se recoge que los espías españoles estaban escuchando y anotando todas las conversaciones de los autores del ataque pocos días antes de perpetrar la matanza.

Abdelbaki Es Satty, en su ficha policial "Abdelbaki Es Satty, en su ficha policial"

El escrito también menciona el viaje de dos de los miembros de la célula hacia París. Se trata de Omar Hichamy y el autor material de los atropellos en Las Ramblas de Barcelona, Younes Abouyaaquoub. Se sospecha que los terroristas aprovecharon aquel viaje para fotografiar lugares estratégicos de París con el objetivo de planear futuros ataques.

En el escrito aparece incluso los pseudónimos que utilizaron en un establecimiento para comprar dos tarjetas SIM y poder acceder a internet: "Se dirigieron a un bar-tabac entre las zonas de la Defense y Courbevoie y adquirieron dos tarjetas SIM para navegar por internet. Dan la identidad falsa Rachid Ezzouzi. Activada este mismo día a las 15:19 h en Francia, cerca de la frontera con España Aportan la identidad falsa Hassan Lahmani. Activada el 15.08.2017 en Francia, cerca de la frontera con España".

Cuatro días después de su vuelta (el viaje duró "entre el 11 y el 12.08.2017", según el escrito), el imám de Ripoll murió tras la detonación de unos explosivos que estaba manipulando en su casa de Alcanar.

Geolocalizados y con el teléfono pinchado a pesar de que no tenían antecedentes penales

Una de las fotografías tomadas por uno de los miembros de la célula en París "Una de las fotografías tomadas por uno de los miembros de la célula en París"

Las sospechas que el CNI mantenía sobre los cinco jóvenes de la célula era sólida. Solo así se explica que los agentes hubieran pinchado sus teléfonos, garantizándose acceso a su geolocalización y conversaciones. Hablamos de un grupo de veinteañeros sin antecedentes penales y, en algunos casos, aparentemente integrados en la comunidad.

El párrafo del informe donde se señala la escucha de sus diálogos es el siguiente: "Las conversaciones se realizan con los números asociados a Omar y Younes (34600314xxx y 34612526xxx), pero las conversaciones acaban siendo, en las dos ocasiones, entre Mohamed Hichamy y Younes Abouyaaqoub, que corta las frases para no desvelar detalles de sus actividades concretas".

Con ello, contradice el primer supuesto, que indicaba que el CNI se limitaba a realizar lo que se denomina, en la jerga de los servicios secretos españoles, 'tarificaciones telefónicas', es decir, acceder a la geolocalización, registro de llamadas y acceso a internet. Y, por tanto, el juez del Supremo dedicado a autorizar este tipo de actuaciones a nivel secreto, tuvo que comulgar con los serios indicios que ya habían mostrado los propios agentes del CNI.

Se escuchaba a los discípulos de Es Satty por separado

Los discípulos de Es Satty, durante la preparación de los atentados "Los discípulos de Es Satty, durante la preparación de los atentados"

La conversación entre ambos jóvenes y que aparece reflejada en el informe no tenía ningún tipo de interlocución con el imán de Ripoll y confidente del CNI, Abdelbaki Es Satty. Por tanto, el foco de los agentes ya se situaba sobre los propios discípulos veinteañeros del imán.

Con ello, todo apunta a que fue el propio Es Satty quien cedió los datos de todos sus discípulos al CNI, pero sin revelar nunca sus intenciones. Con ello cumplía con sus servicios como delator ante los agentes de los servicios secretos españoles.

El CNI borró todos los datos de Es Satty como confidente un día después de la matanza, es decir, durante la mañana del 18 de agosto de 2017, según desvela el diario Público de fuentes internas de este organismo. Se trata de un proceso que únicamente se puede realizar desde los servicios centrales del CNI.

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